Economía

Fundación Mediterránea: la estabilidad económica no alcanza para mejorar el bienestar sin empleo de calidad

Un informe de la entidad advirtió que la baja de la inflación y el equilibrio fiscal aún no se traducen en mejoras sustanciales para el mercado laboral. La informalidad supera el 44% y más de 5 millones de personas enfrentan problemas de empleo o ingresos insuficientes.


La estabilidad macroeconómica no se refleja plenamente en el mercado laboral

La estabilización de las principales variables económicas no garantiza por sí sola una mejora en las condiciones de vida de la población. Esa es una de las principales conclusiones de un informe elaborado por la Fundación Mediterránea, que analizó la evolución reciente del mercado laboral argentino.

El trabajo sostiene que la estructura del empleo en el país continúa marcada por fuertes desigualdades y niveles elevados de informalidad, factores que limitan el impacto positivo que podría tener la desaceleración de la inflación y el ordenamiento de las cuentas públicas.

Según el estudio, durante el primer trimestre de 2026 la economía mostró señales de estabilidad macroeconómica, aunque sin una mejora significativa en la generación de empleo formal y de calidad.


Desempleo estable, pero más subocupación

Los datos analizados muestran que la tasa de desempleo alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, un nivel prácticamente similar al 7,9% registrado en igual período del año anterior.

Sin embargo, la situación laboral presenta otros indicadores de preocupación. La subocupación pasó del 10% al 11,1%, afectando a aproximadamente 2,5 millones de personas que trabajan menos horas de las que necesitan para cubrir sus necesidades económicas.

A esto se suma el grupo de trabajadores que, pese a tener empleo, buscan activamente otra ocupación o mayores ingresos. Como resultado, la denominada presión laboral alcanza al 23,6% de la población económicamente activa, equivalente a más de 5,3 millones de personas.


La informalidad supera el 44%

Uno de los principales desafíos identificados por el informe es la persistencia del empleo informal.

Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de informalidad llegó al 44,2% de los ocupados, lo que representa alrededor de 9,2 millones de trabajadores sin aportes jubilatorios ni cobertura de la seguridad social.

El estudio también destaca la pérdida de aproximadamente 100.000 puestos asalariados en el sector privado y otros 21.000 en el sector público durante el último año.

En paralelo, el número de trabajadores inscriptos como monotributistas aumentó en cerca de 90.000 personas, una tendencia que refleja cambios en la composición del empleo y una creciente búsqueda de alternativas laborales por cuenta propia.


El desafío pasa por la calidad del empleo

Las autoras del informe, Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, sostienen que el principal reto ya no consiste únicamente en generar puestos de trabajo, sino en mejorar su calidad.

“El desafío ya no pasa solamente por generar empleo, sino también por mejorar su calidad”, señalaron.

El documento advierte que mientras una parte importante de la población necesite complementar ingresos, buscar más horas de trabajo o cambiar de empleo para llegar a fin de mes, los beneficios de la estabilidad macroeconómica difícilmente se reflejen en el bienestar cotidiano de los hogares.


Diferencias entre provincias

El informe también identifica importantes disparidades territoriales.

En ocho provincias argentinas la presión laboral supera el promedio nacional, mientras que en otras regiones el panorama es diferente.

En los partidos del Gran Buenos Aires, por ejemplo, los problemas se concentran en los altos niveles de desempleo y en la fuerte competencia por los puestos disponibles.

En cambio, provincias como Río Negro, Santiago del Estero, Formosa y Chubut muestran menores niveles de presión laboral, aunque acompañados por elevadas tasas de inactividad.

Según el estudio, esto significa que una parte importante de la población ni siquiera participa activamente en la búsqueda de empleo, una situación que tampoco puede interpretarse como una señal de fortaleza económica.


La recuperación depende del empleo y los ingresos

La Fundación Mediterránea concluye que la consolidación de la recuperación económica dependerá de la capacidad del país para generar oportunidades laborales sostenibles y mejorar los ingresos de los trabajadores.

Para ilustrar esta idea, el informe utiliza una analogía futbolística: “Los campeonatos no se ganan sólo con una defensa ordenada, también hacen falta jugadores capaces de convertir”.

Bajo esa lógica, la estabilidad macroeconómica representa la defensa del equipo, mientras que el empleo formal, la calidad laboral y la mejora de los ingresos constituyen los factores que finalmente determinan el resultado económico para la sociedad.

Fuente: Noticias Argentinas

Redaccion

Al Sur Noticias

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