EconomíaEnergíaInternacionalesMineríaProducción

Minerales críticos: Argentina proyecta exportaciones por USD 30.000 millones y busca convertirse en un actor clave de la transición energética

Un informe oficial destaca el potencial del litio, el cobre y otros recursos estratégicos para multiplicar las exportaciones mineras y posicionar al país en las cadenas globales de valor.

Argentina se encamina a consolidarse como uno de los principales proveedores mundiales de minerales críticos, un segmento que gana relevancia estratégica en medio de la transición energética y la acelerada transformación tecnológica global. Según un informe elaborado por el Centro de Economía Internacional (CEI), las exportaciones mineras del país podrían superar los USD 30.000 millones en los próximos años, impulsadas principalmente por el desarrollo de proyectos de litio, cobre y otros recursos considerados esenciales para la economía del futuro.

El crecimiento proyectado responde a una combinación de factores: la creciente demanda internacional, el atractivo geológico argentino y un escenario global marcado por la necesidad de diversificar las cadenas de suministro frente a las tensiones geopolíticas entre las principales potencias.

La demanda global de minerales estratégicos se multiplicará hacia 2040

Los minerales críticos se han convertido en insumos fundamentales para industrias vinculadas a las energías renovables, la electromovilidad, la tecnología avanzada y la defensa. El informe del CEI estima que la demanda mundial de estos materiales podría cuadruplicarse para 2040, mientras que la oferta enfrenta desafíos estructurales vinculados a los elevados costos de inversión, los tiempos de desarrollo de nuevos proyectos y las crecientes exigencias ambientales.

En este contexto, países con abundantes recursos naturales adquieren una relevancia cada vez mayor dentro del mapa económico internacional.

Argentina apuesta al litio y al cobre como motores de crecimiento

Actualmente, Argentina cuenta con proyectos vinculados a 30 de los minerales considerados críticos a nivel global. Esta situación permitió duplicar las inversiones en exploración durante los últimos cinco años y ubicar al país entre los principales destinos de capital minero de América del Sur.

El litio aparece como el principal protagonista. Con cerca del 19% de los recursos mundiales identificados, Argentina ya ocupa el quinto lugar entre los productores globales y podría convertirse en la segunda potencia mundial en producción de carbonato e hidróxido de litio durante la próxima década. Las proyecciones indican que las exportaciones de este mineral podrían crecer desde los USD 915 millones registrados en 2025 hasta superar los USD 11.000 millones en 2035.

El cobre, por su parte, representa otra de las grandes apuestas de la minería argentina. Aunque la producción se interrumpió en 2018, el país dispone de reservas estimadas en 17,1 millones de toneladas y avanza con proyectos de gran escala que podrían permitir el retorno de la actividad hacia 2028. De concretarse las inversiones previstas, las exportaciones cupríferas tendrían capacidad para generar hasta USD 17.700 millones anuales hacia mediados de la próxima década.

Inversiones, RIGI y acuerdos internacionales fortalecen el sector

El potencial minero argentino también se apoya en nuevas herramientas destinadas a captar inversiones. Entre ellas se destaca el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que otorga estabilidad fiscal y cambiaria durante 30 años para proyectos superiores a los US$ 200 millones.

A esto se suman acuerdos estratégicos firmados con Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá, orientados a fortalecer la participación argentina en las cadenas globales vinculadas a tecnologías limpias, almacenamiento energético y manufacturas avanzadas.

El desafío: pasar de exportador de recursos a socio estratégico global

Además del litio y el cobre, la cartera minera nacional incluye proyectos relacionados con zinc, níquel, manganeso, niobio, tierras raras y uranio, un mineral donde Argentina mantiene capacidades industriales que abarcan desde la extracción hasta el enriquecimiento.

Para los especialistas, la oportunidad no radica únicamente en incrementar las exportaciones de materias primas, sino en aprovechar el auge de los minerales críticos para desarrollar mayor valor agregado, atraer inversiones industriales y consolidar una posición estratégica dentro de la nueva economía global.

Con una demanda internacional en expansión y una creciente competencia por asegurar el suministro de recursos esenciales, Argentina enfrenta una de las mayores oportunidades económicas de las próximas décadas para transformar su riqueza geológica en crecimiento, empleo y generación de divisas.

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta