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RIMI: el Gobierno elimina los montos mínimos para inversiones energéticas y amplía beneficios fiscales para las PyMEs

La Secretaría de Energía oficializó la reglamentación que habilita incentivos impositivos sin exigir un piso mínimo de inversión para proyectos vinculados a energías renovables y eficiencia energética. La medida busca acelerar inversiones, fortalecer a las PyMEs y dinamizar la transición energética.

El Gobierno nacional dio un nuevo paso en la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) al oficializar una reglamentación que elimina los montos mínimos de inversión para determinados proyectos del sector energético.

La decisión, formalizada por la Secretaría de Energía, incorpora un listado de bienes y equipos destinados a la generación, almacenamiento y transporte de electricidad a partir de fuentes renovables que podrán acceder a los beneficios fiscales del régimen sin necesidad de cumplir con el requisito de inversión mínima previsto para el resto de las actividades.

La medida apunta especialmente a facilitar el acceso de pequeñas y medianas empresas a herramientas de financiamiento e incentivos fiscales, reduciendo una de las principales barreras de entrada para inversiones de menor escala.

Qué es el RIMI y por qué cambia el escenario para las PyMEs

El RIMI fue creado por la Ley 27.802 con el objetivo de promover inversiones productivas nacionales y extranjeras mediante un esquema de beneficios tributarios destinado a fortalecer la competitividad, generar empleo e incrementar las exportaciones.

En su reglamentación original, el régimen establecía montos mínimos de inversión que variaban según el tamaño de la empresa. Sin embargo, la nueva resolución introduce una excepción para proyectos vinculados a la eficiencia energética y las energías renovables, permitiendo acceder al régimen independientemente del capital invertido, siempre que los bienes estén incluidos en el listado oficial aprobado por la autoridad de aplicación.

Los beneficios fiscales que ofrece el régimen

Las empresas que ingresen al RIMI podrán acceder a dos herramientas tributarias orientadas a mejorar su flujo financiero y acelerar el recupero de las inversiones:

  • Amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias para bienes de capital y determinadas obras de infraestructura.
  • Devolución anticipada de los créditos fiscales de IVA generados por las inversiones productivas, reduciendo los tiempos habituales de recuperación del impuesto.

Desde el Ejecutivo sostienen que estos incentivos permitirán reducir costos financieros y mejorar la rentabilidad de proyectos vinculados con la transición energética.

Energías renovables y eficiencia energética, entre los sectores beneficiados

La excepción alcanza a inversiones destinadas a la incorporación de equipos para generación eléctrica renovable, sistemas de almacenamiento de energía, infraestructura de transporte eléctrico y obras de mejora en eficiencia energética dentro de establecimientos productivos.

De esta manera, empresas que desarrollen proyectos solares, eólicos, de biomasa o implementen tecnologías para reducir el consumo energético podrán acceder a los beneficios del régimen sin tener que acreditar un monto mínimo de inversión.

Un complemento al RIGI para ampliar la inversión productiva

La reglamentación consolida al RIMI como el complemento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), orientándose específicamente al universo de micro, pequeñas y medianas empresas que no alcanzan las escalas requeridas por ese esquema.

Con esta flexibilización, el Gobierno busca ampliar el alcance del régimen, incentivar la incorporación de nuevas tecnologías y acelerar proyectos vinculados con la transición energética, un sector considerado estratégico para mejorar la competitividad de la economía argentina y atraer nuevas inversiones.

Redaccion

Al Sur Noticias

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