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Sturzenegger proyecta una migración de 4 millones de personas del AMBA al interior: cuáles son las regiones que crecerían

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado planteó ante el Financial Times que el nuevo modelo económico podría modificar el mapa demográfico de la Argentina. La proyección contempla el traslado de unos 4 millones de personas desde el Área Metropolitana de Buenos Aires hacia zonas vinculadas con el desarrollo energético y minero.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo que el proceso de apertura económica y el crecimiento de sectores vinculados con las exportaciones podrían generar un fuerte movimiento poblacional dentro de la Argentina durante las próximas décadas.

En declaraciones difundidas por el Financial Times, el funcionario proyectó que alrededor de 4 millones de personas podrían abandonar el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en los próximos 30 años, en busca de oportunidades laborales asociadas principalmente con la energía y la minería.

La estimación forma parte de una visión más amplia del Gobierno de Javier Milei: avanzar hacia una economía con mayor peso de las exportaciones, especialmente en actividades en las que el país cuenta con recursos naturales y potencial para atraer inversiones.

Cuatro millones de personas podrían trasladarse hacia otras provincias

Según la proyección de Sturzenegger, el movimiento migratorio tendría dos grandes destinos.

Por un lado, unos 2 millones de personas se dirigirían hacia la región energética de la Patagonia, particularmente hacia áreas vinculadas con la explotación de petróleo y gas.

El segundo gran polo estaría en el norte argentino, donde el desarrollo de proyectos mineros podría atraer a otros 2 millones de habitantes.

En una presentación citada por Ámbito, Sturzenegger precisó que el crecimiento podría concentrarse en distintas provincias según el tipo de actividad: Neuquén y Río Negro aparecen como protagonistas del desarrollo energético, mientras que San Juan, Catamarca, Jujuy y Salta tendrían un papel central en la expansión minera. 

Vaca Muerta y la minería, en el centro de la estrategia

La proyección oficial se apoya en el potencial de dos sectores considerados estratégicos para el nuevo esquema económico: energía y minería.

En el caso de los hidrocarburos, el crecimiento de Vaca Muerta constituye uno de los principales motores de inversión en la Patagonia. El desarrollo de petróleo y gas no convencional es presentado por el Gobierno como una vía para incrementar las exportaciones, generar divisas y reducir una de las restricciones históricas de la economía argentina.

La minería, por su parte, concentra importantes proyectos de cobre, litio y otros minerales estratégicos en provincias del norte y de la región de Cuyo.

El Financial Times destacó que la administración de Milei busca transformar el perfil productivo argentino y orientarlo hacia actividades capaces de competir en los mercados internacionales. Sturzenegger, en ese marco, sostiene que las nuevas inversiones podrían multiplicar las exportaciones argentinas durante los próximos años. 

Del AMBA al interior: el giro que plantea el Gobierno

La hipótesis del ministro supone un cambio respecto del proceso demográfico que atravesó la Argentina durante buena parte del siglo XX.

Sturzenegger comparó la eventual migración hacia las provincias con el fenómeno inverso ocurrido durante la segunda mitad del siglo pasado, cuando millones de personas se trasladaron desde distintas regiones del país hacia Buenos Aires en busca de empleo y mejores oportunidades.

La diferencia, según su planteo, estaría dada por el modelo productivo. Mientras el proceso anterior estuvo asociado a una economía más cerrada y concentrada alrededor del mercado interno, el nuevo escenario estaría impulsado por las exportaciones y por la explotación de recursos naturales distribuidos territorialmente.

El desafío: convertir inversiones en empleos

La proyección oficial también abre un debate sobre la capacidad de las nuevas actividades económicas para generar puestos de trabajo suficientes como para sostener una migración de semejante magnitud.

El desarrollo energético y minero requiere grandes inversiones y puede generar una importante actividad económica indirecta. Sin embargo, sectores industriales y sindicales cuestionan que estas ramas tengan capacidad para absorber la cantidad de trabajadores que podrían perder sus empleos en actividades manufactureras tradicionales.

El debate se volvió especialmente visible con el impacto de la apertura comercial sobre determinadas industrias. El Financial Times señaló que fábricas, comercios y otros sectores orientados al mercado interno atraviesan dificultades mientras aumentan las inversiones en energía, minería y agroexportación.

Una transformación que podría llevar décadas

La migración de 4 millones de personas planteada por Sturzenegger no constituye una previsión de corto plazo, sino una hipótesis de transformación territorial para los próximos 30 años.

Su concreción dependerá de múltiples factores: el volumen de las inversiones, la evolución de los precios internacionales de energía y minerales, la infraestructura disponible, la generación de empleo y la capacidad de las provincias para absorber un crecimiento poblacional acelerado.

En definitiva, la propuesta refleja una de las apuestas centrales del Gobierno de Milei: que la apertura económica y el impulso de las exportaciones no solo modifiquen la estructura productiva argentina, sino también el lugar donde viven y trabajan millones de argentinos. 

Redaccion

Al Sur Noticias

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