El petróleo del Golfo San Jorge busca revancha: nuevas perforaciones y una inversión millonaria para frenar el declino
Santa Cruz y Chubut activaron nuevas estrategias para recuperar producción en una de las cuencas petroleras más tradicionales del país. Una nueva perforación en el norte santacruceño y un proyecto de recuperación terciaria con polímeros en Cerro Dragón buscan extender la vida de los yacimientos maduros y sostener el empleo en la región.
La Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa una etapa decisiva. Frente al declino natural de los yacimientos convencionales y al avance de Vaca Muerta como principal motor hidrocarburífero del país, las provincias de Santa Cruz y Chubut buscan recuperar actividad mediante nuevas perforaciones, tecnología y métodos de recuperación asistida.
En ese escenario, dos iniciativas concentran buena parte de las expectativas: la adjudicación del área Sur Río Deseado Este, en territorio santacruceño, y el ambicioso proyecto de Pan American Energy (PAE) en Cerro Dragón, que contempla la utilización de polímeros para incrementar la recuperación de petróleo.
Nueva perforación en Santa Cruz y tecnología canadiense
El Gobierno de Santa Cruz adjudicó el área Sur Río Deseado Este a Alianza Petrolera Argentina, con un programa que apunta a recuperar niveles de producción y generar actividad en los yacimientos convencionales del norte provincial.
El cronograma contempla el inicio de tareas de pulling en el yacimiento La Mariposa durante noviembre, mientras que para 2027 está previsto incorporar una nueva tecnología de perforación.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la implementación de un sistema de perforación multilateral, una técnica que cuenta con pocos antecedentes en Sudamérica. Para llevarlo adelante se prevé adaptar un equipo de perforación local mediante tecnología canadiense y capacitar a trabajadores santacruceños.
De acuerdo con las autoridades provinciales, la iniciativa podría generar más de 90 puestos de trabajo directos e indirectos, además de movilizar proveedores y empresas de servicios vinculadas a la actividad petrolera.
Polímeros en Cerro Dragón: PAE amplía su apuesta
Mientras Santa Cruz busca recuperar producción mediante nuevas perforaciones, en Chubut la estrategia pasa por extraer más petróleo de los reservorios existentes.
Pan American Energy amplió el proyecto de recuperación terciaria para Cerro Dragón y elevó la inversión prevista a USD 1.200 millones, frente a los USD 680 millones contemplados inicialmente.
La iniciativa se desarrolla bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y contempla la construcción de 22 plantas de inyección de polímeros, además de alrededor de 100 nuevos pozos entre productores e inyectores.
El objetivo es mejorar el barrido de los reservorios y recuperar crudo que permanece atrapado después de las etapas convencionales de explotación. El proyecto también incluye intervenciones sobre pozos existentes y busca extender la vida productiva de Cerro Dragón.
Cuánto petróleo podría sumar el proyecto de recuperación terciaria
Las proyecciones técnicas difundidas por el Gobierno de Chubut estiman que cada una de las 22 plantas podría aportar unos 100 metros cúbicos diarios adicionales.
Si todas las instalaciones alcanzan su capacidad prevista, el incremento podría llegar a aproximadamente 2.200 metros cúbicos diarios, equivalente a cerca del 20 % de la producción actual de PAE en la región.
El impacto, sin embargo, no sería inmediato. La puesta en funcionamiento de las plantas y la respuesta de los reservorios demandarán tiempo: las estimaciones oficiales contemplan entre uno y dos años para alcanzar el efecto pleno del programa.
La recuperación mediante polímeros representa, así, una de las principales herramientas tecnológicas para enfrentar el agotamiento progresivo de los campos maduros del Golfo San Jorge.

Una cuenca madura que necesita nuevas inversiones
El desafío es estructural. El Golfo San Jorge continúa siendo una de las principales cuencas petroleras argentinas, pero enfrenta una declinación productiva asociada a décadas de explotación.
En mayo de 2026, la cuenca produjo 27.446 metros cúbicos diarios de petróleo, equivalentes al 19,40 % del total nacional. El dato también refleja la presión sobre los yacimientos: un año antes la producción alcanzaba 29.592 metros cúbicos diarios, lo que representa una caída interanual del 7,25 %.
En este contexto, cada nuevo pozo y cada mejora en la recuperación adquieren mayor importancia. Ya no se trata únicamente de incorporar reservas, sino de encontrar métodos económicamente viables para extraer el petróleo que permanece en campos con décadas de actividad.
Santa Cruz y Chubut buscan sostener empleo y actividad petrolera
La reactivación de la Cuenca del Golfo San Jorge también tiene una dimensión económica y laboral. Las perforaciones, los equipos de torre, los servicios especiales y las tareas de recuperación movilizan a una extensa cadena de empresas y trabajadores en localidades como Caleta Olivia, Pico Truncado, Las Heras y Comodoro Rivadavia.
La estrategia provincial combina la recuperación de pozos existentes con nuevas perforaciones y la incorporación de tecnología. En Santa Cruz, además, las autoridades plantean avanzar simultáneamente sobre el desarrollo convencional y el potencial de recursos no convencionales.
El ministro de Energía y Minería santacruceño, Jaime Álvarez, señaló que la provincia apunta a reactivar pozos fuera de producción, impulsar proyectos de recuperación secundaria y terciaria y profundizar la exploración. También destacó el potencial de la formación D-129 para futuros desarrollos no convencionales.
El Golfo San Jorge frente al desafío de Vaca Muerta
La transformación del mapa energético argentino coloca a la cuenca patagónica ante un desafío doble. Por un lado, debe competir por inversiones en un escenario nacional dominado por el crecimiento de Vaca Muerta. Por otro, necesita demostrar que sus yacimientos convencionales todavía pueden ofrecer rentabilidad mediante tecnología y eficiencia.
La respuesta de las operadoras apunta precisamente en esa dirección: perforar donde todavía existe potencial, recuperar petróleo mediante nuevas técnicas y extender la vida útil de los campos maduros.
La apuesta por los polímeros en Cerro Dragón y la incorporación de nuevas tecnologías de perforación en Santa Cruz muestran dos caminos diferentes para alcanzar un mismo objetivo: frenar el declino y mantener al Golfo San Jorge como un actor relevante dentro del mapa petrolero argentino.
