Estrategia energética en Santa Cruz: “La quinta perforación es el futuro de la provincia”, afirmó Jaime Álvarez
El ministro de Energía y Minería provincial detalló los ejes de una millonaria campaña hidrocarburífera que combina la recuperación de pozos convencionales con la exploración no convencional en la Formación D-129.
En el marco de la reactivación de la actividad hidrocarburífera impulsada por el Gobierno de Santa Cruz, el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, ratificó el rumbo estratégico del sector. Durante la puesta en marcha del equipo perforador VENVER-52 en el área Anticlinal Aguada Bandera —enmarcada en una inversión de 10 millones de dólares por parte de la operadora Quintana Energy—, el funcionario destacó que la campaña actual marca un punto de inflexión para la economía regional.
La estrategia oficial se divide en dos etapas claras: sostener el presente mediante la optimización de los yacimientos tradicionales y abrir la puerta al horizonte productivo de la próxima década a través de la exploración profunda.
Una campaña de 5 pozos para extender la vida del petróleo convencional
La primera fase del programa operativo contempla la ejecución de cuatro perforaciones iniciales con foco en la Formación Bajo Barreal. Estas tareas responden directamente a los acuerdos de prórroga firmados entre el Ejecutivo provincial y el sector empresario.
Según explicó la cartera energética, el objetivo de estos primeros cuatro pozos es aplicar tecnologías de recuperación secundaria y terciaria —como la inyección de polímeros— para maximizar el rendimiento de los recursos existentes.
“Estas perforaciones con tecnologías de recuperación asistida le van a dar mayor vida al convencional en la provincia, sosteniendo la actividad y el empleo local”, señaló Álvarez.
Formación D-129: el objetivo clave para la próxima década
El núcleo de la apuesta a largo plazo llegará con el quinto pozo de la campaña, programado para iniciar sus operaciones en enero de 2027. A diferencia de los anteriores, este tendrá un carácter estrictamente exploratorio y apuntará a la Formación D-129, con una profundidad estimada de 2.200 metros.
En esta formación se evaluarán cuatro anomalías sísmicas que indican la potencial presencia de gas y recursos hidrocarburíferos no convencionales.
– Exploración de la roca madre: el conocimiento profundo de esta formación es considerado por el Gobierno provincial como el verdadero cambio de paradigma para los próximos años.
– Articulación público-privada: la meta oficial es que las operadoras con presencia en la región profundicen la investigación geológica en este tramo estratégico.
“Si la recuperación terciaria es alargar el futuro del convencional, la quinta perforación es el futuro de la provincia de Santa Cruz: ir a D-129”, sentenció el ministro.
Apuesta al empleo, previsión y reglas claras para inversores
Frente a los cuestionamientos sobre la planificación a corto plazo, desde el Ministerio de Energía enfatizaron que la política hidrocarburífera santacruceña contempla una visión integral. “Que nadie diga que somos improvisados; aquí se atiende el presente y se atiende el futuro”, afirmó Álvarez, quien también ponderó el rol de los sindicatos y el compromiso de los trabajadores en el repunte de la actividad.
Con más de 50 locaciones identificadas en Anticlinal Aguada Bandera para futuras intervenciones, la Provincia busca consolidar un escenario de previsibilidad que atraiga inversiones internacionales, demostrando que el suelo santacruceño no solo guarda recursos estratégicos bajo tierra, sino también una sólida capacidad operativa y mano de obra calificada.
