Retrasos y críticas por la falta de aprobaciones del RIGI en el sector minero argentino
Las demoras en la implementación del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones generan preocupación entre las empresas mineras, que advierten sobre la inacción del Gobierno nacional en un contexto de millonarios proyectos paralizados.
Frenos en el desarrollo minero
A pesar de haberse convertido en ley hace casi un año, el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) aún no ha aprobado ni un solo proyecto minero en Argentina. La situación genera malestar creciente en el sector, que señala a las autoridades nacionales por no cumplir con los plazos establecidos y por sumar nuevas instancias burocráticas que complican aún más el proceso.
Según el artículo 54 del decreto reglamentario 749/24, el Gobierno debería expedirse sobre cada solicitud en un plazo máximo de 45 días hábiles, pero ese límite ha sido ampliamente superado. A esto se suma la incorporación reciente de una nueva dependencia del Ministerio de Economía, lo que dilata aún más la evaluación de las propuestas.

El impacto de la burocracia en las inversiones
Tal como reportó iProfesional, el RIGI —creado para fomentar grandes inversiones mediante exenciones fiscales y beneficios impositivos— ha terminado generando una estructura de secretarías y organismos que no solo no acelera el proceso, sino que lo entorpece. Hasta el momento, siete proyectos mineros solicitaron su adhesión al régimen y ninguno fue aprobado.
A esta falta de definiciones se suma el silencio oficial. De acuerdo con EconoJournal, la Secretaría de Minería de la Nación no responde consultas sobre el estado de las solicitudes, lo que agrava la incertidumbre entre las empresas. Algunas fuentes aún tienen esperanzas de que se anuncie alguna aprobación durante la próxima edición de la feria Arminera, aunque no hay confirmaciones.
Déficit de capacidades técnicas en el Estado
Las explicaciones extraoficiales apuntan a un problema estructural: el Estado no contaría con los recursos humanos ni la capacitación necesaria para analizar con celeridad y profundidad proyectos de esta magnitud, que además de lo económico, deben ser evaluados por su impacto social y ambiental. “Hay varios que no quieren ponerle el gancho a algo que no terminan de entender”, comentó una fuente del sector.
Proyectos millonarios a la espera
Los emprendimientos mineros que aguardan aprobación bajo el RIGI representan inversiones multimillonarias:
- Galan Lithium Limited presentó su solicitud en octubre de 2024 para el proyecto Hombre Muerto Oeste en Catamarca, con una inversión estimada de US$ 228 millones y una producción esperada de 20.850 toneladas anuales de carbonato de litio desde 2027.
- Posco Argentina S.A., subsidiaria de la coreana Posco Holdings, busca incorporar al RIGI el proyecto Sal de Oro, que abarca Salta y Catamarca. Su inversión supera los US$ 1000 millones y contempla la producción de fosfato y carbonato de litio en dos etapas.
- Minas Argentinas, ligada a Yamana Gold, fue la primera en solicitar la adhesión, con el objetivo de reactivar la mina Gualcamayo en San Juan mediante una inversión de US$ 1000 millones.
- McEwen Copper, del grupo canadiense McEwen Mining, presentó el megaproyecto de cobre Los Azules, con una inversión estimada en US$ 2.700 millones, de los cuales US$ 227 millones están incluidos en el RIGI para etapas preliminares.
- Río Tinto solicitó formalmente ingresar con dos proyectos: Rincón Litio, con US$ 2.700 millones de inversión y capacidad para 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio desde 2028; y Sal de Vida, con US$ 638 millones para una planta en Catamarca.
- Anfeng Lithium también presentó su pedido para el proyecto Mariana, con US$ 790 millones destinados a una planta de cloruro de litio en el Salar de Llullaillaco y otros US$ 190 millones para un parque solar.

Una señal esperada por el sector
Mientras el país busca atraer inversiones para fortalecer su economía, el retraso en la aprobación del RIGI aparece como una señal contradictoria. La industria minera, clave para el ingreso de divisas y la creación de empleo, espera una definición urgente por parte del Gobierno, que deberá mostrar voluntad política y capacidad técnica si quiere que el régimen cumpla con su propósito original.
Fuente: Minería y Desarrollo
