Santa Cruz avanza en la selección genética de un nuevo cultivar de ajo propio
El Consejo Agrario Provincial impulsa un proyecto estratégico para desarrollar un cultivar de ajo adaptado a Santa Cruz, con inscripción oficial ante el INASE y proyección de semilla libre de virus para productores locales.
Desarrollo genético con identidad provincial
El Consejo Agrario Provincial (CAP) avanza en la selección genética de un nuevo cultivar de ajo adaptado a las condiciones productivas de la provincia. La iniciativa apunta a fortalecer la producción hortícola local, reducir la dependencia de ajo proveniente de otras regiones y consolidar un material con registro y propiedad intelectual provincial.
El cultivo presenta alto potencial en Santa Cruz por su factibilidad productiva, su condición de cultivo de invierno y la demanda sostenida en el mercado interno.

Trabajo técnico y articulación institucional
El proyecto es desarrollado desde febrero de 2025 por la Delegación del CAP en Gobernador Gregores, con asesoramiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el marco del proyecto regional sobre valorización de sistemas agroalimentarios periurbanos y rurales.
También cuenta con el acompañamiento de la coordinación regional del Instituto Nacional de Semillas (INASE), organismo ante el cual se proyecta la inscripción formal del cultivar.
El objetivo es definir el ideotipo deseado para su registro oficial, asegurando la base genética propia. El proceso tendrá una duración mínima de cuatro años.
Participación educativa y transferencia de conocimiento
El trabajo integra a alumnos y docentes de la Escuela Agropecuaria Provincial N°1, quienes participan desde espacios de laboratorio y Feria de Ciencias, aplicando contenidos curriculares a una experiencia concreta de investigación productiva.
Esta articulación fortalece la formación técnica y promueve la generación de conocimiento aplicado en el ámbito educativo.
Resultados preliminares y criterios de selección
El proceso comenzó con una selección masal de 100 cabezas de ajo producidas en distintos lotes de Gobernador Gregores, evaluadas por tamaño, peso y forma.
Previo a la plantación se registraron datos de peso, calibre y número de dientes, con el fin de analizar su comportamiento en generaciones posteriores. El material fue curado con fungicida y plantado en la chacra experimental del CAP.

Durante el ciclo se realizaron dos aporques y riegos, sin fertilización. Se eliminaron seis familias que presentaron síntomas compatibles con enfermedades.
En enero se efectuó la cosecha y una selección del 50 % del material, considerando sanidad, uniformidad y rendimiento. Las 50 familias seleccionadas superaron el peso promedio de los ajos blancos comerciales. El mayor registro alcanzó 118 gramos y 75,8 mm de diámetro medio.
Si bien persiste cierta heterogeneidad en forma y peso, se prevé avanzar hacia mayor uniformidad mediante selección genética sostenida en las próximas generaciones.
