La mora en créditos de familias alcanza el nivel más alto en 15 años
El atraso en pagos se triplicó en un año y ya llega al 13% si se suman entidades no bancarias. Analistas advierten que las tensiones podrían continuar durante 2026.
La morosidad de los hogares se dispara
El atraso en el pago de créditos de las familias en Argentina alcanzó su nivel más alto desde 2010, según datos del Banco Central de la República Argentina.
La mora de los hogares llegó al 9,3% en diciembre de 2025, último dato disponible, lo que implica que se multiplicó 3,7 veces respecto al 2,5% registrado a fines de 2024. Si se suman los préstamos otorgados por entidades no bancarias —como fintech o tarjetas comerciales— la proporción de créditos en situación irregular trepa al 13% del total.
El deterioro supera incluso al promedio del sector privado, donde la mora alcanzó el 5,5%, frente al 1,6% registrado un año antes.

Tasas altas y salarios estancados
Entre los factores que explican el aumento del incumplimiento aparecen tasas de interés elevadas, ingresos familiares estancados y un mayor uso del crédito para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Desde la consultora LCG señalaron que las tasas activas continúan en niveles altos. En febrero, la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales fue de 69%, en un contexto donde los salarios muestran poca recuperación.
En este escenario, la cartera de consumo —principalmente préstamos personales y tarjetas— empuja al alza los indicadores generales de morosidad.
La visión del Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el fenómeno a un efecto transitorio del contexto financiero reciente y sostuvo que la situación debería estabilizarse con el tiempo.
Según indicó, el objetivo es seguir bajando la inflación, reducir las tasas de interés y ampliar los plazos de pago para que las familias puedan reacomodar sus obligaciones.

Más crédito y mayor endeudamiento
El aumento de la morosidad también está vinculado con un mayor acceso al crédito. De acuerdo con un informe del Banco Provincia, más de uno de cada dos adultos tiene algún tipo de financiamiento activo.
En total, 20,5 millones de personas mantienen deudas con bancos, fintech o tarjetas comerciales, lo que representa un aumento del 8% respecto al cierre de 2024.
El estudio también muestra que el nivel de endeudamiento creció significativamente: la relación promedio entre deuda e ingresos pasó de 1,5 salarios a 2,5 sueldos entre mediados de 2024 y fines de 2025.

Fintech y créditos pequeños, los más vulnerables
El incremento de la morosidad es más marcado en préstamos de menor monto. En los créditos inferiores a un millón de pesos, cerca del 20% presenta irregularidades en los pagos.
Además, cuando se incorporan entidades no financieras —como plataformas digitales o tarjetas de supermercados— la mora alcanza 24,6%, más del doble que en el sistema bancario tradicional.
Perspectivas para 2026
El director asociado de la consultora Eco Go, Sebastián Menescaldi, explicó que el fenómeno responde a un cambio en el modelo financiero.
Según el economista, el crédito al sector privado creció hasta representar 13,6% del PBI a fines de 2025, en un contexto de tasas reales positivas y política monetaria restrictiva.
Esto implica que los préstamos ya no se licúan con la inflación, lo que dificulta el pago cuando los ingresos no acompañan.
En la misma línea, el informe del Banco Provincia advierte que el panorama para el ingreso disponible seguirá siendo complejo en 2026, ya que la desaceleración inflacionaria se apoya en moderación salarial y ajustes en tarifas reguladas, lo que podría mantener las tensiones en el crédito de los hogares durante los próximos meses.
Empresas: un escenario distinto
En contraste con las familias, la morosidad empresarial se mantiene en niveles relativamente bajos. Según datos de la consultora Analytica, los créditos comerciales irregulares alcanzaron 2,7% en enero, aunque muestran una tendencia creciente.
El informe también destaca una fuerte concentración del financiamiento: el 42% del volumen total de crédito está en manos de apenas el 0,3% de las grandes empresas.
Mientras que estas compañías registran una mora de 0,9%, las pequeñas y medianas empresas enfrentan mayores dificultades, con un nivel de 4%, debido a costos financieros más altos y mayor dependencia del crédito para sostener su actividad.
Fuente: Infobae
