Súper RIGI: el Gobierno abre la negociación y acepta cambios para conseguir apoyo en Diputados
La Casa Rosada flexibiliza su postura sobre el nuevo régimen de inversiones y busca sumar votos clave. El oficialismo negocia con bloques aliados modificaciones al proyecto para lograr su aprobación antes de fin de junio.
El Gobierno Nacional está dispuesto a introducir modificaciones en el proyecto de ley del denominado Súper RIGI, con el objetivo de reunir los apoyos necesarios en la Cámara de Diputados y avanzar con una de las iniciativas económicas más importantes de su agenda legislativa. La estrategia oficial apunta a consolidar acuerdos con sectores aliados y acelerar el tratamiento parlamentario durante las próximas semanas.
La iniciativa, impulsada por la administración de Javier Milei, busca ampliar los beneficios del actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y captar proyectos superiores a los 1.000 millones de dólares en actividades consideradas estratégicas para el desarrollo productivo del país.
Qué cambios analiza incorporar el Gobierno
Las conversaciones con legisladores del PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas, ya dejaron sobre la mesa una serie de propuestas de modificación. Entre ellas, aparecen la incorporación de mayores exigencias de integración de proveedores nacionales y una definición más precisa de los sectores que podrán acceder a los beneficios del régimen.
Fuentes parlamentarias señalan que el oficialismo prioriza alcanzar un consenso amplio antes que sostener sin cambios la redacción original del proyecto. La intención es evitar un escenario de rechazo o postergación que complique el cronograma legislativo previsto para junio.
Los sectores que busca impulsar el Súper RIGI
El proyecto apunta a promover inversiones en industrias de alto valor agregado y tecnologías emergentes. Entre las actividades contempladas figuran inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, centros de datos, hidrógeno de bajas emisiones, reactores nucleares modulares, baterías de litio, energías renovables y manufacturas tecnológicas.
La propuesta contempla incentivos fiscales, aduaneros y regulatorios más amplios que los del RIGI vigente. Entre los beneficios mencionados se incluyen una alícuota reducida del Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de inversiones, exenciones arancelarias para importaciones vinculadas a los proyectos y estabilidad normativa por 30 años.
La carrera por llegar al recinto antes de fin de mes
El tratamiento comenzó en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y Ciencia y Tecnología, donde funcionarios del Ministerio de Economía expusieron los principales lineamientos de la iniciativa. El objetivo del oficialismo es obtener dictamen en las próximas semanas y llevar el proyecto al recinto entre mediados y fines de junio.
Sin embargo, el número de votos aún no está garantizado. Por ese motivo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, encabeza las negociaciones con distintos bloques para asegurar los consensos necesarios.
Una pieza clave de la estrategia económica de Milei
Desde la Casa Rosada, consideran que el Súper RIGI será una herramienta central para atraer capitales de largo plazo y acelerar proyectos vinculados con la economía del conocimiento, la transición energética y la industrialización de recursos estratégicos.
La apertura a modificaciones refleja que el Gobierno prioriza garantizar la aprobación de la iniciativa antes que sostener una posición inflexible. Con las negociaciones en marcha, el resultado del debate en Diputados se perfila como uno de los principales desafíos políticos y económicos del oficialismo en las próximas semanas.
