Alerta por la energía: advierten que el alza de los combustibles podría sumar hasta 2,5 puntos a la inflación en Argentina
Un informe internacional proyecta que el encarecimiento de la energía podría convertirse en un nuevo foco de presión sobre los precios en Argentina. El impacto dependerá de la evolución del petróleo y de las medidas que adopte el Gobierno para amortiguar el traslado a la economía.
El incremento de los precios internacionales de la energía podría agregar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación anual en Argentina, según un informe difundido por un organismo de Naciones Unidas. La estimación ubica al país entre los más expuestos de América Latina frente a un eventual shock energético.
El estudio plantea distintos escenarios de acuerdo con la evolución del precio del petróleo y otros combustibles. En todos los casos, el encarecimiento de la energía termina trasladándose, en mayor o menor medida, a los costos de producción, el transporte y el precio final de bienes y servicios.
Cuatro escenarios posibles para la inflación
Las proyecciones contemplan diferentes magnitudes de aumento en los precios energéticos durante el año.
El escenario más moderado considera un incremento cercano al 25 % en los valores internacionales de la energía, lo que implicaría un impacto adicional de aproximadamente 0,9 puntos porcentuales sobre la inflación argentina.
En un escenario intermedio, con una suba cercana al 38 %, el efecto se elevaría a 1,4 puntos.
Las proyecciones más exigentes contemplan aumentos aún mayores en el precio del petróleo y otros combustibles. Bajo esas condiciones, el traslado a los precios internos podría alcanzar hasta 2,5 puntos porcentuales, una de las incidencias más elevadas previstas para la región.

Por qué Argentina figura entre los países más vulnerables
El informe sostiene que la magnitud del impacto dependerá no solo de la evolución del mercado energético internacional, sino también de la capacidad de cada país para contener el traslado de esos mayores costos mediante políticas fiscales, subsidios o mecanismos regulatorios.
En el caso argentino, la elevada sensibilidad de los precios internos frente a los costos energéticos y la importancia que tienen los combustibles en la estructura productiva explican que el efecto proyectado sea superior al de otros países latinoamericanos.
El desafío para el Gobierno
La advertencia llega en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la desaceleración inflacionaria y mantener el equilibrio fiscal. Sin embargo, un incremento sostenido del precio internacional del petróleo podría complicar ese objetivo si termina reflejándose en combustibles, tarifas y costos logísticos.
Los especialistas remarcan que las decisiones oficiales respecto de subsidios energéticos, impuestos y política tarifaria serán determinantes para definir cuánto de ese shock externo llegará finalmente al bolsillo de los consumidores.
Aunque el escenario más severo no constituye una previsión definitiva, el informe advierte que un nuevo salto en los precios internacionales de la energía podría convertirse en uno de los principales riesgos para la evolución de la inflación durante el año.
