Paro portuario: el Gobierno alcanzó un acuerdo clave para destrabar el conflicto que generaba millonarias pérdidas
Tras jornadas de extrema tensión que paralizaron más de un centenar de buques y amenazaron el abastecimiento de combustibles, la administración central llegó a un entendimiento con el sector del practicaje. La medida contempla una rebaja tarifaria y la suspensión temporal de la normativa en disputa.
El Gobierno nacional logró destrabar este martes el crítico paro portuario que mantenía en vilo al comercio exterior argentino y ponía en riesgo la cadena logística nacional. Tras intensas negociaciones y cortocircuitos que incluyeron advertencias de sanciones y una masiva intimación de la Prefectura Naval a más de 500 trabajadores, se selló un entendimiento con los operadores del servicio de practicaje.
La medida de fuerza, que se extendió por varios días y dejó una cifra cercana a los 140 buques varados en los principales muelles del país, había generado una fuerte preocupación en el plano económico debido al impacto directo sobre las exportaciones agroexportadoras y la distribución de combustibles.
Los ejes del acuerdo: suspensión de decreto y baja de tarifas
El entendimiento alcanzado entre las autoridades nacionales y el sector gremial desactivó el escenario de parálisis total mediante dos concesiones estructurales:
Suspensión del decreto desregulador: se acordó frenar transitoriamente la aplicación de la normativa impulsada por el Ejecutivo —en coordinación con el Ministerio de Desregulación y el equipo económico— que buscaba modificar las reglas de juego del servicio de practicaje.
Reducción de tarifas: el pacto incluye un recorte del 20 % en las tarifas del servicio, atendiendo al reclamo oficial de bajar los costos logísticos internos para ganar competitividad internacional.

Dock Sud cuenta con terminales especializadas en hidrocarburos, químicos y petroquímicos, a lo que se suma la operación de contenedores, cargas generales y graneles líquidos.
Impacto en la economía y fin del riesgo de desabastecimiento
El conflicto, originado en la resistencia del sector ante la apertura del mercado a nuevos actores y la competencia externa, paralizó nodos estratégicos como los puertos de Rosario, Campana, Dock Sud y Bahía Blanca.
Durante los días más críticos de la protesta, las cámaras del sector energético advirtieron sobre demoras severas en el traslado de nafta, gasoil y fuel oil, además de pérdidas estimadas en decenas de miles de dólares diarios por cada embarcación inmovilizada. Con la firma de este entendimiento y el levantamiento definitivo de las medidas de fuerza, se espera que la actividad en las terminales marítimas y fluviales comience a normalizarse de manera paulatina durante las próximas horas, descomprimiendo la tensión cambiaria y comercial.
