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Milei busca apoyo del norte en el Congreso mientras avanza con cambios en los subsidios energéticos

El acuerdo para ampliar los subsidios eléctricos en provincias del norte alimentó la hipótesis de un entendimiento político para modificar la Ley de Zonas Frías.

Un acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y los gobernadores del norte argentino abrió una nueva discusión política en torno al esquema de subsidios energéticos y su posible vínculo con las reformas que el oficialismo busca impulsar en el Congreso.

La reunión encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, derivó en un convenio instrumentado mediante una resolución que amplía los bloques de consumo eléctrico subsidiado para hogares de determinadas provincias del norte.

El entendimiento fue interpretado en sectores políticos como una posible señal de negociación entre la Casa Rosada y los gobernadores del Norte Grande, en un momento en que el Gobierno de Javier Milei necesita sumar apoyos legislativos para avanzar con distintas iniciativas.


Qué provincias recibirán el beneficio

El nuevo esquema diferencia entre provincias consideradas “muy cálidas” y “cálidas”.

Dentro del primer grupo se encuentran Formosa, Chaco, Corrientes, Jujuy, Salta y Misiones.

En el segundo aparecen Entre Ríos, Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca.

De acuerdo con los datos citados en el convenio, el beneficio alcanzará a alrededor de 2,3 millones de familias.

El secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González, defendió la medida desde el punto de vista fiscal y sostuvo que el objetivo es concentrar los subsidios en los hogares que efectivamente los necesitan.

“Si vos estás en alguna de estas provincias del Norte y tenés más de tres canastas básicas de ingreso, no tenés subsidio, no importa si hace frío o hace calor”, explicó durante una entrevista televisiva.

González agregó que los hogares que sí reciben asistencia tendrán un bloque de consumo subsidiado superior al del centro del país, debido a las mayores temperaturas registradas durante buena parte del año.

“Lo que estamos haciendo es que los subsidios se focalicen y tengan más lógica. No hay plata para subsidios para todo el mundo”, sostuvo.


La Ley de Zonas Frías, en el centro de la negociación

La discusión adquiere una dimensión política por su posible relación con la Ley de Zonas Frías, sancionada en 2021 y ampliada durante el gobierno de Alberto Fernández.

La norma estableció un régimen especial de descuentos sobre el precio del gas natural para usuarios residenciales de distintas regiones del país, incluyendo amplias zonas que anteriormente no estaban contempladas.

La hipótesis que comenzó a circular en ámbitos políticos sostiene que la ampliación de los subsidios eléctricos para el norte podría funcionar como un mecanismo para obtener respaldo de esos gobernadores frente a una eventual modificación del régimen de Zonas Frías.

De concretarse una reforma en los términos que se analizan, Mendoza podría dejar de formar parte del beneficio, con excepción de Malargüe, mientras que continuarían alcanzadas la Patagonia y la Puna.

Por el momento, se trata de una hipótesis política y no de un acuerdo formal que establezca públicamente un intercambio entre ambas medidas.


El Gobierno necesita votos en el Senado

El trasfondo de la discusión es la necesidad del oficialismo de construir mayorías parlamentarias.

El Gobierno de Milei mantiene negociaciones con distintos gobernadores para conseguir respaldo a sus iniciativas y, particularmente, para avanzar sobre modificaciones en materia energética.

En ese escenario también aparece la situación financiera de las grandes distribuidoras eléctricas y sus obligaciones con Cammesa, la compañía encargada de administrar el mercado mayorista eléctrico.

La posibilidad de una condonación o reestructuración de deudas de las distribuidoras constituye otro de los temas que forman parte de las negociaciones entre Nación y las provincias.

La discusión sobre los subsidios, por lo tanto, excede el impacto inmediato sobre las facturas: también se vincula con la construcción de acuerdos políticos entre el Ejecutivo y los mandatarios provinciales.


Una negociación que trasciende los subsidios

El eventual entendimiento con los gobernadores del norte también podría adquirir relevancia frente a la agenda política que el Gobierno pretende desarrollar durante los próximos meses.

Entre las iniciativas que aparecen en el horizonte se encuentra la reforma política, que contempla la eliminación o modificación de las elecciones primarias.

Para el oficialismo, conseguir respaldo de gobernadores y legisladores será determinante para avanzar con esos cambios.

La construcción de alianzas adquiere todavía mayor importancia frente a un escenario en el que el Gobierno enfrenta dificultades para transformar su respaldo electoral en mayorías parlamentarias estables.


El costo social del programa económico

La estrategia política se desarrolla en paralelo con un escenario económico que presenta resultados contrapuestos.

Mientras el Gobierno destaca la mejora de determinados indicadores macroeconómicos, persisten dificultades vinculadas con el poder adquisitivo, el consumo, el empleo y la actividad económica.

El contraste entre ambas dimensiones constituye uno de los principales desafíos del oficialismo: sostener el equilibrio fiscal y la política monetaria mientras intenta generar una recuperación que pueda sentirse en los ingresos de los hogares.

El economista Rodolfo Cavagnaro planteó que el Gobierno debería buscar mecanismos que permitan reactivar la economía sin poner en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas.

En ese marco, la negociación con las provincias adquiere un carácter estratégico: los subsidios energéticos funcionan no solo como una herramienta de política económica, sino también como una pieza dentro de la construcción de acuerdos políticos que el Gobierno necesitará para avanzar con su agenda en el Congreso.

Redaccion

Al Sur Noticias

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