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Magallanes: el Gobierno ratificó los tratados con Chile y buscó bajar la tensión con Kast

La Cancillería argentina reafirmó la vigencia de los acuerdos de 1881 y 1984, que establecen el marco jurídico sobre el Estrecho de Magallanes. La declaración buscó contener la escalada diplomática generada por los dichos del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Valverde. José Antonio Kast valoró la aclaración y consideró que el episodio quedó encauzado.

El Gobierno de Javier Milei salió este martesbajar la tensión diplomática con Chile por el Estrecho de Magallanes y ratificó que la posición argentina se encuentra determinada por los tratados internacionales vigentes entre ambos países.

La Cancillería emitió un comunicado en el que sostuvo que la postura oficial sobre el estrecho es la establecida por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, ambos considerados plenamente vigentes y definitivos por la Argentina. 

La respuesta llegó luego de que el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, realizara declaraciones que generaron una fuerte reacción en Santiago y llevaron al gobierno de José Antonio Kast a anunciar una protesta formal.

El Gobierno buscó desactivar la crisis diplomática con Chile

El comunicado de la Cancillería evitó mencionar directamente a Valverde, pero estableció con claridad cuál es la posición oficial de la Argentina frente a la cuestión territorial.

El documento remarcó que los tratados de 1881 y 1984 constituyen el marco que determina la posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes y que ambos instrumentos “rigen plenamente” y son considerados definitivos por el país.

Además, el Gobierno destacó la importancia estratégica del extremo austral, especialmente por su vínculo con el Atlántico Sur, la Antártida, las rutas marítimas y los recursos naturales de la región.

En ese contexto, la Cancillería también puso el foco en los mecanismos de cooperación bilateral entre Argentina y Chile, con referencias a la cuestión antártica, las zonas protegidas y la Patrulla Antártica Naval Combinada. 

El mensaje político fue claro: evitar que las declaraciones de un jefe militar se transformaran en un conflicto entre los dos gobiernos.

Qué dijo Gustavo Valverde sobre el Estrecho de Magallanes

La controversia comenzó después de una entrevista en la que Valverde se refirió a la importancia estratégica del extremo sur argentino.

El jefe de la Fuerza Aérea sostuvo que Magallanes, el sur y el Pasaje de Drake formaban parte de espacios que, según su interpretación, correspondían a la soberanía argentina. También planteó la necesidad de mantener presencia en la zona por su importancia como conexión entre el Atlántico y el Pacífico.

Sus declaraciones provocaron una rápida reacción del gobierno chileno. La Cancillería de ese país anunció el envío de una nota de protesta formal a la Argentina y enfatizó que la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes no estaba en discusión.

El canciller Francisco Pérez Mackenna calificó la soberanía chilena como indiscutible, mientras que el ministro del Interior y vocero del Ejecutivo, Claudio Alvarado, cuestionó que periódicamente resurjan declaraciones que pongan en duda el marco territorial establecido por los acuerdos bilaterales.

Kast valoró la aclaración de la Argentina

La respuesta de la Casa Rosada tuvo un efecto inmediato en Santiago.

El presidente chileno, José Antonio Kast, destacó públicamente que el Gobierno argentino haya reafirmado la vigencia de los tratados y reconocido el marco de soberanía establecido para el Estrecho de Magallanes.

“Está claro, el canciller fue muy claro y agradecemos también las declaraciones del gobierno argentino, reconociendo la soberanía del Estrecho de Magallanes, que es chileno”, afirmó Kast desde el Palacio de La Moneda.

El mandatario evitó, sin embargo, profundizar sobre si las declaraciones del jefe militar argentino habían generado malestar en su gobierno o si podían afectar la relación política con Milei.

Poco después, el ministro del Interior chileno consideró que el episodio había quedado cerrado a partir de la comunicación oficial emitida por Buenos Aires, al señalar que la postura argentina coincidía con la posición expresada por Santiago. 

Los tratados de 1881 y 1984, el eje de la discusión

El conflicto volvió a poner bajo la lupa dos acuerdos centrales de la relación bilateral.

El Tratado de Límites de 1881 estableció el marco territorial entre Argentina y Chile en el extremo austral. Décadas después, el Tratado de Paz y Amistad de 1984 fue firmado luego de la crisis que ambos países atravesaron en 1978 y de la mediación de la Santa Sede.

Ese último acuerdo buscó cerrar las controversias territoriales pendientes y establecer mecanismos para preservar la relación bilateral. Por eso, la referencia de la Cancillería argentina a ambos instrumentos tuvo un fuerte peso político y diplomático: permitió diferenciar una declaración individual de la posición oficial del Estado. 

El antecedente que vuelve a tensar la relación entre Milei y Chile

La discusión por el Estrecho de Magallanes no es un episodio aislado.

En los últimos años se produjeron distintos cruces entre Argentina y Chile por cuestiones vinculadas con la frontera austral. En 2024, por ejemplo, la instalación de paneles solares de la Armada Argentina que quedaron parcialmente dentro de territorio chileno provocó un reclamo del entonces presidente Gabriel Boric y finalmente el retiro de la infraestructura.

También en enero de 2026 habían generado controversia declaraciones del jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, Hernán Montero, quien afirmó que la denominada “boca de Magallanes” correspondía a la Argentina. El episodio volvió a generar una respuesta diplomática de Santiago.

A estos antecedentes se suma el Decreto 457/2021, dictado durante el gobierno de Alberto Fernández, que había planteado fortalecer la exploración, estudio y control conjunto del Estrecho de Magallanes y el Mar de Drake. En 2025, la administración de Milei reconoció ante Chile que esa interpretación era incorrecta de acuerdo con los tratados vigentes y se comprometió a reemplazar esa normativa. 

Milei y Kast buscan preservar una relación estratégica

La disputa adquiere una dimensión política particular porque Milei y Kast mantienen una afinidad ideológica y una relación cercana. Por eso, la posibilidad de que una declaración militar abriera un nuevo frente diplomático entre Buenos Aires y Santiago podía generar un costo político para ambos gobiernos.

La estrategia adoptada por la Casa Rosada fue encuadrar la controversia dentro de los canales institucionales y reivindicar los acuerdos internacionales vigentes, sin entrar en una confrontación pública con el gobierno chileno.

Desde Santiago, la reacción de Kast mostró que esa señal fue suficiente, al menos por ahora, para evitar una escalada mayor.

El episodio deja, de todos modos, una advertencia sobre la sensibilidad estratégica del extremo australEl Estrecho de Magallanes, el Atlántico Sur y la Antártida concentran intereses territoriales, comerciales, militares y de recursos naturales, por lo que cualquier declaración sobre la soberanía de la zona puede tener rápidamente consecuencias diplomáticas.

Redaccion

Al Sur Noticias

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