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Plan Andes: Venoil Energía asume el control del clúster Malargüe y apunta a los 8.000 barriles diarios

La reconfiguración del mercado hidrocarburífero convencional en la región da un paso decisivo. Este 21 de septiembre se concretó el traspaso formal (takeover) del codiciado clúster Malargüe de manos de YPF a Venoil Energía, en el marco del ambicioso Plan Andes. La operación catapultará a la compañía operadora a un nuevo nivel de escala productiva y empleo en la provincia.

El acuerdo comercial e institucional fue confirmado por Gustavo Naves durante el Mendoza Energy Summit, organizado por Shale24, Santander y el gobierno provincial. Con la integración de los yacimientos que componen el clúster Malargüe —que abarcan áreas clave como Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande—, Venoil pasará de producir unos 3.000 a rozar los 8.000 barriles equivalentes diarios.

Este crecimiento exponencial no solo se refleja en los hidrocarburos extraídos, sino también en el impacto laboral y operativo: la compañía incorporará a unas 500 personas, elevando su plantilla total a casi 800 colaboradores, un hito histórico para la firma.

Desafíos técnicos: eficiencia frente a yacimientos maduros

La apuesta económica no está exenta de complejidades técnicas. Las áreas operadas por YPF registran elevados cortes de agua, un factor crítico en la madurez de estos campos: en julio, el agua representó el 87,4 % del líquido extraído en Cerro Fortunoso y trepó hasta el 94,6 % en Valle del Río Grande.

Para revertir esta tendencia y sanear campos que venían arrastrando resultados negativos, Venoil diagramó un plan de inversiones firmes por 91 millones de dólares. La estrategia se centrará en la inyección de polímeros, optimización de pozos inyectores y la reactivación de perforaciones inéditas en la zona, ya que estas áreas no veían nuevos pozos desde hace más de seis años.

Cerro Fortunoso

Prórrogas extendidas y un mercado convencional en transformación

El traspaso cuenta con el respaldo institucional de la provincia de Mendoza, que recientemente aprobó la extensión de las concesionesoriginalmente previstas para vencer en noviembre de 2027— hasta el 15 de noviembre de 2037. Esta seguridad jurídica resulta vital para una empresa de menor escala que las grandes majors, donde el margen de error financiero es estrecho y la eficiencia operativa constituye una regla de supervivencia.

Con este movimiento estratégico, YPF redimensiona su portafolio en suelo mendocinoreduciendo su producción operada en la provincia de 16.883 a 12.515 barriles diarios—, mientras abre el juego a operadores independientes enfocados en exprimir el potencial rezagado de la cuenca convencional.

Redaccion

Al Sur Noticias

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