El Gobierno cambia las reglas para los grandes consumidores de energía: qué deberán hacer los data centers y la minería
La Secretaría de Energía creó un régimen especial para los proyectos que demanden más de 80 MW. Las nuevas inversiones deberán incorporar generación y garantizar potencia firme para evitar que su consumo recaiga sobre el resto de los usuarios del sistema eléctrico.
El Gobierno argentino estableció nuevas condiciones para los grandes proyectos que demandan electricidad, una medida que impacta de lleno sobre algunas de las inversiones que buscan instalarse en el país, entre ellas los data centers, los grandes emprendimientos mineros, las plantas de GNL y los proyectos de hidrógeno.
La Secretaría de Energía creó el Régimen de Demandas Extratendenciales (XDEM) mediante la Resolución 264/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial. El objetivo declarado es incorporar nuevos consumos de gran escala sin comprometer la capacidad de abastecimiento del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Nueva exigencia energética para proyectos de más de 80 MW
El nuevo esquema alcanza a las nuevas demandas de electricidad o ampliaciones que representen al menos el 0,5 % de la demanda media del Mercado Eléctrico Mayorista, un umbral que actualmente equivale a unos 80 MW.
Los proyectos involucrados deberán presentar un Plan Especial de Abastecimiento y contratar nueva generación suficiente para cubrir, como mínimo, el 80% de su consumo mensual. Además, tendrán que garantizar potencia firme equivalente al 100 % de su demanda máxima.
Para los data centers, la exigencia será todavía mayor: deberán garantizar una potencia firme equivalente al 115 % de su demanda máxima.
La lógica detrás de la regulación es que los nuevos grandes consumidores incorporen recursos adicionales al sistema en lugar de utilizar la reserva disponible para hogares, comercios, pymes e industrias que ya están conectados a la red.
Data centers y minería, entre las inversiones alcanzadas
La decisión llega cuando Argentina intenta captar inversiones de gran escala en sectores intensivos en energía.
Los centros de datos vinculados con inteligencia artificial se encuentran entre los proyectos que podrían requerir mayores volúmenes de electricidad. Uno de los casos mencionados es Stargate Argentina, impulsado por Sur Energy junto con OpenAI, que contempla una capacidad de hasta 500 MW y una inversión potencial de hasta USD 25.000 millones.
También existen iniciativas de data centers de otras compañías y desarrolladores, con proyectos de cientos de megavatios en distintas provincias.
En el sector minero, uno de los casos relevantes es Vicuña, el desarrollo de cobre asociado a BHP y Lundin Mining en San Juan. La compañía había solicitado inicialmente una demanda de 260 MW para Josemaría y planteó que el requerimiento podría alcanzar unos 700 MW en etapas posteriores.
El nuevo régimen contempla incluso proyectos que ya se encuentran realizando trámites de incorporación o acceso al sistema eléctrico.

Los Data Center son infraestructuras preparadas para operar todos los días de la semana, disponen de climatización, seguridad informática y soporte técnico, entre otros
Los proyectos en trámite tendrán 60 días para adecuarse
La normativa no se limita a las nuevas solicitudes. Los proyectos que ya se encuentren en trámite y queden comprendidos dentro de los parámetros del régimen tendrán un plazo de 60 días para adecuarse a las nuevas condiciones.
Esto incorpora una dimensión relevante para inversiones que ya habían avanzado en sus procesos de conexión eléctrica y que ahora deberán demostrar cómo cubrirán sus necesidades de energía y potencia.
El cambio puede resultar especialmente significativo para emprendimientos que requieren cientos de megavatios y cuya viabilidad depende de contar con infraestructura eléctrica suficiente y estable.
El Gobierno busca que las grandes inversiones no trasladen costos al sistema
Uno de los principios centrales del XDEM es evitar que el ingreso de grandes consumidores genere costos adicionales para quienes ya utilizan la red.
La regulación establece cargos ante eventuales incumplimientos vinculados con la cobertura de energía o potencia firme. También contempla un cargo por reserva de capacidad cuando diferentes proyectos compitan por infraestructura de transporte que resulte limitada.
Desde el Gobierno, la medida fue presentada como una forma de dar previsibilidad a las inversiones y, al mismo tiempo, preservar la seguridad del abastecimiento para los usuarios existentes.
El régimen tendrá una duración de 15 años desde la habilitación comercial de cada proyecto.
La energía se convierte en un factor clave para atraer inversiones
La nueva regulación aparece en un momento en que la disponibilidad de electricidad se convirtió en uno de los factores determinantes para los proyectos de infraestructura digital y las industrias de gran escala.
En particular, los data centers para inteligencia artificial demandan grandes cantidades de energía de manera continua. Un análisis de PwC citado por Bloomberg Línea proyecta que la inversión mundial acumulada en centros de datos podría alcanzar USD 31,6 billones hasta 2050, lo que explica la competencia entre países por captar este tipo de infraestructura.
Argentina busca posicionarse en ese mercado a partir de recursos como el gas de Vaca Muerta, la generación renovable y su potencial hidroeléctrico. A esto se suma el atractivo de determinadas regiones de la Patagonia para instalaciones que requieren grandes volúmenes de energía y sistemas de refrigeración.
Qué cambia para los grandes proyectos de inversión
Con el nuevo régimen, los emprendimientos que demanden grandes cantidades de electricidad deberán incorporar el abastecimiento energético como una variable central desde las primeras etapas de planificación.
En términos concretos, los proyectos alcanzados deberán:
– Presentar un Plan Especial de Abastecimiento.
– Contratar nueva generación para cubrir al menos el 80 % del consumo mensual.
– Garantizar potencia firme equivalente al 100 % de su demanda máxima.
– En el caso de los data centers, garantizar el 115 % de la demanda máxima.
– Cumplir con las condiciones adicionales de capacidad y transporte establecidas por el régimen.
– Afrontar cargos específicos si incumplen las obligaciones previstas.
El objetivo oficial es que el crecimiento de estos nuevos consumidores se produzca acompañado por nueva oferta de energía y potencia, evitando que el aumento de la demanda comprometa la reserva disponible para el resto del sistema.
Un nuevo desafío para la agenda de inversiones en Argentina
La creación del XDEM introduce una nueva variable para algunos de los proyectos de mayor escala que Argentina busca atraer mediante incentivos a la inversión.
La disponibilidad energética deja de ser solamente una ventaja competitiva para convertirse también en una condición que los grandes emprendimientos deberán resolver por su propia cuenta.
Para sectores como la minería, los data centers, el GNL y el hidrógeno, la capacidad de garantizar un suministro eléctrico estable y de sumar nueva generación será, por lo tanto, un componente central de sus planes de inversión.
El Gobierno busca así compatibilizar la llegada de proyectos intensivos en energía con la expansión del sistema eléctrico, bajo un principio definido en la nueva normativa: que los grandes nuevos consumos incorporen la energía y la potencia necesarias para sostener su propia demanda sin trasladar ese costo al conjunto de los usuarios.
