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El Banco Mundial prepara un fondo para impulsar la energía nuclear en América Latina: qué países buscan avanzar

El Grupo Banco Mundial, junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), trabaja en un mecanismo de financiamiento para fortalecer el desarrollo nuclear en América Latina y el Caribe. La iniciativa contempla asistencia técnica, marcos regulatorios y herramientas para facilitar futuras inversiones. El Salvador y Colombia ya avanzan en la preparación de sus programas nucleares.

El Grupo Banco Mundial avanza en la creación de un fondo fiduciario destinado a promover el desarrollo de la energía nuclear en países en desarrollo, con especial atención a América Latina y el Caribe. La iniciativa, que cuenta con la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca facilitar las condiciones técnicas, regulatorias y financieras necesarias para que más países puedan evaluar la incorporación de esta tecnología a sus sistemas energéticos.

El proyecto fue presentado durante la XI Semana de la Energía, organizada por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), en Santo Domingo. Allí, representantes de los organismos multilaterales detallaron las herramientas que están preparando para acompañar a los gobiernos interesados en desarrollar programas nucleares.

Según explicó Jari Vayrinen, especialista en Energía y Cambio Climático del Grupo Banco Mundial, el fondo permitirá canalizar recursos a través de distintas agencias y ampliar las alternativas de asistencia para los países que busquen avanzar en esta materia.

La propuesta se enmarca en el regreso del Banco Mundial al financiamiento vinculado con la energía nuclear, luego de levantar en 2025 la restricción que mantenía sobre este tipo de proyectos.

Qué financiará el nuevo fondo nuclear

El mecanismo estará orientado, en una primera etapa, a brindar asistencia técnica para que los países puedan establecer las instituciones, las regulaciones y los procedimientos necesarios para desarrollar proyectos nucleares.

Entre las líneas de trabajo previstas se encuentran:

– Asistencia técnica: apoyo para diseñar programas nucleares y evaluar las condiciones necesarias para su implementación.

– Marcos regulatorios: colaboración en la elaboración de leyes, normas y organismos de control especializados.

– Planificación energética: estudios para determinar la viabilidad de incorporar generación nuclear a las redes eléctricas.

– Infraestructura eléctrica: financiamiento de obras y sistemas necesarios para integrar futuros proyectos.

– Garantías e inversiones: herramientas para facilitar el acceso al crédito y atraer capital privado.

El Grupo Banco Mundial también contempla la participación de la Corporación Financiera Internacional (IFC), su brazo dedicado al sector privado, que puede financiar empresas mediante préstamos o inversiones de capital.

La estrategia abarca, además, distintas etapas de la cadena de valor nuclear, desde actividades vinculadas con la minería hasta el desarrollo tecnológico y la gestión de instalaciones y materiales.

El BID priorizará las leyes nucleares y la planificación energética

El Banco Interamericano de Desarrollo tendrá un papel relevante en la preparación institucional de los países interesados. La especialista senior en Energía del organismo, Lina Escobar, señaló que una de las primeras tareas será ayudar a los gobiernos a establecer sus respectivas leyes nucleares y los sistemas regulatorios correspondientes.

El organismo también podría financiar estudios de planificación energética para determinar si un proyecto nuclear resulta viable en términos técnicos y económicos.

En una etapa posterior, las garantías al sector privado aparecen como una de las herramientas posibles para facilitar el financiamiento de centrales nucleares y de la infraestructura asociada.

La iniciativa se complementa con la cooperación entre el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y las entidades multilaterales. Ese trabajo incluye el intercambio de conocimientos, la capacitación, la planificación de sistemas energéticos y el desarrollo de capacidades institucionales para garantizar un uso seguro y responsable de la tecnología nuclear.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) es la principal organización mundial para la cooperación en el campo nuclear. Su estatuto se aprobó el 23 de octubre de 1956 y entró en vigor el 29 de julio de 1957

El Salvador busca licenciar reactores nucleares en 36 meses

El Salvador se encuentra entre los países de la región que avanzan en la preparación de un programa nuclear. El país cuenta con una ley específica desde 2024 y trabaja en el fortalecimiento de su estructura institucional con el objetivo de iniciar el proceso de licenciamiento de reactores de potencia dentro de los próximos 36 meses.

Nelly Abrego, directora del Programa de Implementación de Energía Nuclear de El Salvador, explicó que el objetivo es diversificar las fuentes de generación y reducir la exposición del sistema eléctrico a fenómenos climáticos y acontecimientos geopolíticos.

En paralelo, el Grupo Banco Mundial está finalizando un acuerdo para apoyar estudios de prefactibilidad que permitan evaluar posibles proyectos nucleares en ese país.

El proceso todavía requiere evaluaciones técnicas y regulatorias antes de avanzar hacia la eventual construcción de instalaciones de generación.

Colombia también avanza con una nueva ley nuclear

Colombia es otro de los países que comenzó a establecer las bases institucionales para incorporar la energía nuclear a su matriz energética.

El Congreso colombiano sancionó una ley destinada a centralizar la regulación del sector mediante la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear. El organismo tendrá funciones vinculadas con la autorización, inspección, vigilancia y fiscalización de las aplicaciones nucleares.

La nueva estructura busca ordenar competencias que anteriormente estaban distribuidas entre distintas entidades públicas y crear condiciones para evaluar, a futuro, la instalación de reactores de potencia.

Además, el Plan Energético Nacional 2022-2052 ya había incluido la energía nuclear entre las alternativas consideradas para el desarrollo energético del país.

Qué significa la iniciativa para el futuro energético de América Latina

La creación del fondo refleja un mayor interés de los organismos multilaterales por acompañar el desarrollo nuclear en economías emergentes. Sin embargo, el acceso al financiamiento es solo uno de los requisitos para concretar estos proyectos: también son necesarios marcos legales sólidos, organismos reguladores independientes, infraestructura adecuada y estudios que acrediten su viabilidad.

El OIEA proyecta, en un escenario de baja incorporación de nueva capacidad nuclear a escala mundial, que América Latina y el Caribe podrían sumar unos 8.000 megavatios de potencia nuclear, con una participación importante de reactores modulares pequeños.

En ese contexto, el fondo del Banco Mundial y el BID podría convertirse en una herramienta para que los países de la región avancen desde la planificación hacia proyectos concretos, aunque su ejecución dependerá de las decisiones de cada gobierno y de las condiciones técnicas, económicas y regulatorias.

La iniciativa abre así una nueva etapa para el financiamiento nuclear regional, con el desafío de transformar la asistencia técnica y las garantías financieras en inversiones sostenibles que contribuyan a diversificar la generación eléctrica y fortalecer la seguridad energética.

Redaccion

Al Sur Noticias

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