Inflación de septiembre: el dato que encendió las alertas y qué espera el mercado para fin de año
El IPC subió 1,9 % en septiembre, por encima del registro de agosto, y acumuló un incremento del 23,6 % en los primeros nueve meses de 2026. Los economistas anticipan una posible moderación en octubre, aunque advierten que la inflación se mantendría por encima del 1,5 % mensual hasta diciembre y durante los primeros meses de 2027.
La inflación volvió a acelerarse en septiembre y se acercó nuevamente al 2 % mensual. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 1,9 %, frente al 1,7 % de agosto. El resultado estuvo en línea con las previsiones del mercado, que anticipaba nuevas presiones sobre los precios de los servicios regulados y los alimentos.
Con este resultado, la inflación acumuló un aumento del 23,6 % entre enero y septiembre, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,4 %. Las cifras reflejan que, pese a los avances registrados en la desaceleración de los precios, la economía todavía enfrenta dificultades para consolidar una trayectoria descendente sostenida.
Las consultoras privadas, por su parte, mantienen expectativas de una leve moderación para octubre. Sin embargo, los analistas advierten que la inercia inflacionaria, los ajustes tarifarios y el traslado a precios de los movimientos del dólar podrían limitar la velocidad de la desaceleración durante los próximos meses.
Inflación de septiembre: cuáles fueron los rubros que más aumentaron
El informe del INDEC mostró diferencias importantes entre las categorías que componen el índice de precios. Los servicios vinculados con la vivienda y los precios regulados tuvieron un papel destacado en el resultado mensual.
La división de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó los aumentos, con una suba del 3,1 %. En segundo lugar se ubicó Educación, con un incremento del 3 %.
Por categorías, los precios estacionales avanzaron un 2,9 %, impulsados principalmente por las verduras, los tubérculos y las legumbres. Los precios regulados, que incluyen servicios y tarifas sujetos a mecanismos de actualización específicos, subieron un 2,3 %, con aumentos relacionados con el gas, la electricidad y las cuotas de la medicina prepaga.
En tanto, la inflación núcleo —que excluye los componentes estacionales y los precios regulados— se ubicó en el 1,7 %. Entre los rubros que incidieron en esta medición se destacaron las comidas fuera del hogar y los productos farmacéuticos.
Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia en la variación mensual en la mayoría de las regiones del país. En el Gran Buenos Aires, en cambio, el mayor impacto correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
En el otro extremo, Restaurantes y hoteles registró un incremento del 1,1 %, mientras que Prendas de vestir y calzado avanzó un 1,4 %. Ambos sectores mostraron aumentos inferiores al promedio general.
Qué espera la City para la inflación de octubre
Las proyecciones de los economistas apuntan a una desaceleración moderada durante octubre, aunque todavía resulta prematuro confirmar que los precios retomarán una tendencia descendente más pronunciada.
Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, y Sebastián Menescaldi, de Eco Go, estimaron que la inflación del mes podría ubicarse en torno al 1,7 %.
Por su parte, Fernando Baer, de Quantum, proyectó un índice cercano al 1,8 %. El economista señaló que persiste una inercia alcista difícil de revertir en el corto plazo, en parte por el comportamiento de los alimentos, que registraron aumentos importantes hacia el cierre de septiembre y podrían trasladar parte de esa presión al mes siguiente.
Las estimaciones muestran que el desafío no pasa solamente por reducir el ritmo mensual de los aumentos, sino también por evitar que los incrementos acumulados en determinados sectores vuelvan a impulsar el nivel general de precios.
A esto se suma el impacto potencial de los ajustes en los combustibles, cuyas subas hacia fines de septiembre podrían reflejarse con mayor intensidad en las mediciones de octubre.
Inflación hasta diciembre: las proyecciones del mercado
Las expectativas relevadas entre los economistas anticipan que el proceso de desaceleración continuará, aunque a un ritmo gradual. De acuerdo con las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central tomadas como referencia en el informe, el IPC mostraría variaciones mensuales inferiores al 2 % durante el último trimestre de 2026.
Las estimaciones para los próximos meses son las siguientes:
- Octubre: 1,7 %
- Noviembre: 1,6 %
- Diciembre: 1,8 %, con una posible presión de factores estacionales
Para enero y febrero de 2027, las previsiones ubicaban la inflación mensual en torno al 1,6 %, mientras que para marzo proyectaban un registro cercano al 1,7 %.
Estas cifras deben interpretarse como estimaciones y no como resultados asegurados. La evolución efectiva dependerá de factores como los precios de los alimentos, la actualización de las tarifas, el comportamiento del tipo de cambio y las decisiones de política económica.
En ese escenario, la expectativa central del mercado es que la inflación continúe moderándose, pero sin perforar rápidamente niveles que todavía representan un desafío para los ingresos de los hogares y la estabilidad de los precios.

El dólar y los alimentos, dos factores clave para los próximos meses
Entre las variables que ayudan a explicar la persistencia inflacionaria aparece el movimiento del dólar registrado durante los últimos meses. Según los analistas de la Fundación Libertad y Progreso citados en el informe, el traslado de las variaciones cambiarias a los precios internos suele producirse con cierto retraso.
Este fenómeno, conocido como pass-through, puede impactar primero sobre los bienes transables, especialmente los alimentos y las bebidas, que tienen una participación significativa en la canasta utilizada para calcular el IPC.
Por eso, incluso cuando el tipo de cambio deja de subir con fuerza, parte de los aumentos anteriores puede seguir trasladándose a los precios durante las semanas siguientes.
Los combustibles también serán relevantes para la evolución del índice. Desde la Fundación Libertad y Progreso señalaron que la variación del transporte registrada en septiembre todavía no reflejaba plenamente los incrementos aplicados sobre los combustibles hacia el final del mes, por lo que podría haber efectos adicionales en octubre.
En conjunto, estos factores ayudan a explicar por qué los economistas mantienen cautela pese a las perspectivas de una inflación algo menor en el corto plazo.
Inflación en Argentina: el desafío de consolidar la desaceleración
El dato de septiembre confirma que la reducción de la inflación continúa siendo un proceso irregular. Después del 2,1 % registrado en julio, el IPC bajó al 1,7 % en agosto y volvió a subir hasta el 1,9 % en septiembre.
Para los próximos meses, el mercado espera que el indicador permanezca por debajo del 2 %, aunque con oscilaciones vinculadas con los ajustes de precios relativos, la estacionalidad y la evolución cambiaria.
La principal incógnita será determinar si esa moderación logra sostenerse sin nuevos episodios de presión sobre los alimentos, los servicios y las tarifas. También será importante observar cómo evoluciona el poder adquisitivo de los salarios frente a una inflación que continúa acumulando aumentos.
En definitiva, las previsiones para el cierre de 2026 son moderadamente favorables, pero todavía no permiten dar por consolidada una desaceleración definitiva. El comportamiento de los precios durante octubre y noviembre será determinante para establecer si la economía logra acercarse a registros mensuales más bajos o si continúa moviéndose alrededor del 2 %.
