Paso en firme en el shale: Rolando Figueroa endurece la negociación con las petroleras y exige mayor inversión en infraestructura y empleo local
El gobernador de Neuquén redobló la apuesta frente a las operadoras hidrocarburíferas para vincular el potencial exportador de Vaca Muerta con el desarrollo socioeconómico de la provincia. Reclamos por la renta petrolera, exigencias en conectividad vial y el foco puesto en la cadena de proveedores regionales.
En medio del récord histórico de extracción en el yacimiento no convencional, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, marcó un punto de inflexión en la relación entre el Estado provincial y las compañías energéticas. Lejos de limitar el rol institucional a la celebración de los volúmenes de producción, el mandatario defendió una postura de firmeza orientada a rediscutir la apropiación y el destino de la renta petrolera.
Durante sus recientes definiciones económicas, la administración provincial cuestionó los esquemas del pasado donde las firmas hidrocarburíferas eran convocadas meramente para cubrir urgencias fiscales de corto plazo. Por el contrario, la directriz actual exige obligaciones económicas concretas para el ingreso a áreas hidrocarburíferas y penalizaciones financieras para aquellas operadoras que incumplan los compromisos de inversión pactados en las concesiones.
Infraestructura estratégica y proveedores locales en la mira
El eje central de la pulseada radica en canalizar los aportes privados hacia proyectos de alto impacto estructural. Con el retiro del financiamiento nacional para la obra pública, la Provincia diseñó un esquema propio para sostener la competitividad logística del shale, priorizando la conectividad vial —crucial para evitar los cuellos de botella del transporte de insumos y personal— y el financiamiento de programas educativos como las becas provinciales y el Instituto de Formación para trabajadores neuquinos.
Asimismo, el plan oficial presiona para elevar de forma sustantiva la participación de las empresas regionales dentro de la cadena de valor petrolera. El objetivo económico es claro: evitar que la actividad opere como un enclave aislado y lograr que una mayor porción del gasto de las grandes operadoras se derrame directamente sobre las pymes, el comercio y el empleo local.
Desafíos macroeconómicos: coparticipación federal y diversificación productiva
En paralelo a la exigencia sobre las petroleras, el gobierno neuquino elevó la exigencia hacia la macroeconomía nacional al reclamar una actualización urgente del coeficiente de coparticipación federal, anclado en normas de 1988 que ya no reflejan el peso real de la región. Según datos oficiales, Neuquén alberga a un porcentaje menor de la población argentina, pero genera cerca del 6 % del Producto Bruto Interno (PBI) nacional.
De cara al mediano plazo, la agenda económica de la gestión local contempla diversificar la matriz productiva mediante ensayos agropecuarios y proyectos energéticos vinculados a la reducción de emisiones. Con la incorporación de bloques al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y un control férreo sobre los plazos de ejecución privada, Neuquén busca blindar su economía de cara al futuro y consolidar un modelo donde el éxito de Vaca Muerta se traduzca en desarrollo tangible para todo el territorio provincial.
