Rio Tinto ajusta su proyección de litio en Argentina por las lluvias y apunta a producir 61.000 toneladas en 2026
Las precipitaciones afectaron las operaciones de Olaroz y Fénix, mientras que el avance del proyecto Sal de Vida quedó por debajo de lo previsto. La minera espera cerrar el año en el extremo inferior de su rango de producción, en un contexto de volatilidad de precios y cambios en las perspectivas de demanda global.
Las condiciones climáticas comenzaron a impactar en los planes de producción de litio de Rio Tinto en Argentina. La compañía minera anticipó que finalizará 2026 en el extremo inferior de sus previsiones anuales, luego de que las precipitaciones afectaran el desempeño de algunas de sus principales operaciones en el país.
Según el informe de resultados del tercer trimestre, difundido el 14 de octubre, el proyecto Olaroz, ubicado en Jujuy, registró dificultades en la producción de litio a partir de salmueras debido a las lluvias. La operación Fénix, en Catamarca, también se vio afectada por las condiciones meteorológicas.
A este escenario se suma un avance más lento de lo esperado en Sal de Vida, otro proyecto de litio que la compañía desarrolla en Catamarca. El desempeño de estos activos condiciona las perspectivas de la minera para el cierre del ejercicio.
Rio Tinto prevé producir 61.000 toneladas de litio en 2026
La empresa proyecta alcanzar aproximadamente 61.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) durante el año calendario 2026, el nivel inferior de su rango de previsión, que se ubica entre 61.000 y 64.000 toneladas.
Los resultados del tercer trimestre reflejan el efecto de las dificultades operativas. Entre julio y septiembre, Rio Tinto produjo 13.000 toneladas de LCE, un 11 % menos que en el trimestre anterior. Sin embargo, el volumen acumulado durante los primeros nueve meses del año alcanzó las 40.300 toneladas, un incremento interanual del 33 %.
La mejora frente a 2025 debe interpretarse teniendo en cuenta que la base de comparación está influida por la incorporación de los activos de Arcadium Lithium, adquirida por Rio Tinto en 2024.
De esta manera, el crecimiento acumulado no impide que la compañía enfrente restricciones para alcanzar el extremo superior de su objetivo anual.
Olaroz, Fénix y Sal de Vida: los proyectos afectados por el clima
El impacto de las lluvias se distribuye entre tres activos relevantes para la estrategia de Rio Tinto en el país, aunque con consecuencias diferentes en cada caso.
– Olaroz, en Jujuy: las precipitaciones redujeron el rendimiento de las piletas de evaporación de salmuera, al afectar las condiciones necesarias para obtener el litio.
– Fénix, en Catamarca: la operación también registró efectos adversos por el clima, según informó la compañía.
– Sal de Vida, en Catamarca: el desarrollo del proyecto avanzó más lentamente de lo esperado, lo que añade presión sobre los planes de expansión productiva.
Estos emprendimientos forman parte de la estrategia de crecimiento de la minera en Argentina, un país que busca ampliar su participación en el mercado internacional del litio y consolidar inversiones vinculadas con la transición energética.
El mercado del litio suma incertidumbre por los precios y la demanda
Las dificultades operativas se producen en un contexto de volatilidad para el mercado internacional del litio. Las expectativas sobre la demanda de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético, junto con la evolución de la oferta mundial, continúan influyendo en los precios.
En las últimas semanas, las cotizaciones retrocedieron ante las preocupaciones por el ritmo de crecimiento de la demanda. Además, Goldman Sachs proyectó que el mercado podría registrar un excedente de oferta durante los próximos dos años.
Este escenario representa un desafío para los productores, que deben equilibrar sus planes de expansión con los costos operativos y las perspectivas comerciales. En el caso de Rio Tinto, los problemas climáticos en Argentina agregan una variable adicional a la planificación de la producción.
Qué significa el ajuste de Rio Tinto para la minería argentina
El desempeño de Olaroz, Fénix y Sal de Vida resulta relevante para el desarrollo de la industria del litio en Argentina, tanto por los volúmenes que pueden aportar como por las inversiones necesarias para ampliar la capacidad productiva.
Aunque la compañía mantiene su previsión de producción dentro del rango anunciado, el ajuste hacia el límite inferior evidencia que los factores climáticos pueden incidir en la operación de los proyectos basados en salmueras y en los tiempos de ejecución de nuevas instalaciones.
La evolución de las lluvias, la recuperación de las operaciones y el avance de Sal de Vida serán aspectos centrales para determinar el desempeño de la minera durante los próximos meses.
En paralelo, la trayectoria de los precios internacionales y la demanda de baterías seguirán condicionando las perspectivas del sector. Para Argentina, el desafío será sostener el crecimiento de la producción y las inversiones en un mercado global que combina oportunidades de largo plazo con una coyuntura de mayor incertidumbre.
