La inflación mayorista se aceleró al 3,2 % en septiembre: el petróleo explicó casi la mitad de la suba
El índice de precios mayoristas registró un fuerte repunte en septiembre, impulsado por el aumento del 15 % en el petróleo crudo y el gas. Según el INDEC, el indicador acumuló un alza del 22,8 % en los primeros nueve meses de 2026 y del 29,2 % interanual, en una señal de presión sobre los costos de producción.
La inflación mayorista volvió a acelerarse en septiembre y encendió una señal de alerta sobre la evolución de los costos en la economía argentina. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), registró un incremento del 3,2 %, frente al 2,1 % de agosto.
El principal factor detrás de la suba fue el encarecimiento del petróleo crudo y el gas, cuyos precios avanzaron un 15 % durante el noveno mes del año. Este rubro aportó 1,43 puntos porcentuales al aumento del indicador general, lo que representa cerca del 45 % de la variación mensual.
Con este resultado, los precios mayoristas acumularon un incremento del 22,8 % entre enero y septiembre, mientras que la variación interanual alcanzó el 29,2 %, según los datos oficiales difundidos este viernes.
El comportamiento del índice refleja una dinámica desigual entre los distintos componentes de la economía. Mientras los bienes nacionales registraron aumentos significativos, los productos importados mostraron una variación considerablemente menor.
Inflación mayorista: cuánto subieron los precios nacionales e importados
El aumento de septiembre estuvo concentrado principalmente en los productos de origen nacional, que registraron una suba del 3,4 %. En contraste, los bienes importados avanzaron apenas un 0,4 % durante el mismo período.
La diferencia evidencia que las principales presiones sobre los precios mayoristas provinieron de los costos internos, especialmente de los vinculados con la energía y las materias primas.
Dentro de los productos nacionales, los bienes primarios encabezaron los incrementos, con un alza mensual del 7,9 %. Por su parte, los productos manufacturados y la energía eléctrica registraron un aumento del 2 %.
El desempeño de los hidrocarburos tuvo un peso determinante en el resultado general. El petróleo crudo y el gas no solo encabezaron las subas, sino que también explicaron una parte sustancial de la variación mensual del índice.
Petróleo y gas: el principal motor de la inflación mayorista de septiembre
El incremento del 15 % en los precios del petróleo crudo y el gas fue el dato más relevante del informe del INDEC. Su incidencia de 1,43 puntos porcentuales sobre el índice general muestra la influencia que tienen los insumos energéticos en la formación de los precios mayoristas.
Detrás del sector energético se ubicaron otros rubros que también contribuyeron al aumento:
– Productos agropecuarios: aportaron 0,30 puntos porcentuales al índice.
– Productos refinados del petróleo: sumaron 0,28 puntos.
– Alimentos y bebidas: contribuyeron con 0,20 puntos.
– Sustancias y productos químicos: agregaron 0,16 puntos.
En conjunto, estos sectores concentraron buena parte de la variación registrada durante septiembre.
La evolución de los hidrocarburos también se destaca al observar el acumulado anual. Desde diciembre de 2025, los precios del petróleo crudo y el gas aumentaron un 77,1 %, muy por encima del promedio general de los precios mayoristas.
Este comportamiento refleja una presión particularmente intensa en el segmento energético, que puede incidir sobre distintas actividades productivas a través de los costos de combustibles, transporte e insumos industriales.

Precios mayoristas y alimentos: qué pasó con los otros sectores
Aunque el petróleo y el gas lideraron los aumentos, otros componentes del índice también registraron variaciones durante septiembre.
Los productos agropecuarios subieron un 2,6 % mensual, mientras que los refinados del petróleo avanzaron un 2,2 %. En el caso de los alimentos y bebidas, el incremento fue del 1,7 %.
Entre los productos manufacturados se destacaron los textiles, con una suba del 3,5 %, seguidos por la impresión y reproducción de grabaciones, con un 3 %, y los productos de tabaco, con un 2,8 %.
En el extremo opuesto, algunas categorías presentaron incrementos más moderados. Las prendas de materiales textiles registraron una variación negativa del 0,3 %, mientras que otros medios de transporte aumentaron un 0,4 % y los productos metálicos básicos avanzaron un 0,6 %.
Las diferencias entre sectores muestran que la aceleración de septiembre no tuvo la misma intensidad en toda la estructura productiva. Los mayores aumentos se concentraron en los bienes primarios y los productos vinculados con la energía.
Inflación mayorista e inflación minorista: por qué los indicadores son diferentes
La evolución de los precios mayoristas suele utilizarse como referencia para analizar los costos que enfrentan las empresas, aunque no representa directamente los aumentos que reciben los consumidores en los comercios.
El IPIM mide la variación de los precios de los bienes comercializados en el mercado interno, tanto de producción nacional como importados. En cambio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) refleja los precios de una canasta de bienes y servicios que consumen los hogares.
En septiembre, la inflación minorista fue del 1,9 %, según el INDEC, por debajo del 3,2 % registrado por el indicador mayorista.
La diferencia responde, entre otros factores, a que ambos índices contemplan canastas distintas y reflejan diferentes etapas de comercialización. Por eso, un incremento en los costos mayoristas no se traslada automáticamente ni en la misma proporción a los precios finales.
Sin embargo, cuando las subas se mantienen en el tiempo, pueden aumentar la presión sobre los márgenes de las empresas y generar ajustes en los precios de venta, dependiendo de la demanda, la competencia y la capacidad de absorber los mayores costos.
Los otros índices mayoristas también mostraron aumentos
El informe oficial incluyó otros indicadores que permiten observar la evolución de los precios en distintas etapas de la actividad económica.
El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto de los impuestos incluidos en el IPIM, registró un incremento del 3,4 % en septiembre.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide la evolución de los precios percibidos por los productores locales, avanzó un 3,8 % mensual.
Este último resultado estuvo impulsado principalmente por la suba de los productos primarios, que aumentaron un 7,9%, mientras que los productos manufacturados y la energía eléctrica registraron un incremento del 2,1 %.
Los tres indicadores reflejaron aumentos durante septiembre, aunque con diferencias relacionadas con la composición de cada índice y la etapa de comercialización que mide.
Qué anticipa la suba mayorista para la economía argentina
La aceleración de los precios mayoristas plantea un desafío para las empresas que deben planificar sus costos de producción, abastecimiento y distribución en un contexto de variaciones significativas entre sectores.
El aumento del petróleo y el gas adquiere especial relevancia por su capacidad de incidir sobre actividades que dependen de la energía y los combustibles. No obstante, el impacto final sobre los precios al consumidor dependerá de cuánto de esos incrementos puedan trasladar las empresas y de cómo evolucione la demanda.
El dato de septiembre también deja en evidencia una brecha entre los aumentos de los productos nacionales y los importados. Mientras los primeros subieron un 3,4 % en el mes, los segundos avanzaron un 0,4 %.
Con una inflación mayorista acumulada del 22,8 % en los primeros nueve meses del año y una variación interanual del 29,2 %, la evolución de los costos seguirá siendo una variable relevante para evaluar la dinámica de los precios y la actividad productiva en Argentina.
El próximo desafío será determinar si el repunte de septiembre constituye un movimiento concentrado en el sector energético o si termina extendiéndose a otros componentes de la estructura de costos.
