YPF postergó una licitación de USD 2.000 millones para Vaca Muerta: qué pasa con el megaproyecto de gas de Argentina LNG
YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG reprogramaron la compulsa para comprar los tubos del gasoducto que conectará Neuquén con Río Negro. La demora responde a que las evaluaciones técnicas de los oferentes demandaron más tiempo del previsto. La licitación es clave para una iniciativa que proyecta inversiones por USD 51.000 millones y exportaciones de gas natural licuado por USD 10.000 millones anuales.
La carrera por convertir a la Argentina en un exportador global de gas sumó una demora en una de las contrataciones más importantes de su historia energética. YPF y sus socios internacionales en Argentina LNG postergaron para las próximas semanas la licitación para adquirir los tubos del gasoducto troncal que transportará la producción de Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro.
La compulsa, valuada en aproximadamente USD 2.000 millones, estaba prevista para el martes 20 de octubre. Sin embargo, las evaluaciones técnicas de las empresas interesadas demandaron más tiempo del estimado y obligaron a modificar el cronograma, según informó Infobae a partir de fuentes vinculadas con el proceso.
La postergación no implica, por sí misma, una cancelación del proyecto. Se trata de una etapa decisiva para definir quién suministrará las tuberías necesarias para una infraestructura de gran escala, destinada a abastecer las futuras instalaciones de exportación de gas natural licuado (GNL).
El proceso se desarrolla a menos de seis semanas de la fecha prevista para la firma de la decisión final de inversión de Argentina LNG, el megaproyecto impulsado por YPF junto con la italiana Eni y la emiratí XRG.
Argentina LNG: cómo será el gasoducto que conectará Vaca Muerta con Río Negro
El proyecto contempla la construcción de un gasoducto troncal de 527 kilómetros, que unirá Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, con Sierra Grande, en Río Negro. Allí se prevé instalar dos buques factoría capaces de transformar el gas natural en GNL para su posterior comercialización en los mercados internacionales.
La infraestructura también incluirá una planta de tratamiento de gas de dimensiones industriales, comparable en escala al complejo de refinación que YPF posee en La Plata.
La licitación de las tuberías comprende materiales para dos gasoductos de 48 pulgadas de diámetro y un poliducto de 24 pulgadas. Por sus dimensiones, espesores y especificaciones técnicas, la compra representa un desafío sin antecedentes equivalentes en el sector energético argentino.
La magnitud de la operación también explica la complejidad del proceso de selección. Antes de competir por precio, las compañías deben superar las evaluaciones técnicas, legales y financieras exigidas por el consorcio.
USD 2.000 millones en juego: qué empresas podrían fabricar los tubos
Aunque la nómina definitiva de participantes no fue confirmada oficialmente, entre los posibles oferentes aparece Tenaris, la compañía del Grupo Techint especializada en la fabricación de tubos para la industria energética.
También fueron mencionadas la india Welspun, la japonesa JFE Steel, la estadounidense US Steel y empresas fabricantes de China y Corea del Sur.
La participación de Tenaris concentra parte de la atención por los antecedentes recientes en otras licitaciones vinculadas con proyectos de exportación de GNL.
A comienzos de 2026, la firma perdió frente a Welspun la provisión de caños para Southern Energy, otro emprendimiento argentino orientado a exportar gas natural licuado. Posteriormente, Techint Ingeniería quedó fuera de la adjudicación de obras civiles para ese mismo proyecto.
En julio, además, la unión transitoria integrada por Techint y Sacde perdió frente a Pumpco y Bonatti la licitación para construir el gasoducto de Argentina LNG. La propuesta ganadora fue aproximadamente un 15 % inferior a la presentada por sus competidores y permitió un ahorro superior a USD 150 millones sobre un contrato cercano a USD 1.200 millones.
Estos antecedentes ubicaron la nueva compulsa en el centro de la disputa por la competitividad de la industria nacional, los precios de los insumos y la participación de proveedores extranjeros en las grandes obras energéticas.
La licitación de YPF y la polémica entre Javier Milei y Paolo Rocca
La competencia por los contratos energéticos también tuvo repercusiones políticas. La derrota de Tenaris frente a Welspun en la provisión de tubos para Southern Energy abrió una discusión pública sobre los costos de fabricación locales frente a las ofertas internacionales.
El debate derivó en un enfrentamiento entre el presidente Javier Milei y Paolo Rocca, titular del Grupo Techint. El mandatario cuestionó públicamente al empresario por los precios de los productos nacionales, en una de las controversias más visibles entre el Gobierno y un referente de la industria argentina.
En ese contexto, la licitación de Argentina LNG adquiere una relevancia adicional: además de definir el abastecimiento de materiales para una obra estratégica, pondrá nuevamente a prueba la capacidad de los fabricantes locales para competir con proveedores internacionales en precio, escala y condiciones técnicas.
El pliego contempla, además, una cláusula que obliga a mantener vigentes las ofertas hasta el cierre del financiamiento del proyecto. De esta manera, los precios deberán conservarse durante el período necesario para completar la estructuración financiera.

Paolo Rocca, empresario italo-argentino, CEO del grupo empresario Techint.
Inversión de USD 51.000 millones: el objetivo de Argentina LNG para 2031
La compra de los tubos forma parte de un plan de inversión de enorme magnitud. Argentina LNG proyecta desembolsos totales por USD 51.000 millones a lo largo del ciclo del emprendimiento, lo que lo convertiría en uno de los proyectos privados más importantes de la historia del país.
Para 2031, YPF prevé que las dos unidades flotantes de licuefacción entren en operación con una capacidad conjunta inicial de 12 millones de toneladas anuales de GNL, ampliable hasta 18 millones.
Con esa infraestructura en funcionamiento, la compañía estima que las exportaciones podrían alcanzar los USD 10.000 millones por año.
Las proyecciones contemplan una inversión acumulada de aproximadamente USD 29.000 millones para ese horizonte, con unos USD 24.000 millones destinados a infraestructura y otros USD 5.000 millones al desarrollo de los recursos gasíferos.
El proyecto también busca acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuya aprobación resulta relevante para la estructura económica y financiera de la iniciativa.
Qué falta para que avance el megaproyecto de GNL de Vaca Muerta
La postergación de la licitación de tubos se produce mientras el consorcio avanza con otras etapas necesarias para poner en marcha Argentina LNG.
Entre los principales hitos pendientes se encuentran la definición de los proveedores, el cierre del financiamiento, la consolidación de los contratos comerciales y la firma de la decisión final de inversión.
El 26 de noviembre es la fecha prevista para formalizar esa decisión entre YPF, Eni y XRG. La primera fase del proyecto demanda una inversión estimada de USD 15.500 millones.
La disponibilidad de financiamiento de largo plazo y la firma de acuerdos para vender la producción futura serán determinantes para sostener el cronograma. En septiembre, la iniciativa recibió una propuesta de financiamiento de hasta USD 6.000 millones del Export-Import Bank de Estados Unidos, sujeta a las aprobaciones correspondientes.
En paralelo, el consorcio trabaja para asegurar compradores internacionales para el GNL que se producirá en las futuras instalaciones.
La postergación de la compulsa agrega tiempo a una etapa sensible, pero no modifica por sí sola las metas anunciadas. El desafío será completar las evaluaciones técnicas, garantizar condiciones competitivas para la provisión de los materiales y avanzar con el financiamiento necesario para concretar la infraestructura.
Para la economía argentina, el desarrollo de Argentina LNG representa una apuesta estratégica: transformar los recursos de Vaca Muerta en exportaciones de mayor valor, generar divisas y consolidar una nueva etapa para la industria energética. La adjudicación de los tubos será uno de los próximos pasos para determinar a qué ritmo podrá materializarse ese objetivo.
