El Gobierno aumentará los subsidios a los colectivos nacionales para evitar una suba del boleto
La Nación mantendrá congelada la tarifa mínima en $742,81 y compensará a las empresas con mayores aportes estatales. En cambio, desde el 1° de noviembre, los pasajes aumentarán 3,9% en CABA y 5,02% en la provincia de Buenos Aires.
El Gobierno nacional aumentará los subsidios destinados a las empresas de colectivos de jurisdicción nacional para evitar un nuevo incremento del boleto durante noviembre. La decisión apunta a contener el impacto del transporte público sobre la inflación, aunque implicará un mayor gasto para el Estado.
La medida alcanzará a las líneas que ingresan y salen de la Ciudad de Buenos Aires. Para esos servicios, la tarifa mínima continuará en $742,81, mientras que las compañías recibirán mayores aportes estatales para compensar parte de la actualización de sus costos.
El esquema será diferente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, donde los pasajeros deberán afrontar nuevos aumentos desde el domingo 1° de noviembre. Así, se profundizarán las diferencias tarifarias entre las distintas jurisdicciones.

Cuánto costará el boleto en CABA y provincia
En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo para viajes de hasta tres kilómetros aumentará 3,9% y pasará a costar $956,37. La actualización responde al mecanismo mensual que combina dos puntos porcentuales con el último dato de inflación disponible.
Con este incremento, la tarifa mínima porteña acumulará una suba de $337,89 durante 2026. En enero, el mismo tramo costaba $618,45.
En la provincia de Buenos Aires, en tanto, el aumento será de 5,02%. El boleto mínimo llegará a $1.276,08, frente a los $686,09 que costaba en enero. De esta manera, el incremento acumulado en el año alcanzará los $590,02.
Los nuevos valores dejarán tres tarifas mínimas diferentes para los pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires:
- CABA: $956,37.
- Provincia de Buenos Aires: $1.276,08.
- Líneas nacionales: $742,81.
La diferencia responde a los mecanismos de actualización que aplican los gobiernos porteño y bonaerense, frente a la decisión de la Nación de mantener sin cambios el boleto de los servicios bajo su jurisdicción.
El cambio de estrategia del Gobierno
La decisión representa un cambio respecto de la política aplicada durante buena parte de 2026. Entre mayo y julio, la Secretaría de Transporte autorizó incrementos mensuales del 2% para las líneas nacionales, que trasladaron parte de la actualización de costos a los usuarios.
Desde agosto, en cambio, el Gobierno dejó de aprobar aumentos tarifarios y tampoco incrementó los subsidios, pese a los reclamos de las empresas. Esa situación se mantuvo durante agosto, septiembre y octubre, con la tarifa y los aportes estatales sin modificaciones.
Para noviembre, el Ministerio de Economía definió una estrategia diferente: mantener congelado el boleto y aumentar los recursos destinados a las compañías.
El objetivo es evitar que la actualización de la estructura de costos del transporte se traslade directamente a los pasajeros y genere una presión adicional sobre el índice de inflación. La contrapartida será un incremento del gasto público para cubrir parte de esos mayores costos.
Reunión con las empresas de colectivos
La definición se produjo en medio de las negociaciones entre la Secretaría de Transporte y las empresas que operan las líneas nacionales. Las autoridades mantuvieron una reunión este jueves a las 18 con representantes del sector para revisar la evolución de los costos y las necesidades de las compañías.
Fuentes oficiales de la Secretaría de Transporte indicaron a Infobae que la convocatoria había sido definida la semana anterior. Entre los temas previstos figuraba el impacto de la actualización de la estructura de costos sobre las empresas.

“Es para repasar todo lo que estuvimos trabajando con ellos. Uno de los puntos es repasar la actualización de la estructura de costos, qué resultados les trae”, señalaron desde el organismo antes del encuentro.
Con el nuevo esquema, el Gobierno buscará sostener el valor del boleto nacional mediante mayores transferencias estatales, mientras CABA y la provincia de Buenos Aires avanzarán con sus propios aumentos. La estrategia permitirá contener la tarifa para los usuarios de las líneas nacionales, aunque trasladará una mayor parte del costo del sistema al presupuesto público.
