Política

Las grandes mineras perdieron USD 712.000 millones y crece la cautela sobre nuevas inversiones

La capitalización bursátil de las 50 principales compañías del sector cayó un 26% desde febrero. El retroceso genera preocupación por el financiamiento de proyectos de cobre, litio y otros minerales, incluidos los desarrollos previstos en Argentina.

Las 50 mayores compañías mineras del mundo perdieron alrededor de USD 712.000 millones de valor bursátil desde el máximo registrado a fines de febrero. Según el último relevamiento de MINING.COM, la capitalización conjunta del grupo pasó de USD 2,75 billones a aproximadamente USD 2,04 billones al cierre de octubre, una contracción del 26%.

La caída se profundizó durante los últimos dos meses: las empresas perdieron USD 264.000 millones en septiembre y otros USD 226.000 millones en octubre. El escenario internacional, marcado por la guerra con Irán, el encarecimiento de la energía y la incertidumbre financiera, elevó la preocupación sobre las condiciones para financiar nuevos desarrollos mineros.

El conflicto en Irán y la incertidumbre financiera presionan al sector

El deterioro de las valuaciones no responde exclusivamente al conflicto bélico en Medio Oriente. Las expectativas de mayores tasas de interés en Estados Unidos, la inflación y la salida de capitales de activos considerados riesgosos también afectan a las principales compañías del sector.

En conjunto, estos factores generan un escenario financiero más exigente para una industria que necesita inversiones de largo plazo y desembolsos millonarios para desarrollar nuevos yacimientos.

La corrección de septiembre y octubre acumuló casi USD 490.000 millones en pérdidas de capitalización bursátil y dejó a las principales mineras cerca de sus valuaciones más bajas del último año.

Las productoras de cobre también sufrieron fuertes pérdidas

Uno de los datos más llamativos del informe es el retroceso de las compañías productoras de cobre, pese a que el precio internacional del metal mostró mayor resistencia frente a otros minerales y acumulaba una suba cercana al 15% durante el año.

Las once principales productoras de cobre incluidas en el ranking perdieron alrededor de USD 69.000 millones durante octubre.

Entre las compañías más afectadas estuvieron Southern Copper, cuyas acciones retrocedieron un 12,4%; Freeport-McMoRan, con una caída del 10,8%; y Antofagasta, que perdió un 16,1%.

En el caso de esta última empresa, el retroceso también estuvo relacionado con menores perspectivas de producción y previsiones de mayores costos operativos para 2027.

La situación tiene relevancia para Chile y Argentina, donde varias de estas compañías participan en operaciones y proyectos mineros. Aunque una caída bursátil no implica necesariamente la suspensión de inversiones, puede modificar las prioridades de las empresas, sus plazos de ejecución y sus estrategias de financiamiento.

Rio Tinto, Vale y SQM también perdieron valor

El retroceso alcanzó a compañías vinculadas con distintos minerales y mercados. Entre las grandes productoras internacionales, Rio Tinto perdió un 12,6% de su valor durante octubre, mientras que Vale retrocedió un 15,4% y Fortescue cayó un 12,1%.

El negocio del litio tampoco quedó al margen. SQM, la única compañía específicamente enfocada en ese mineral que permaneció dentro del grupo de las 50 mayores mineras, registró una caída del 15,8% en sus acciones durante octubre. Por su parte, Albemarle quedó fuera de la clasificación.

El comportamiento de estas empresas refleja que la corrección financiera atraviesa distintos segmentos de la industria, aunque cada compañía enfrenta factores particulares vinculados con sus operaciones, costos y perspectivas de producción.

Qué impacto puede tener la caída en los proyectos mineros de Argentina

El escenario internacional encuentra a la Argentina en una etapa de búsqueda de inversiones para transformar sus recursos minerales en nuevos proyectos productivos, especialmente mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Sin embargo, la pérdida de USD 712.000 millones corresponde a una caída de capitalización bursátil, es decir, del valor que el mercado asigna a las acciones de las compañías. No significa que ese dinero haya salido directamente de sus cajas ni que todas hayan perdido capacidad inmediata para financiarse.

De todos modos, una reducción de las valuaciones puede dificultar el acceso a capital, encarecer la emisión de nuevas acciones y modificar las decisiones de inversión. En ese contexto, las empresas podrían revisar presupuestos, postergar desarrollos o concentrar sus recursos en los proyectos que consideren más competitivos.

Para iniciativas argentinas como Los Azules, El Pachón, Taca Taca y Vicuña, que integra Josemaría y Filo del Sol, el desafío será demostrar que sus condiciones geológicas, costos, infraestructura y marco regulatorio justifican inversiones de largo plazo incluso en un escenario financiero más exigente.

También existe una diferencia entre las compañías que ya producen y aquellas que todavía deben financiar la construcción de sus minas. Las primeras cuentan con ingresos operativos, mientras que los nuevos desarrollos dependen en mayor medida de la disponibilidad de capital y de las decisiones de sus accionistas.

La competencia por el capital será clave para el futuro minero

El impacto potencial no se limita a las empresas mineras. Los proveedores, las constructoras, las compañías de ingeniería y las comunidades vinculadas con los futuros desarrollos también dependen de que las decisiones de inversión se concreten.

La situación plantea una paradoja: las perspectivas de crecimiento de la demanda mundial de cobre continúan sosteniendo el interés por nuevos yacimientos, pero los mercados financieros están castigando a varias de las compañías encargadas de desarrollarlos. Una perspectiva favorable para el precio de un mineral no garantiza, por sí sola, el financiamiento necesario para construir una mina.

En este contexto, la estabilidad regulatoria, la disponibilidad de infraestructura, la eficiencia de los permisos y la competitividad de los costos adquieren una importancia creciente. Argentina cuenta con recursos para atraer inversiones, pero deberá competir con otros países mineros en un momento de mayor cautela entre los inversores.

El relevamiento internacional deja una señal para el sector: los recursos minerales siguen siendo estratégicos, pero disponer de grandes yacimientos no alcanza para convertirlos en minas. En un mercado que perdió más de una cuarta parte de su valor desde febrero, los proyectos capaces de ofrecer condiciones competitivas tendrán mayores posibilidades de conseguir financiamiento y avanzar.

Fuente: Minería & Desarrollo

Redaccion

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