EconomíaPolítica

El mapa económico de 2026: inflación, dólar y reservas en la agenda crítica del Gobierno

El equipo económico que conduce Luis Caputo inicia el año con una agenda marcada por la acumulación de divisas, la baja de la inflación, la remonetización y la reducción del riesgo país.


El Gobierno de Javier Milei arranca 2026 con una hoja de ruta económica atravesada por desafíos de alta complejidad. El control de la inflación, la estabilidad del tipo de cambio, la acumulación de reservas internacionales y la sostenibilidad de la deuda pública concentran las prioridades oficiales, en un contexto de ajuste fiscal y compromisos externos exigentes.

A estas variables se suman la necesidad de recuperar el empleo registrado, avanzar en la liberalización cambiaria y sentar las bases para un regreso gradual a los mercados internacionales, mientras el Banco Central monitorea la demanda de pesos y la evolución de la base monetaria.


Bajar la inflación por debajo del 1%


Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una aceleración desde mayo —cuando había marcado 1,5%— hasta niveles cercanos al 2,5%, el objetivo del equipo económico es llevar la inflación mensual por debajo del 1% durante 2026.

El presidente Javier Milei sostuvo que hacia mitad de año el proceso desinflacionario se profundizará, al señalar que la política monetaria opera con rezagos más largos de lo esperado y que “para la mitad del año que viene o agosto, la inflación seguro va a empezar con cero”.

Una desaceleración más marcada permitiría, además, reducir el ritmo de ajuste mensual de las bandas cambiarias.


Mantener el dólar dentro de las bandas


Desde el 1° de enero rige el nuevo esquema cambiario, con bandas que se actualizan mensualmente según la inflación. A diferencia de 2025, cuando el techo avanzaba al 1% mensual, ahora el ajuste acompaña más de cerca al IPC.

El desafío será evitar que el dólar mayorista, que se encuentra a menos de 5% del techo de la banda, lo supere. De ocurrir, el BCRA debería intervenir con ventas de reservas.


Avanzar en la eliminación del cepo


Si bien en abril de 2025 se flexibilizaron restricciones para personas físicas, el cepo cambiario continúa vigente para empresas que buscan girar dividendos al exterior.

El Banco Central condicionó la eliminación total de las trabas a dos factores: el fortalecimiento del equilibrio en el mercado cambiario y un acceso fluido del Tesoro a los mercados internacionales.


Acumular reservas internacionales


Otro eje central es la acumulación de reservas internacionales. Aunque las reservas brutas alcanzaron máximos durante la gestión Milei, las reservas netas continúan en terreno negativo.

Para revertir esa situación, el BCRA lanzó un programa de compras de divisas atado a la demanda de dinero y la liquidez del Mercado Libre de Cambios (MLC). En una primera etapa, las compras diarias equivaldrán al 5% del volumen operado, con la posibilidad de adquisiciones en bloque.

Según estimaciones oficiales, las compras podrían ubicarse entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, dependiendo del grado de remonetización.


Cumplir con la deuda externa


El calendario de deuda concentra tensiones en enero y julio, cuando vencen más de USD 8.400 millones con bonistas, sin contar organismos internacionales.

El primer test será el 9 de enero, con un vencimiento de USD 4.200 millones. El Tesoro cuenta con más de USD 2.000 millones depositados en el BCRA y analiza mecanismos como un REPO para completar el pago.


Reducir el riesgo país


Tras tocar los 1.450 puntos básicos en septiembre, el riesgo país cerró 2025 en 571 puntos, impulsado por el resultado favorable del oficialismo en las elecciones legislativas.

Sin embargo, analistas coinciden en que el índice debería ubicarse de forma sostenida por debajo de los 450 puntos básicos para que el endeudamiento externo vuelva a ser viable, con tasas inferiores al 8% anual.


Regresar a los mercados de deuda


El regreso a los mercados internacionales está directamente ligado a la baja del riesgo país. Argentina no emite deuda externa desde 2018.

Caputo relativizó la necesidad de volver a endeudarse afuera y afirmó que el objetivo es reducir la dependencia financiera externa, al tiempo que destacó la importancia de desarrollar el mercado de capitales local.

El ministro sostuvo que es muy difícil que un país crezca de manera sostenida sin un mercado de capitales interno más desarrollado, y remarcó que ese es uno de los ejes estratégicos del Gobierno.


Remonetizar la economía


La remonetización aparece como una condición clave para consolidar la estabilidad. Tras la caída en la demanda de pesos durante el período preelectoral, el equipo económico apuesta a una recuperación de la confianza en la moneda local.

El escenario base del BCRA prevé que la base monetaria pase del 4,2% al 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, lo que permitiría comprar alrededor de USD 10.000 millones. Un aumento mayor de la demanda de dinero elevaría ese monto hasta USD 17.000 millones.


Recuperar el empleo registrado


En los últimos dos años se perdieron más de 242.000 empleos asalariados registrados, una caída que fue compensada parcialmente por el crecimiento del trabajo informal y el cuentapropismo.

Revertir esa tendencia es otro de los desafíos centrales. Para ello, el Gobierno apuesta a la reforma laboral y a la flexibilización de las normas de contratación.


Sostener el equilibrio fiscal


El equilibrio fiscal seguirá siendo el ancla del programa económico. El Presupuesto 2026 proyecta un escenario de superávit, aunque el Gobierno advirtió que, ante la imposibilidad de derogar ciertas leyes en el Congreso, recortará otras partidas para cumplir la regla de déficit cero.

La disciplina fiscal será determinante para sostener la baja de la inflación, fortalecer la confianza del mercado y avanzar en el resto de los objetivos económicos de 2026.

Fuente: Infobae

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta