El oro retoma impulso y supera los US$ 5.200 por onza
El precio del oro volvió a mostrar fortaleza en los mercados internacionales y superó los US$ 5.200 por onza, en un contexto de tensiones comerciales en Estados Unidos y crecientes riesgos geopolíticos en Medio Oriente.
El metal llegó a operar por encima de los US$ 5.200 antes de moderar la suba y estabilizarse en torno a los US$ 5.180 por onza. La plata acompañó el movimiento, con un alza cercana al 3%, hasta aproximarse a los US$ 90 por onza.
Aranceles y refugio en metales
La reciente implementación de un arancel generalizado del 10% a las importaciones por parte del presidente Donald Trump, junto con la posibilidad de elevarlo al 15%, reactivó la demanda de activos considerados refugio.
La falta de definiciones claras sobre la política comercial estadounidense incrementó la cautela de los inversores, que optaron por reposicionarse en metales preciosos.

Tensión en Medio Oriente
A la incertidumbre comercial se suman fricciones crecientes entre Estados Unidos e Irán. Ambos países tienen prevista una nueva ronda de negociaciones nucleares en Ginebra, en un clima de tensión que fortalece la demanda de activos defensivos.
El oro suele beneficiarse en escenarios de riesgo geopolítico, ya que funciona como cobertura frente a volatilidad cambiaria y financiera.
¿Nueva ruptura alcista?
Analistas del sector sostienen que el metal podría estar próximo a una nueva fase de expansión si persisten los factores de riesgo actuales.
El oro encontró soporte técnico por encima de los US$ 5.000 por onza, recuperando más de la mitad de las pérdidas registradas durante la corrección de fines de enero. En paralelo, la plata consolidó un piso superior a los US$ 80 por onza.
Desde JPMorgan Private Bank, el estratega macro Yuxuan Tang señaló que la combinación de incertidumbre arancelaria y tensiones con Irán podría sostener el impulso alcista. Por su parte, Bank of America proyecta que el oro podría alcanzar los US$ 6.000 por onza en los próximos 12 meses.
Un año de fuerte desempeño
En lo que va del año, el oro acumula un avance superior al 18%, consolidando uno de sus mejores desempeños anuales desde 1979.
El comportamiento del metal en los próximos meses dependerá principalmente de la evolución del escenario geopolítico, la política comercial estadounidense y las expectativas sobre tasas de interés globales.
