El superávit nacional convive con un fuerte deterioro de las cuentas provinciales
Mientras el Gobierno nacional exhibe un nuevo resultado fiscal positivo y sobrecumple las metas acordadas con el FMI, informes económicos advierten que parte de ese equilibrio se alcanzó en paralelo con un marcado deterioro de las finanzas provinciales.
Nación mantiene el superávit y supera las metas fiscales
El Ministerio de Economía informó que en mayo el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $1,9 billones y un superávit financiero de $478.000 millones.
Con estos resultados, el acumulado de 2026 alcanza un superávit primario de $8,02 billones y un superávit financiero de $2,4 billones. Según estimaciones privadas, estos números permiten al Gobierno superar ampliamente la meta comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que establecía un resultado primario de $6,861 billones para finales de junio.
De acuerdo con la consultora ACM, el resultado acumulado representa aproximadamente el 0,74% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el superávit financiero equivale al 0,23%.

Las provincias pasaron del superávit al déficit
Sin embargo, la otra cara de la consolidación fiscal nacional surge de los datos difundidos por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), que reflejan un escenario mucho más complejo para las administraciones subnacionales.
Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los ingresos provinciales crecieron un 3,4% en términos reales entre 2024 y 2025. En el mismo período, el gasto corriente aumentó un 7%, el gasto de capital un 5,8% y el gasto total un 6,9%.
Como consecuencia, el resultado fiscal consolidado de las provincias cambió drásticamente de signo.
Mientras que en 2024 las jurisdicciones habían registrado un superávit primario equivalente a $4,8 billones a valores actuales, en 2025 cerraron con un déficit primario de $380.000 millones.
El deterioro fue aún más marcado en el resultado fiscal total, que pasó de un superávit de $2 billones a un déficit de $3,6 billones.

Menos transferencias y más presión sobre las provincias
Desde la consultora Vectorial señalaron que el ajuste fiscal nacional se apoyó en gran medida sobre una reducción de transferencias hacia las provincias.
Según el análisis, la Nación logró equilibrar sus cuentas mediante una fuerte contracción del gasto público, mientras que las administraciones provinciales debieron absorber parte de ese ajuste sosteniendo servicios esenciales como salud, educación y seguridad.
“La Nación exhibe superávit mientras las provincias contabilizan déficits crecientes”, señalaron desde la firma.
Los especialistas sostienen que el deterioro ya no afecta únicamente a los distritos con mayores dificultades estructurales, sino también a provincias que históricamente presentaban situaciones financieras más sólidas.
La recaudación sigue siendo una preocupación
Otro de los puntos observados por los analistas es que el equilibrio fiscal nacional no está siendo impulsado por una expansión significativa de los ingresos tributarios.
De acuerdo con ACM, la recaudación continúa mostrando caídas reales, aunque menos pronunciadas que las registradas durante los primeros meses del año.
En ese contexto, el cumplimiento de las metas fiscales depende principalmente del mantenimiento de una estricta política de control del gasto público.
Los especialistas advierten que, ante la falta de margen político para incrementar impuestos y con ingresos tributarios que aún no muestran una recuperación sostenida, la estrategia fiscal seguirá descansando en la contención del gasto.
El desafío de sostener servicios e inversión
Los informes coinciden en que la discusión ya no pasa únicamente por el resultado fiscal nacional, sino también por el impacto que el ajuste genera sobre las cuentas provinciales.
Mientras el Gobierno nacional ratifica su objetivo de alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI durante 2026, las provincias enfrentan mayores dificultades para financiar obras públicas, sostener inversiones y garantizar servicios básicos en un contexto de recursos más limitados.
El contraste entre el superávit nacional y los déficits provinciales se convirtió así en uno de los principales debates económicos sobre la distribución de los costos del ajuste fiscal.
Fuente: Ámbito
