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Vaca Muerta: el precio del petróleo que define la rentabilidad de un pozo y el impacto que puede tener el RIGI

Un informe técnico revela cuál es el precio mínimo que necesita el barril de crudo para que un pozo en Vaca Muerta sea económicamente viable. La competitividad del shale argentino mejora con economías de escala, infraestructura y los incentivos del RIGI.

La rentabilidad de los desarrollos en Vaca Muerta continúa siendo uno de los principales indicadores que siguen de cerca las compañías petroleras y los inversores. Un nuevo análisis de la consultora Aleph Energy determinó que un pozo perforado de manera individual, sin infraestructura compartida, necesita un precio cercano a los 45 dólares por barril para alcanzar el punto de equilibrio económico.

El estudio tomó como referencia un proyecto “stand alone”, es decir, un desarrollo que no aprovecha instalaciones ya existentes ni redes compartidas de transporte o procesamiento. En ese escenario, el costo total de perforación y completación ronda los 14 millones de dólares, considerando un pozo horizontal de 2.800 metros con 50 etapas de fractura.

El RIGI mejora la competitividad de los proyectos

La ecuación cambia cuando los desarrollos forman parte de proyectos integrados y de mayor escala. Según el informe, la incorporación de infraestructura común y los beneficios fiscales contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permiten reducir significativamente el precio de equilibrio necesario para obtener retornos atractivos.

En ese contexto, los proyectos shale presentan un breakeven que oscila entre 48 y 61 dólares por barril Brent, dependiendo del esquema impositivo y de la infraestructura disponible. El análisis destaca que la competitividad de Vaca Muerta ya no depende únicamente de la productividad de los pozos, sino también del acceso a oleoductos, plantas de tratamiento y reglas fiscales estables.

Infraestructura y escala, las claves del negocio

Los especialistas coinciden en que el desarrollo masivo de Vaca Muerta permitió reducir costos de manera sostenida durante los últimos años. La perforación simultánea de múltiples pozos, el uso intensivo de tecnología y la mejora de la eficiencia operativa explican buena parte de esa transformación.

A diferencia de los proyectos aislados, las operaciones desarrolladas en bloques completos logran distribuir los costos de infraestructura entre varios pozos, mejorando considerablemente la rentabilidad y reduciendo el riesgo económico.

El precio internacional sigue siendo el principal desafío

Pese a las mejoras en productividad, la evolución del precio internacional del petróleo continúa siendo un factor determinante para las inversiones en Vaca Muerta.

Los analistas advierten que una caída prolongada del Brent por debajo de determinados niveles podría afectar el ritmo de perforación y el desarrollo de nuevos proyectos, especialmente aquellos que aún no cuentan con infraestructura consolidada. Sin embargo, los desarrollos más eficientes mantienen márgenes positivos incluso en escenarios de precios moderados, consolidando a Vaca Muerta como uno de los yacimientos no convencionales más competitivos fuera de Estados Unidos.

Redaccion

Al Sur Noticias

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