EconomíaNacionalesPolíticaProducción

Crisis del gas en Argentina: entre 500 y 600 industrias ya paralizaron su producción por las restricciones energéticas

La falta de suministro golpea al aparato productivo en plena ola polar. Empresas de distintas provincias suspenden actividades porque el costo de operar con Gas Natural Licuado resulta inviable.

La crisis energética que atraviesa la Argentina ya tiene un fuerte impacto sobre la producción industrial. Según estimaciones de cámaras empresarias, entre 500 y 600 industrias de distintas provincias debieron paralizar total o parcialmente sus operaciones debido a las restricciones en el suministro de gas natural, una medida adoptada para priorizar el abastecimiento residencial durante la intensa ola de frío.

Las empresas afectadas se concentran principalmente en Córdoba, Santa Fe, Salta, Jujuy y Tucumán, aunque también se reportan inconvenientes en establecimientos industriales de la provincia de Buenos Aires. La magnitud del problema continúa creciendo a medida que se prolongan las limitaciones en el suministro energético.

El costo del GNL obliga a frenar la producción

El principal obstáculo para mantener la actividad es el elevado precio del Gas Natural Licuado (GNL), la alternativa disponible para reemplazar el suministro interrumpido.

Representantes del sector industrial explicaron que el gas natural contratado tiene un costo cercano a los 4 dólares por millón de BTU, mientras que el GNL puede alcanzar los 28 dólares por la misma unidad. Esa diferencia multiplica los costos de producción y vuelve antieconómica la continuidad de muchas plantas fabriles.

En ese contexto, numerosas pequeñas y medianas empresas optan por detener la producción antes que asumir un incremento de costos que comprometería aún más su rentabilidad, ya afectada por la desaceleración económica y la caída del consumo.

Córdoba y el norte, entre las regiones más afectadas

Las estimaciones empresarias indican que alrededor de 150 industrias cordobesas se encuentran afectadas por los cortes de gas. En Santa Fe, el número ronda las 70 plantas, mientras que en el norte argentino las empresas perjudicadas ya se ubican entre 350 y 400.

Las cámaras industriales advierten que la cifra cambia diariamente porque algunas compañías logran reanudar parcialmente la actividad, mientras otras deben suspenderla a medida que se profundizan las restricciones energéticas.

Contratos firmes también sufren interrupciones

Uno de los aspectos que más preocupa al sector privado es que las restricciones alcanzaron incluso a industrias con contratos firmes y semifirmes de suministro, una situación que genera incertidumbre sobre la previsibilidad del sistema energético.

Además, algunas empresas señalan que, aún cuando deciden contratar GNL para continuar operando, deben asumir penalidades económicas si posteriormente el suministro se normaliza antes de consumir el volumen reservado. Ese escenario incrementa el riesgo financiero y desalienta la utilización de combustibles alternativos.

El impacto económico de la crisis energética

La paralización de cientos de industrias amenaza con extender sus efectos sobre las cadenas de producción, el empleo y el abastecimiento de distintos sectores manufactureros.

Las entidades empresarias sostienen que la emergencia energética evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura de transporte y distribución de gas para evitar que episodios climáticos extremos vuelvan a afectar el funcionamiento de la industria argentina.

Mientras tanto, las empresas permanecen a la espera de una normalización del suministro que les permita retomar la producción sin enfrentar costos extraordinarios que comprometan su competitividad.

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta