Educación nacional: el presupuesto cayó casi 48% en dos años y reabre el debate sobre el financiamiento
Un informe de la UBA advirtió que el gasto educativo nacional acumuló una reducción real del 47,7% entre 2024 y 2025. La caída afectó especialmente a universidades, becas y programas socioeducativos, mientras crece la discusión sobre vouchers y nuevos modelos de financiamiento.
La educación, entre las áreas más afectadas por el ajuste
La función Educación y Cultura fue una de las más impactadas por el ajuste del gasto público nacional desde el inicio de la actual gestión. De acuerdo con un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el presupuesto educativo nacional registró una caída acumulada del 47,7% en términos reales durante el bienio 2024-2025.
El estudio señala que en 2024 el gasto educativo se redujo un 43,2% respecto del año anterior y perdió alrededor de 0,6 puntos porcentuales de participación en el Producto Bruto Interno (PBI).
Según los investigadores, si bien el recorte se produjo en el marco de una reducción general del gasto público, la contracción fue particularmente profunda en el área educativa.

El impacto de la eliminación del FONID
Uno de los factores centrales que explican la reducción del presupuesto fue la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un complemento salarial destinado a docentes de todo el país.
La desaparición de este mecanismo obligó a las provincias a asumir una mayor carga financiera para sostener los salarios docentes, reforzando el carácter descentralizado del sistema educativo argentino.
El informe destaca que durante 2025 la tendencia se profundizó con una nueva caída real del 7,9%, concentrada especialmente en transferencias a universidades, provincias y programas de apoyo a estudiantes.
Universidades, becas y programas sociales entre los más afectados
Entre las principales partidas que registraron retrocesos se encuentran las destinadas al financiamiento universitario.
El programa Desarrollo de la Educación Superior sufrió una reducción real del 5,4% durante 2025, mientras que las becas estudiantiles disminuyeron un 42,5%.
Por su parte, el programa de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas registró una caída del 49,5%.
La única excepción relevante fue el Plan Nacional de Alfabetización, que incrementó su nivel de ejecución y se convirtió en una de las principales políticas impulsadas por la Secretaría de Educación.

Un escenario de nuevas reducciones para 2026
El IIEP advirtió que, de mantenerse las partidas actualmente previstas y sin ampliaciones presupuestarias adicionales, el gasto educativo volvería a reducirse en 2026.
La proyección estima una caída real del 12,7%, lo que implicaría completar tres años consecutivos de retroceso presupuestario.
De concretarse este escenario, la participación de Educación y Cultura dentro del gasto total de la Administración Pública Nacional y del PBI alcanzaría los niveles más bajos desde el inicio de la serie estadística analizada.
Oferta versus demanda: el debate sobre el financiamiento
Además del análisis presupuestario, el informe abordó la discusión sobre los distintos modelos de financiamiento educativo.
Tradicionalmente, Argentina adoptó un sistema basado en el financiamiento de la oferta, donde el Estado asigna recursos a escuelas, universidades y sistemas provinciales para garantizar infraestructura, salarios docentes y funcionamiento institucional.
En contraste, el financiamiento de la demanda propone transferir recursos directamente a estudiantes o familias para que elijan libremente entre distintos prestadores educativos, generando competencia entre instituciones.
Según el IIEP, este modelo plantea desafíos importantes en términos de equidad y cohesión social.
Vouchers y transferencias a escuelas privadas
El informe analizó también las políticas impulsadas por el Gobierno vinculadas a vouchers educativos y subsidios a familias.
Durante 2024 el programa alcanzó a 830.000 estudiantes que asistían a escuelas privadas subvencionadas, mientras que en 2025 benefició a 504.808 alumnos.
Para el IIEP, la iniciativa constituyó una transferencia focalizada destinada a cubrir parcialmente las cuotas escolares y representó un incremento de recursos dirigidos a la educación privada en un contexto de reducción presupuestaria para el sistema estatal.
Los especialistas también señalaron que propuestas como el proyecto de “Libertad Educativa”, que contempla transferencias directas a instituciones privadas, podrían profundizar la segmentación educativa y ampliar desigualdades territoriales preexistentes.
Riesgo de profundizar las brechas
El informe concluye que cualquier cambio en el esquema de financiamiento educativo debe analizarse no sólo desde la eficiencia económica sino también desde su impacto sobre la igualdad de oportunidades.
Los investigadores advirtieron que, en contextos de fuertes desigualdades sociales y territoriales, los mecanismos basados en la competencia pueden favorecer procesos de segmentación de la matrícula y debilitamiento de la oferta pública.
Además, remarcaron que la matrícula privada se concentra principalmente en jurisdicciones con mayor capacidad económica, por lo que una expansión de estos instrumentos podría profundizar diferencias regionales en el acceso a la educación de calidad.
