Radiografía de una crisis sin escalas: cómo la pionera de las low cost en Argentina quedó al borde del colapso
Flybondi transita el momento más delicado desde su desembarque en el mercado aerocomercial argentino. Entre una flota reducida a mínimos históricos, cancelaciones masivas en plena temporada alta y un esquema comercial bajo la lupa, la compañía enfrenta el desafío más complejo para garantizar su continuidad operativa.
La historia de la aviación comercial de bajo costo en el país atraviesa un punto de inflexión. Flybondi, la firma que inauguró el modelo low cost en territorio argentino alterando las reglas del cabotaje, muestra hoy una cara muy diferente a la de sus años de expansión. Lo que en su momento se consolidó como una revolución en la conectividad federal hoy se transformó en un caso testigo sobre los límites operativos, financieros y regulatorios del sector.
La combinación de una flota fuertemente diezmada, conflictos con proveedores, restricciones operativas internacionales y una demanda constante de explicaciones por parte de los organismos de control colocó a la empresa en una situación de extrema vulnerabilidad.
Flybondi: una flota reducida al mínimo
Uno de los principales indicadores de la crisis es la drástica reducción de aeronaves en servicio. Aunque la compañía llegó a informar una flota de entre 12 y 15 aviones, actualmente solo habría entre uno y tres equipos operativos, mientras el resto permanece fuera de servicio por problemas de mantenimiento, conflictos vinculados con contratos de leasing y deudas con proveedores.
Esta situación impactó de lleno en la programación de vuelos y en la experiencia de los pasajeros.
Más de 350.000 pasajeros afectados por cancelaciones
Entre junio de 2025 y mayo de 2026, Flybondi acumuló alrededor de 2.500 vuelos cancelados, una cifra que afectó a más de 350.000 pasajeros.
Solo durante mayo, cerca del 47 % de los vuelos previstos fueron suspendidos y los niveles de puntualidad descendieron hasta aproximadamente el 26 %, muy por debajo del resto de las compañías que operan en el mercado doméstico argentino.
La pérdida de confianza de los usuarios comenzó a reflejarse también en la fuerte caída de su participación dentro del mercado aerocomercial.

Conflicto laboral y reclamos de trabajadores
El escenario interno tampoco ofrece señales alentadoras. La empresa implementó un esquema de suspensiones rotativas para parte de sus tripulaciones, garantizando el pago del 70 % de los salarios.
Al mismo tiempo, cerca de 300 empleados dejaron la compañía mediante retiros voluntarios, mientras que extrabajadores denuncian demoras en el cobro de indemnizaciones y otros compromisos asumidos por la empresa.
La combinación de dificultades operativas y conflictos laborales profundiza la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la aerolínea.
Una empresa que pasó de liderar la expansión a una crisis terminal
Flybondi nació con la promesa de democratizar el acceso al transporte aéreo en Argentina mediante tarifas de bajo costo. Durante varios años fue uno de los principales impulsores del crecimiento del mercado doméstico y un símbolo del modelo low cost.
Sin embargo, la falta de disponibilidad de aeronaves, los incumplimientos operativos, las dificultades financieras y los reclamos judiciales modificaron radicalmente ese escenario.
Especialistas del sector advierten que la empresa atraviesa una etapa crítica, en la que deberá resolver problemas financieros y operativos de manera urgente para evitar un desenlace que podría incluir una reestructuración profunda o incluso comprometer su continuidad en el mercado.
