Energía

Subsidios energéticos: aumentaron 79,7% en el primer semestre y el GNL explica buena parte del salto

Los subsidios al sector energético alcanzaron US$2.156 millones hasta junio de 2026, impulsados por el mayor costo del GNL y el encarecimiento de la generación eléctrica.


Los subsidios energéticos se dispararon en 2026

Los subsidios energéticos registraron un fuerte incremento durante el primer semestre de 2026. Según un informe de Estudios Energéticos, las transferencias estatales destinadas a sostener el sistema alcanzaron los US$2.156 millones entre enero y junio.

La cifra representa una suba interanual del 79,7% y refleja el impacto combinado de mayores costos de generación, importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y cambios en el funcionamiento del mercado eléctrico.

El salto se profundizó especialmente durante junio. En ese mes, los subsidios devengados aumentaron 58% frente a mayo y 176% interanual.


CAMMESA concentró la mayor parte de los fondos

La mayor parte de las transferencias estuvo destinada a CAMMESA, la compañía encargada de administrar el despacho del sistema eléctrico.

El organismo recibió un incremento de US$687 millones en las partidas destinadas a subsidios y acumuló US$1.566 millones durante el primer semestre.

En tanto, las transferencias a ENARSA totalizaron US$380 millones correspondientes a subsidios devengados entre enero y junio. El 93% de esas partidas se ejecutó durante esos dos meses.


La falta de obras elevó la dependencia del GNL

Uno de los principales factores detrás del aumento fue la necesidad de recurrir a mayores volúmenes de GNL importado ante la falta de obras de infraestructura para transportar el gas producido en el país.

El problema se agravó por el contexto internacional. De acuerdo con el informe, el precio del GNL aumentó 28,4% como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.

El mayor peso del gas importado dentro de la matriz energética elevó el costo del combustible utilizado para generar electricidad.

En junio de 2026, el precio del gas natural destinado a la generación eléctrica alcanzó los US$13,7 por MMBtu, un aumento interanual del 59%.


La reforma del mercado eléctrico también elevó los costos

Otro de los factores identificados en el informe es la aplicación de la Resolución 400/2025 de la Secretaría de Energía.

La normativa permitió que los generadores térmicos que declaren sus costos variables utilizando gas propio incorporen un adicional de hasta 25% sobre los precios de referencia.

Según el estudio, este mecanismo contribuyó a elevar los costos del sistema eléctrico.

El impacto fue particularmente significativo sobre el precio spot, que repercute directamente sobre los grandes usuarios industriales.

Este segmento depende en un 89,2% de la generación térmica, por lo que se encuentra especialmente expuesto a las variaciones en los costos del gas y otros combustibles.


Las tarifas eléctricas también aumentaron con fuerza

El incremento de los costos del sistema se produjo en paralelo con una fuerte suba acumulada de las facturas de electricidad en el AMBA.

Según el informe, entre diciembre de 2023 y julio de 2026, las facturas finales promedio aumentaron:

  • Usuarios de bajos ingresos (N2): 889%.
  • Usuarios de ingresos medios (N3): 847%.
  • Usuarios sin subsidios: 483%.

La categoría N3 fue eliminada en enero de 2026, pero el informe toma su evolución histórica para comparar el impacto acumulado de las actualizaciones tarifarias.

En el caso de los hogares de menores y medianos ingresos, los aumentos superaron ampliamente la inflación registrada durante el período.


El gasoducto Perito Moreno redujo la dependencia importadora

El informe también destaca el impacto que tuvo la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, posteriormente rebautizado como gasoducto Perito Moreno, realizada durante 2022 y 2023.

La obra permitió incrementar la capacidad de transporte desde Vaca Muerta, reducir la necesidad de importaciones y modificar la posición energética de la Argentina, que pasó a fortalecer su perfil exportador.

Sin embargo, el estudio sostiene que la falta de nuevas obras de infraestructura durante la gestión de Javier Milei volvió a generar restricciones en el transporte del gas producido localmente.

Como consecuencia, el sistema debió recurrir a mayores importaciones de GNL justo cuando los precios internacionales registraban una fuerte suba.


El sistema perdió el superávit energético

La mayor producción y exportación de gas natural no alcanzó para evitar el deterioro del balance durante el primer semestre.

Según el reporte, la combinación entre mayores importaciones de GNL, el incremento de sus precios y las restricciones de transporte provocó que la Argentina perdiera el superávit energético que había conseguido previamente.

A esto se sumó una mayor utilización de combustibles líquidos para la generación térmica, principalmente gasoil y fueloil, cuyo consumo también aumentó en términos interanuales.


El costo de la dependencia energética

El informe advierte que la falta de inversión en infraestructura energética dejó al sistema más expuesto a las variaciones de los precios internacionales.

La ausencia de obras de transporte de gas obliga a importar combustibles más costosos y aumenta las necesidades de divisas, mientras que el Estado también resigna recursos al no actualizar completamente los impuestos sobre los combustibles líquidos.

De esta manera, parte del costo de las restricciones logísticas y de la dependencia energética termina trasladándose a usuarios y empresas mediante mayores tarifas y un incremento de los subsidios estatales.

El escenario plantea un desafío para las cuentas públicas: reducir los subsidios sin resolver las limitaciones de infraestructura puede dejar al sistema expuesto a nuevos shocks de precios internacionales.

Fuente: Post Energético

Redaccion

Al Sur Noticias

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