EconomíaNacionalesProducciónSociedad

Ola de despidos: casi 500 trabajadores quedaron afuera y crece la presión sobre los gobernadores

Tierra del Fuego, Entre Ríos, Mendoza y Buenos Aires concentran una nueva tanda de despidos en sectores como tecnología, alimentos y textiles. Los casos reavivan el debate sobre el nivel de actividad, la apertura importadora y el futuro del empleo industrial en las provincias.

El mercado laboral volvió a quedar bajo presión en distintas provincias argentinas. En las últimas semanas, empresas de sectores industriales y de servicios anunciaron cierres de plantas, reducciones de personal y desvinculaciones que, en conjunto, rondan los 500 trabajadores.

El fenómeno atraviesa actividades diversas, desde la industria tecnológica y textil hasta la producción alimenticia. La sucesión de casos también trasladó el conflicto al terreno político: los gobernadores deben enfrentar el impacto social de las cesantías mientras buscan sostener la actividad económica y el empleo en sus distritos.

Entre los principales focos aparecen Tierra del Fuego, Entre Ríos, Mendoza y distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, además de un conflicto laboral en Rosario.

Tierra del Fuego concentra uno de los mayores conflictos

Uno de los episodios de mayor impacto se registra en Río Grande. El Grupo Mirgor desvinculó a cerca de 300 trabajadores de dos de sus establecimientos en la provincia, en medio de un conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

La administración del gobernador Gustavo Melella intervino mediante el dictado de la conciliación obligatoria durante 15 días, con el objetivo de retrotraer la situación y abrir una instancia de negociación.

El mandatario fueguino cuestionó que los trabajadores sean utilizados como variable de ajuste y sostuvo que las empresas instaladas en la provincia obtuvieron importantes beneficios a lo largo de los años.

A este conflicto se sumó BGH, que anunció la desvinculación de 24 operarios. La empresa fundamentó la decisión con el descenso de la actividad industrial, la caída del consumo interno y el aumento de los productos importados.

Entre Ríos: 250 despidos en una planta avícola

La situación también golpeó a la industria alimenticia. En Concepción del Uruguay, la empresa avícola Tres Arroyos despidió a 250 trabajadores de una planta que empleaba a unas 900 personas.

La compañía argumentó una fuerte caída de la actividad y atribuyó el escenario a circunstancias extraordinarias que afectaron el funcionamiento del establecimiento.

Los sindicatos rechazaron las desvinculaciones y advirtieron que entre los trabajadores afectados hay representantes gremiales. El conflicto representa además un revés para el Gobierno de Entre Ríos, que había mantenido conversaciones con la compañía para intentar preservar los puestos de trabajo.

El secretario de Trabajo provincial, Mariano Camoirano, reconoció que la administración de Rogelio Frigerio quedó “defraudada” por la decisión empresarial, luego de haber buscado alternativas para sostener el empleo.

Mendoza: cierre de una planta y 60 trabajadores despedidos

En Mendoza, la multinacional Unilever anunció el cierre de su planta ubicada en Guaymallén, donde se producían vegetales deshidratados destinados a la marca Knorr.

La medida implicó la salida de 60 trabajadores, aunque la empresa indicó que las indemnizaciones serán abonadas y que no existe un conflicto gremial asociado al cierre.

La compañía explicó que la decisión responde a una transformación de su modelo operativo y a la necesidad de adaptarse a cambios en los hábitos de consumo y en la industria alimentaria global.

La industria textil también siente el impacto

La provincia de Buenos Aires enfrenta otro de los focos de tensión. La empresa textil deportiva Will Der, conocida comercialmente como Wilder, cerró sus establecimientos de Pacheco y Las Flores, con alrededor de 140 trabajadores despedidos.

El cierre volvió a poner en discusión la situación de la industria textil, uno de los sectores con mayor demanda de mano de obra y que enfrenta dificultades para competir en el actual escenario económico.

En Mar del Plata, por otra parte, continúa el conflicto por los despidos en el exfrigorífico Sadowa. Un grupo de trabajadores reclama el pago de las indemnizaciones y otras obligaciones laborales.

Rosario: alerta por despidos en Nación Servicios

En Rosario, la Asociación Bancaria declaró el estado de alerta y movilización tras nuevos despidos en Nación Servicios.

Dos trabajadores fueron desvinculados recientemente, a los que se suma otro despido registrado en mayo. El gremio reclamó la reincorporación y anticipó que evaluará nuevas medidas para defender los puestos de trabajo.

La organización sindical cuestionó que el ajuste recaiga sobre los empleados y advirtió sobre una posible profundización del conflicto.

Empleo: crece la ocupación, pero con mayor informalidad

Los despidos se producen en un mercado laboral que muestra una dinámica contradictoria. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, durante el primer semestre del año el empleo aumentó 1,6 % interanual, con 212.827 nuevos ocupados y un total de 13,47 millones de trabajadores.

Sin embargo, el crecimiento estaría acompañado por una mayor fragilidad. Los trabajadores por cuenta propia alcanzaron el 24,2 % del empleo, mientras que los asalariados representaron el 71,8 %, uno de sus niveles más bajos.

La informalidad también exhibe fuertes diferencias entre las distintas regiones del país. Gran San Juan registró un nivel del 60,9 %, seguido por Gran Tucumán-Tafí Viejo, Santiago del Estero-La Banda, Jujuy-Palpalá y Formosa.

Gobernadores, empresas y sindicatos, frente a un escenario cada vez más complejo

La sucesión de despidos coloca a los gobiernos provinciales ante un desafío doble: contener el impacto social de las desvinculaciones y, al mismo tiempo, sostener la actividad productiva en un contexto de cambios en el consumo y creciente competencia de productos importados.

Los gobernadores buscan preservar inversiones y puestos de trabajo, pero cuentan con herramientas limitadas frente a decisiones tomadas por compañías privadas. Los sindicatos, en tanto, reclaman respuestas y cuestionan que los trabajadores sean quienes absorban el costo del ajuste.

Mientras tanto, los casos de Tierra del Fuego, Entre Ríos, Mendoza y Buenos Aires muestran que la discusión sobre el empleo ya no se limita a un sector específico. La industria, los alimentos, los textiles y los servicios atraviesan distintos niveles de tensión y vuelven a colocar al trabajo como uno de los principales ejes del debate económico y político argentino.

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta