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Gas natural en Santa Cruz: una vecina de Nueva Esperanza contó cómo cambió su vida tras años de espera

Romina, una de las vecinas beneficiadas por la ampliación de la red de gas en el barrio Julieta Nueva Esperanza de Río Gallegos, relató la emoción de ver concretada una obra que durante años parecía lejana. “Hasta que no vi los caños, no creía que el gas iba a llegar”, contó.

La llegada del gas natural al barrio Julieta Nueva Esperanza de Río Gallegos puso fin a una espera que, para muchas familias, se extendió durante años. Entre los vecinos que finalmente pudieron acceder al servicio está Romina, quien describió la obra como un cambio significativo para su familia.

La vecina contó que durante mucho tiempo escuchó anuncios sobre la llegada del gas, pero que recién comenzó a creer que el proyecto se concretaría cuando observó los primeros trabajos en las calles del barrio.

“Hasta que no vi los caños, no creía que el gas iba a llegar”, expresó Romina, al recordar los años de espera.

40 nuevas familias accedieron al gas natural

La segunda etapa de la obra permitió incorporar 40 familias al servicio de gas natural, a través de la construcción de unos 500 metros de red de 180 milímetros.

El proyecto forma parte de una obra integral que contempla 109 lotes distribuidos en las manzanas 6061, 6062, 6063 y 6064 del barrio Julieta Nueva Esperanza.

Con las dos primeras etapas ya ejecutadas, la red alcanzó aproximadamente 1.100 metros y benefició a 90 familias. La primera fase había permitido conectar a otras 50 viviendas durante el primer semestre de 2025.

La obra fue concretada con materiales adquiridos mediante Fondos UNIRSE y ejecutada por Distrigas, con participación de distintos organismos provinciales.

“Es un alivio enorme”: el impacto del gas en las familias

Para los vecinos, la conexión no representa solamente la incorporación de un nuevo servicio. También implica modificar hábitos cotidianos y reducir algunas de las dificultades que genera vivir durante años sin una red de gas natural.

Romina destacó especialmente el impacto que tendrá durante los meses de bajas temperaturas, cuando las familias deben afrontar mayores necesidades de calefacción.

El acceso a la red permite avanzar hacia una mayor previsibilidad en los hogares y deja atrás parte de las limitaciones que acompañaron a los vecinos durante los años de espera.

La tercera etapa permitirá completar el barrio

El proyecto todavía tiene una fase pendiente. La tercera etapa está prevista para finales de 2026 y contempla la construcción del último anillado de la red.

Una vez finalizados esos trabajos, el objetivo es que los 109 lotes del barrio cuenten con acceso al gas natural, completando así una obra que comenzó a ejecutarse en 2025.

Desde el Gobierno provincial remarcaron que la ampliación de la infraestructura forma parte de una política orientada a llevar servicios esenciales a sectores que por largo tiempo reclamaron soluciones.

El gas como respuesta a una demanda histórica

La experiencia de Romina sintetiza la expectativa de numerosas familias que durante años escucharon promesas sobre la llegada del servicio. La colocación de los primeros caños marcó, para los vecinos, el momento en que la obra dejó de ser un anuncio y empezó a convertirse en una realidad visible.

El avance de la red en Nueva Esperanza también expone el impacto que las obras básicas tienen en la vida cotidiana de los barrios: detrás de cada metro de cañería hay hogares que esperan contar con servicios básicos y dejar atrás necesidades que se prolongaron durante años.

Redaccion

Al Sur Noticias

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