Reforma jubilatoria: una provincia aumenta la edad y los aportes para intentar reducir el déficit
Entre Ríos puso en marcha una profunda reforma de su sistema previsional. La nueva ley eleva de manera gradual la edad para jubilarse, incrementa los años de aportes y modifica el cálculo de los haberes y las pensiones. El objetivo es contener el rojo de la Caja de Jubilaciones y reducir la presión sobre las cuentas públicas.
La reforma del sistema jubilatorio de Entre Ríos comenzará a regir este sábado 22 de agosto, luego de que la Ley 11.302 fuera publicada en el Boletín Oficial provincial. La norma modifica el régimen previsional de los empleados públicos de la provincia y de los municipios y comunas adheridos.
El cambio llega en un contexto de fuerte deterioro financiero de la Caja de Jubilaciones y Pensiones entrerriana. Según los datos citados por LA NACION, el déficit ronda el 30 % si se consideran los ingresos por aportes, contribuciones y transferencias nacionales.
El sistema cuenta actualmente con 66.823 beneficios en curso de pago, con un haber promedio superior a $ 1,7 millones. Además, la relación entre trabajadores activos y jubilados se encuentra en 1,82 aportantes por cada beneficiario y, de mantenerse las tendencias demográficas, podría caer a entre 1,41 y 1,26 hacia 2036.
A qué edad podrán jubilarse los empleados públicos
Uno de los principales cambios será el aumento de la edad jubilatoria para quienes acceden a la jubilación ordinaria común.
Actualmente, los trabajadores varones pueden jubilarse desde los 62 años, mientras que las mujeres pueden hacerlo desde los 57, siempre que acrediten 30 años de aportes.
La reforma mantiene esas condiciones hasta fines de 2030. A partir de 2031 comenzará una suba progresiva de seis meses por año, hasta equiparar el régimen provincial con las edades del sistema nacional: 65 años para los varones y 60 para las mujeres.
El cronograma será gradual. En 2031 se exigirán 57 años y seis meses a las mujeres y 62 años y seis meses a los varones. En 2032 pasarán a ser 58 y 63 años, respectivamente, y el proceso continuará hasta alcanzar las nuevas edades previstas.
La norma también establece que, si en el futuro se modificaran las edades de jubilación del régimen nacional, esos cambios podrían trasladarse al sistema previsional entrerriano.
También aumentan los años de aportes necesarios
La edad no será el único requisito que se modifica.
Desde 2031 comenzará a elevarse de manera progresiva la cantidad de años de servicios necesarios para acceder a la jubilación ordinaria común. El incremento será de un año cada dos años, hasta llegar a los 35 años de aportes en 2039.
Así, en 2031 se exigirán 31 años; en 2033, 32; y el requisito continuará aumentando hasta alcanzar el nuevo máximo establecido por la reforma.
La medida busca adecuar la cantidad de años de contribución al tiempo durante el cual se perciben las prestaciones y mejorar el equilibrio financiero del sistema.
Qué pasa con los docentes y las jubilaciones especiales
La reforma mantiene regímenes especiales para determinadas actividades, entre ellas la docencia, la atención de pacientes con problemas de salud mental y el servicio penitenciario, aunque se eliminaron algunas actividades del listado anterior.
En el caso de los docentes, las edades de acceso continúan siendo inferiores a las del régimen general. Sin embargo, quienes accedan a estos beneficios desde enero de 2028 deberán realizar aportes especiales durante el período en que su edad sea inferior a la que corresponda para la jubilación ordinaria común.
El descuento será decreciente a medida que el beneficiario se acerque a la edad general: podrá comenzar en 19 %, luego bajar a 17 %, 12 % y finalmente 6 %, hasta desaparecer al alcanzar la edad ordinaria.
Cómo se calculará el haber jubilatorio
Otro de los cambios centrales está relacionado con el cálculo de la jubilación inicial.
La nueva fórmula establece que el haber será equivalente al 82 % del promedio actualizado de las últimas 180 remuneraciones sujetas a aportes, es decir, los salarios correspondientes a los últimos 15 años de actividad. Hasta ahora se consideraban 10 años.
El cambio amplía el período utilizado para calcular el beneficio y, según las proyecciones mencionadas en el análisis, podría reducir la tasa de sustitución efectiva: el porcentaje que representa la jubilación respecto del último salario percibido.
La movilidad también tendrá una nueva metodología. Los aumentos estarán vinculados a las subas salariales del grupo de empleados públicos con mayor cantidad de aportantes, en lugar de diferenciarse según la actividad en la que se desempeñó el trabajador.
Aportes: quiénes pagarán más con la nueva reforma
La ley declara la emergencia económica y financiera del sistema previsional por dos años, con posibilidad de extenderla por otros dos.
Durante ese período se incorpora un aporte extraordinario del 3 %, adicional al 16 % vigente, para las remuneraciones mensuales superiores a $ 3 millones.
También se establece una contribución adicional del 3 % para los empleadores, aunque puede reducirse al 1,5 % si se cumple la condición prevista en la ley respecto de la situación financiera de la dependencia estatal.
Además, ante eventuales desequilibrios que comprometan la sustentabilidad de la Caja, el Gobierno provincial podrá disponer aportes solidarios a cargo de jubilados y pensionados.
Pensiones por fallecimiento: qué cambia
La reforma también modifica las condiciones para cobrar pensiones derivadas del fallecimiento de un jubilado.
En determinados casos, la prestación dejará de tener carácter vitalicio y se cobrará durante un período equivalente al tiempo que duró el matrimonio o la unión convivencial. Para las uniones convivenciales, además, se establece un límite máximo de ocho años.
Habrá excepciones. Por ejemplo, la pensión podrá continuar siendo vitalicia cuando el beneficiario tenga más de 55 años y no perciba otro beneficio, o cuando la muerte haya ocurrido durante el desempeño de las funciones.
Jubilación por edad avanzada e invalidez: otro cambio clave
La nueva normativa también modifica otros beneficios previsionales.
La edad requerida para acceder a una jubilación por edad avanzada sube de 68 a 70 años, con un requisito de 20 años de aportes.
A su vez, las prestaciones por edad avanzada e invalidez pasarán a representar el 70% del promedio actualizado de las últimas 180 remuneraciones, mientras que anteriormente se equiparaban al monto correspondiente a la jubilación ordinaria.
La reforma también elimina la posibilidad de compensar años adicionales de aportes para suplir la falta de edad y acceder anticipadamente a una jubilación.
El objetivo detrás de la reforma jubilatoria
El Gobierno de Rogelio Frigerio sostiene que los cambios son necesarios para mejorar la sustentabilidad de la Caja y reducir la dependencia de recursos del Tesoro provincial.
La situación financiera del régimen se volvió más compleja por el crecimiento más acelerado de la cantidad de beneficiarios frente al número de aportantes. Entre 2003 y 2024, los beneficiarios aumentaron a un ritmo anual del 3,18 %, mientras que los aportantes crecieron 1,97 %. Entre 2024 y 2026, además, la cantidad de trabajadores activos cayó a un ritmo de 1,11 % anual.
El problema no es exclusivo de Entre Ríos. El envejecimiento de la población, los cambios en el mercado laboral y la evolución de la relación entre trabajadores activos y jubilados presionan sobre los sistemas previsionales.
La particularidad entrerriana es que la provincia decidió avanzar con una reforma que modifica simultáneamente edad jubilatoria, años de aportes, contribuciones, fórmula de cálculo, movilidad y pensiones.
El desafío será comprobar si estas medidas logran reducir el déficit sin trasladar una carga excesiva a trabajadores y jubilados. Por lo pronto, Entre Ríos se convirtió en una de las primeras jurisdicciones en avanzar de manera concreta sobre un régimen previsional provincial que, hasta ahora, mantenía condiciones más favorables que las del sistema nacional.
