Electricidad: más de 800 grandes industrias dejaron a las distribuidoras y buscan comprar energía más barata
La migración comenzó tras la reforma del Mercado Eléctrico Mayorista y alcanzó a más de 800 Grandes Usuarios de Distribuidora (GUDIs). Las empresas buscan reducir su exposición a los fuertes saltos del precio spot y ganar previsibilidad en sus costos energéticos.
Más de 800 grandes industrias argentinas abandonaron la compra de electricidad a través de las distribuidoras y comenzaron a abastecerse directamente en el mercado mayorista. El movimiento se aceleró desde noviembre de 2025, cuando entró en vigencia la Resolución 400/25 de la Secretaría de Energía.
La normativa habilitó a los Grandes Usuarios de Distribuidora (GUDIs), es decir, aquellos establecimientos con una demanda igual o superior a 300 kilovatios (kW), a contratar su suministro directamente con generadores en el Mercado a Término.
Según Nadia Sager, CEO de la consultora energética GEINSA, ya migraron más de 800 usuarios sobre un universo cercano a los 6.000 GUDIs que existen en el país. El dato fue presentado durante el primer encuentro de NODO, el ciclo de análisis sobre el sector eléctrico organizado por EconoJournal.
El fuerte aumento del precio de la energía aceleró la migración
El cambio de estrategia empresarial estuvo directamente relacionado con el salto que registraron los costos eléctricos durante el invierno de 2026.
La mayor demanda residencial de gas redujo la disponibilidad de combustible para otros usuarios y llevó a numerosas industrias a quedar expuestas al mercado spot. A esto se sumó el incremento del costo del Gas Natural Licuado (GNL) importado, en un contexto de fuerte tensión internacional.
Durante junio, el precio de la energía llegó a USD 163 por megavatio-hora (MWh), mientras que el costo marginal del sistema alcanzó los USD 203/MWh. Posteriormente, el valor descendió hasta ubicarse en torno a los USD 144/MWh.
Para las empresas que no habían cerrado contratos de abastecimiento, el impacto fue significativo: las facturas energéticas llegaron a superar ampliamente las previsiones realizadas meses antes.
El problema no es solamente pagar menos, sino tener previsibilidad
Uno de los principales cambios que atraviesan las industrias está relacionado con la necesidad de administrar el costo energético como una variable estratégica.
Diego Werner, de Aires Renewables, señaló que muchas empresas que se acercaron al mercado mayorista después de la entrada en vigencia de la Resolución 400/25 podrían haber conseguido contratos a valores de entre USD 60 y USD 70/MWh si hubieran tomado la decisión con anticipación.
Sin embargo, la volatilidad registrada durante el invierno modificó drásticamente ese escenario. En mayo, por ejemplo, se había proyectado un precio estacional cercano a los USD 65/MWh, pero el valor terminó alcanzando los USD 118/MWh.
Para las compañías, la diferencia entre contratar anticipadamente y quedar expuestas al mercado spot puede representar millones de dólares en costos adicionales.
La discusión, por lo tanto, no pasa únicamente por conseguir la tarifa más baja. También adquiere importancia la previsibilidad del gasto energético, especialmente para industrias electrointensivas que necesitan proyectar sus costos con varios meses de anticipación.
La reforma del mercado eléctrico busca cambiar el esquema de abastecimiento
La Resolución 400/25 forma parte de un proceso más amplio de transformación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). El objetivo es avanzar gradualmente desde un sistema con fuerte regulación de precios y remuneraciones hacia otro con mayor participación de contratos y señales de mercado.
En ese esquema, los grandes consumidores adquieren un papel más activo: pueden negociar directamente con generadores y definir condiciones de abastecimiento de acuerdo con sus necesidades.
El cambio también busca generar incentivos para nuevas inversiones en generación, transmisión y demanda eléctrica, en un contexto donde el crecimiento de la actividad económica requiere ampliar la infraestructura disponible.

Qué puede pasar con el precio de la electricidad en 2027
Uno de los principales interrogantes para las industrias es qué ocurrirá con los precios durante el próximo invierno.
La expectativa es que la ampliación de la capacidad de transporte de gas permita reducir la necesidad de importar GNL y combustibles líquidos destinados a la generación eléctrica. Entre los proyectos relevantes aparece la ampliación del gasoducto Perito Moreno.
De acuerdo con las estimaciones compartidas durante el encuentro, el gasoducto podría aportar alrededor de 7 millones de metros cúbicos diarios adicionales de gas para generación, reduciendo la presión sobre las importaciones.
Sager estimó que el precio promedio de la energía podría ubicarse este año alrededor de los USD 75/MWh y proyectó un nivel cercano a los USD 62/MWh para 2027, aunque sujeto a la evolución de las condiciones del sistema.
Las industrias deberán asumir un rol más activo en la gestión energética
El proceso de transformación plantea un cambio relevante para las empresas. La compra de electricidad deja de ser exclusivamente una cuestión administrativa y comienza a convertirse en una decisión vinculada con las finanzas, la producción y la planificación empresarial.
Durante el debate, los especialistas coincidieron en que las compañías deberán incorporar herramientas para anticipar precios, evaluar contratos y administrar su exposición al mercado spot.
El salto registrado durante el invierno funcionó, en ese sentido, como una señal de alerta para numerosos usuarios que hasta ahora no habían considerado necesario gestionar activamente su abastecimiento.
El Gobierno apuesta a una mayor participación del mercado
La reforma eléctrica impulsada por el Gobierno busca recuperar mecanismos de mercado que habían quedado parcialmente desplazados durante los años de emergencia y regulación.
El desafío será avanzar hacia un esquema con mayor inversión privada sin generar una volatilidad que termine afectando la competitividad industrial.
El fuerte aumento de los precios registrado este invierno mostró los riesgos de una transición en la que los usuarios quedan expuestos a los valores marginales. Al mismo tiempo, aceleró la búsqueda de contratos de largo plazo y una participación más activa de las empresas en el mercado eléctrico.
Con más de 800 GUDIs que ya decidieron abandonar el esquema tradicional de las distribuidoras, el cambio empieza a adquirir una dimensión concreta. El comportamiento de estas empresas durante los próximos meses será una de las claves para determinar si la reforma logra consolidar un mercado eléctrico con mayor competencia, inversión y previsibilidad.
