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Presupuesto 2027 en la cuerda floja: La Libertad Avanza busca acuerdos contrarreloj para evitar un revés legislativo

El oficialismo negocia cambios en el proyecto de “ley de leyes” frente al rechazo de aliados clave y del PRO. Con el inicio del debate parlamentario en la mira, la mesa política intenta blindar la estrategia del Ejecutivo y prevenir escenarios de confrontación directa en el Congreso.

El camino hacia la sanción del Presupuesto 2027 se convirtió en un complejo tablero de ajedrez político para el oficialismo. Lo que en el diseño inicial se planteaba como un trámite directo para consolidar el esquema fiscal del presidente Javier Milei, hoy transita por un carril de extrema sensibilidad institucional debido a las objeciones planteadas por gobernadores dialoguistas y legisladores aliados.

Ante este escenario, la conducción de La Libertad Avanza (LLA) activó una serie de reuniones de carácter urgente en la Casa Rosada y en la Cámara de Diputados, encabezadas por referentes de la mesa política y los jefes de bloque, con el propósito de encauzar las negociaciones antes del desembarco oficial del proyecto en el recinto.

El rol clave de los gobernadores y la postura del PRO

Uno de los principales escollos que enfrenta el oficialismo radica en que ni siquiera los espacios históricamente alineados, como el bloque del PRO liderado por Cristian Ritondo, garantizan un acompañamiento incondicional a la versión original girada por el Palacio de Hacienda.

Las rispideces se concentran fundamentalmente en aspectos vinculados al financiamiento de áreas sensibles, la asignación de recursos provinciales y modificaciones que impactan de lleno en sectores como discapacidad, educación superior y obra pública. Desde las bancadas aliadas advierten que resulta indispensable dotar de previsibilidad a las partidas para evitar tensiones sociales y garantizar la sustentabilidad institucional de las medidas.

Negociación en “cámara lenta” para blindar la gobernabilidad

Con el objetivo de impedir una derrota parlamentaria que exponga al Gobierno a maniobras de rechazo o debilite la herramienta financiera central de la gestión económica, la estrategia oficial optó por administrar los tiempos legislativos con cautela.

El tratamiento previsto para el mes de octubre en la Cámara baja funciona como una ventana de tiempo crucial. En este periodo, los equipos técnicos y políticos de LLA evalúan concesiones focalizadas en materia de coparticipación y fondos específicos reclamados por los mandatarios provinciales, intentando desactivar cualquier intento opositor de modificar unilateralmente el gasto público.

Los gobernadores ponen condiciones para acompañar el proyecto

Uno de los principales focos de conflicto está en la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores. Los mandatarios provinciales reclaman mayores respuestas de Nación frente a las restricciones presupuestarias y cuestionan determinadas asignaciones previstas para 2027.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a plantear públicamente la necesidad de que exista reciprocidad en el vínculo con el Gobierno. A esto se suma la conformación de nuevos espacios legislativos provinciales que podrían tener un papel relevante durante las negociaciones.

El escenario resulta especialmente sensible porque varios gobernadores deberán afrontar durante 2027 sus propios calendarios electorales. Por eso, las decisiones presupuestarias que impacten sobre recursos provinciales, infraestructura y áreas sociales adquieren una dimensión política adicional.

Tensiones internas y el impacto en la agenda económica

Las discusiones presupuestarias también pusieron de manifiesto cortocircuitos en la dinámica interna del espacio gobernante, evidenciando que la rigurosidad del ajuste fiscal choca frontalmente con las demandas territoriales de intendentes y gobernadores. La necesidad de articular un relato económico coherente con la realidad parlamentaria obliga al equipo de gobierno a ceder terreno en puntos específicos de la negociación.

De esta manera, el futuro de la ley de leyes dependerá de la capacidad de diálogo político que logre desplegar el oficialismo en el Congreso. Ceder ante los reclamos de los socios circunstanciales se perfila, por ahora, como el único camino viable para sostener el orden macroeconómico sin poner en riesgo la estabilidad institucional del Ejecutivo.

Redaccion

Al Sur Noticias

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