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TGS busca USD 1.400 millones para Vaca Muerta: el megaproyecto que apunta a generar USD 1.200 millones anuales en exportaciones

Transportadora de Gas del Sur negocia un préstamo con siete bancos internacionales para financiar parte de una inversión de USD 3.000 millones destinada a procesar y exportar líquidos del gas neuquino. Además, un organismo del Gobierno de Estados Unidos evalúa aportar otros USD 500 millones. La iniciativa prevé generar hasta 19.000 empleos directos e indirectos durante la construcción y comenzar a operar en 2030.

Transportadora de Gas del Sur (TGS) avanza en las negociaciones para conseguir USD 1.400 millones de financiamiento internacional para uno de los proyectos de infraestructura energética más importantes vinculados con Vaca Muerta. La operación, que involucra a siete entidades bancarias internacionales, permitirá cubrir parte de una inversión total estimada en USD 3.000 millones para procesar, transportar y exportar líquidos derivados del gas natural.

La compañía prevé anunciar el acuerdo a principios de diciembre, aunque todavía quedan contratos por firmar y pasos financieros por completar. En paralelo, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) presentó una propuesta de crédito por USD 500 millones, cuyo otorgamiento aún requiere aprobación.

El proyecto se desarrolla en un momento en que la expansión de la producción no convencional exige nuevas instalaciones para aprovechar integralmente los hidrocarburos extraídos y ampliar la capacidad exportadora argentina.

Qué bancos financiarán el megaproyecto de TGS en Vaca Muerta

La operación de crédito sindicado contempla la participación de siete bancos internacionales: JP Morgan, Santander, Citi, Itaú, Deutsche Bank, BBVA e ICBC.

El financiamiento podría estructurarse a siete años, con tres años de gracia durante los cuales se capitalizarían los intereses. El esquema incluiría aproximadamente USD 900 millones amortizables y un pago final de USD 500 millones al vencimiento.

Ese último tramo podría ser reemplazado por el eventual financiamiento de la DFC, que tendría un plazo de hasta 12 años. Sin embargo, esa alternativa todavía está sujeta a la aprobación del organismo estadounidense y no constituye un desembolso confirmado.

TGS es controlada por Pampa Energía, vinculada con Marcelo Mindlin, y el Grupo Sielecki. La empresa ya tomó la decisión de avanzar con la inversión, por lo que el cierre financiero representa una etapa diferenciada dentro de la ejecución del emprendimiento.

Proyecto NGL: cómo se invertirán los USD 3.000 millones

El desarrollo, denominado Proyecto NGL —por Natural Gas Liquids—, busca recuperar propano, butano y gasolina natural presentes en el gas producido en Vaca Muerta.

La inversión se dividirá en dos grandes componentes. El primero estará destinado a transformar las instalaciones de procesamiento de Tratayén, en Neuquén, para incorporar la recuperación de líquidos. TGS prevé destinar alrededor de USD 1.000 millones a estas obras con recursos propios.

Los USD 2.000 millones restantes estarán vinculados con la infraestructura necesaria para llevar los productos hasta los mercados internacionales. Ese paquete incluye un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento y nuevas instalaciones de almacenamiento y despacho en Puerto Galván, además de obras complementarias en la terminal marítima.

La combinación de procesamiento, transporte y exportación permitirá aprovechar componentes del gas natural que tienen valor comercial propio y requieren instalaciones específicas para su separación y acondicionamiento.

Vaca Muerta podría sumar USD 1.200 millones anuales en exportaciones

Uno de los principales objetivos del proyecto es generar una nueva fuente de ingresos externos para la Argentina.

Según las estimaciones difundidas por TGS, una vez que entre en funcionamiento, el complejo podría generar exportaciones por aproximadamente USD 1.200 millones anuales. La puesta en marcha está prevista para 2030, después de una etapa de construcción estimada en alrededor de cuatro años.

La iniciativa apunta, además, a reducir restricciones de infraestructura que podrían limitar el crecimiento de Vaca Muerta. Al recuperar los líquidos presentes en el gas y desarrollar la logística necesaria para comercializarlos, el proyecto busca ampliar el aprovechamiento económico de la producción hidrocarburífera.

El impacto exportador dependerá de la finalización de las obras, la disponibilidad de gas, la operación de las instalaciones y las condiciones de los mercados internacionales. Por eso, las cifras anunciadas corresponden a proyecciones empresariales y no a ingresos ya concretados.

YPF, Chevron y Pluspetrol concentrarán gran parte del abastecimiento

El suministro de gas constituye otro de los pilares del emprendimiento. Pluspetrol y Chevron concentrarán más del 70 % del abastecimiento previsto. También participarán Tecpetrol, Vista, Pampa Energía y Shell.

El esquema comercial contempla contratos de largo plazo, con una duración de 15 años, tarifas fijadas en dólares y compromisos de pago por la capacidad contratada, incluso cuando no se utilice por completo.

Bajo ese modelo, TGS obtendría ingresos por los servicios de procesamiento y transporte, mientras que los productores asumirían la exposición a las variaciones de los precios internacionales del propano, el butano y la gasolina natural.

La disponibilidad de acuerdos de suministro y de contratos de servicios resulta central para respaldar la inversión y dar previsibilidad a los flujos de ingresos necesarios para afrontar el financiamiento.

RIGI e inversiones energéticas: el proyecto se divide en dos sociedades

El Proyecto NGL fue estructurado en dos sociedades, ambas pertenecientes a TGS, para encuadrar sus diferentes componentes dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Una sociedad abarcará la infraestructura vinculada con el procesamiento en Neuquén, mientras que la otra comprenderá el transporte y las instalaciones de exportación en Bahía Blanca.

La separación permite organizar las distintas etapas de la cadena de valor y sus respectivos requerimientos de inversión. La iniciativa se suma a otros desarrollos destinados a ampliar la infraestructura energética, reducir restricciones logísticas y mejorar la capacidad del país para colocar hidrocarburos y derivados en el exterior.

En este caso, el avance del financiamiento internacional constituye una pieza importante para respaldar la ejecución de una obra que combina instalaciones industriales, ductos y terminales de exportación.

Empleo e impacto económico: prevén 19.000 puestos durante la construcción

TGS estima que la construcción del proyecto generará aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y otros 15.000 indirectos durante los cuatro años previstos para la ejecución.

La actividad alcanzará distintos segmentos de la cadena de suministro, entre ellos obras civiles, montaje industrial, fabricación de equipos, transporte, servicios técnicos y logística.

La compañía informó que los equipos y servicios necesarios ya fueron comprados o contratados con empresas de Estados Unidos, Canadá y Argentina. Este avance acompaña la planificación de las obras y el objetivo de completar la infraestructura antes de la entrada en operación prevista para 2030.

La materialización de los puestos de trabajo dependerá del cronograma de construcción, las contrataciones efectivas y el desarrollo de cada etapa. De concretarse según lo proyectado, la iniciativa tendrá efectos sobre la actividad industrial y los servicios asociados a la expansión de Vaca Muerta.

El financiamiento de TGS, una señal para el desarrollo exportador argentino

La negociación por USD 1.400 millones y la posible participación de la DFC muestran la escala financiera que requieren los grandes proyectos de infraestructura energética.

Para TGS, el desafío consiste en cerrar los contratos de financiamiento y ejecutar una inversión que permita integrar el procesamiento del gas con el transporte y la exportación de sus líquidos. Para la Argentina, el objetivo es ampliar la capacidad de transformar sus recursos hidrocarburíferos en ventas externas, divisas y actividad productiva.

El próximo hito será la definición del préstamo bancario y la eventual aprobación del crédito estadounidense. A partir de allí, el cumplimiento del cronograma de obras y la evolución de los mercados internacionales serán determinantes para que las proyecciones de exportación se conviertan en resultados concretos.

Redaccion

Al Sur Noticias

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