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Goldman Sachs advierte sobre la volatilidad del petróleo y proyecta un Brent de hasta US$125 en 2027

El banco mantiene su previsión central en US$80 por barril para 2027, pero contempla escenarios de entre US$60 y US$125 por el conflicto en Medio Oriente.

Goldman Sachs elevó de US$85 a US$90 por barril su previsión para el Brent a fines de 2026, mientras mantuvo en US$80 su estimación promedio para 2027. Sin embargo, la entidad advirtió que los riesgos geopolíticos y la evolución de la oferta podrían generar variaciones significativas en las cotizaciones.

En su informe del 11 de octubre, el equipo de materias primas encabezado por Daan Struyven también ajustó sus proyecciones para el West Texas Intermediate (WTI), la referencia del mercado estadounidense. El banco prevé que alcance los US$81 por barril al cierre de 2026 y promedie US$73 durante 2027, frente a los US$75 estimados anteriormente.

Para el Brent, la previsión central contempla una moderación gradual de los precios, desde unos US$88 por barril en enero de 2027 hasta US$75 en diciembre. Para 2028, 2029 y 2030, la entidad mantiene una estimación promedio de US$75.

No obstante, Goldman Sachs señaló que los riesgos para sus proyecciones continúan inclinados al alza, especialmente en el corto plazo, debido a la incertidumbre sobre el suministro de crudo desde Medio Oriente.

Los tres escenarios para el Brent en 2027

Las proyecciones del banco contemplan tres posibilidades según la evolución de la producción en el golfo Pérsico y la duración de las interrupciones vinculadas al conflicto.

Escenario alcista US$125

Promedio estimado para 2027

El precio podría alcanzar ese nivel si la producción regional permanece cinco millones de barriles diarios por debajo de los niveles de febrero de 2026, debido a daños en instalaciones petroleras o nuevas interrupciones del suministro.

Escenario central US$80

Promedio estimado para 2027

Supone una recuperación gradual de la producción del golfo Pérsico, con un volumen promedio de apenas 300.000 barriles diarios por debajo del registrado en febrero de 2026 y una normalización durante el segundo semestre.

Escenario bajista US$60

Franja de precios prevista para 2027

Se produciría si la oferta regional supera en un millón de barriles diarios los niveles de febrero de 2026, en un contexto de recuperación del suministro y reducción de la prima de riesgo geopolítico.

La diferencia entre los escenarios extremos supera los US$60 por barril. Para los analistas, esa amplitud refleja la dificultad de anticipar el comportamiento del mercado cuando las decisiones de producción y los riesgos geopolíticos pueden alterar rápidamente el equilibrio entre oferta y demanda.

El golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, en el centro de la incertidumbre

La evolución de la producción y las exportaciones del golfo Pérsico es uno de los factores determinantes para las perspectivas del crudo. Según las estimaciones citadas por Goldman Sachs, las exportaciones regionales se ubicaron recientemente entre 22 y 23 millones de barriles diarios, un nivel cercano al promedio de 2025.

Sin embargo, la producción continúa por debajo de los niveles anteriores al conflicto. En septiembre, la diferencia rondaba los seis millones de barriles diarios respecto de febrero de 2026.

Las amenazas sobre las rutas marítimas, los ataques contra embarcaciones y los daños potenciales a instalaciones energéticas mantienen una prima de riesgo sobre los precios. En ese contexto, el mercado no solo considera el volumen de petróleo producido, sino también la capacidad de transportarlo y entregarlo a los compradores.

A esta incertidumbre se suma la decisión de Emiratos Árabes Unidos de abandonar la OPEP y la alianza OPEP+, un movimiento que puede modificar la coordinación entre los principales productores. El país realizó inversiones para ampliar la capacidad de su petrolera estatal ADNOC hasta cinco millones de barriles diarios, aunque parte de ese potencial estaba limitado por las cuotas de producción.

Goldman también advirtió que los grandes choques de oferta pueden tener consecuencias prolongadas. Según el análisis de la entidad, los cinco principales episodios de interrupción del suministro de los últimos 50 años tuvieron una duración promedio de 4,5 años.

Inventarios y demanda: las otras variables que condicionan los precios

El equilibrio entre la oferta y la demanda también muestra cambios importantes. El déficit del mercado petrolero se redujo a unos 300.000 barriles diarios en septiembre, frente a los 7,2 millones registrados en marzo. Goldman prevé que el mercado pase a un superávit desde el cuarto trimestre de 2026 y que esa situación continúe hasta finales de 2027.

Pese a esa mejora, los inventarios siguen siendo un factor de atención. El banco ajustó al alza su estimación del valor razonable del Brent para septiembre, hasta US$80 por barril, al incorporar existencias que no están reflejadas plenamente en los depósitos comerciales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En paralelo, las existencias mundiales de crudo ya embarcado descendieron de 9.100 a 8.600 millones de barriles, según los datos citados en el informe. Las importaciones chinas de petróleo, además, se mantienen alrededor de un 30% por debajo del nivel del año anterior.

La demanda también sufrió el impacto del conflicto: durante el tercer trimestre de 2026 cayó en 3,3 millones de barriles diarios frente al mismo período de 2025. Para fines de 2027, Goldman estima que el efecto residual de la crisis de Ormuz sobre el consumo será de unos 700.000 barriles diarios, en parte por cambios en el uso y las ventas de vehículos eléctricos.

Bank of America también contempla un petróleo por encima de US$100

Goldman Sachs no es la única entidad que advierte sobre la posibilidad de nuevas subas. Bank of America proyecta un Brent de US$83 para el segundo semestre de 2026 y de US$75 para 2027 en su escenario central.

Sin embargo, el banco también contempla cotizaciones de US$120 e incluso US$150 por barril si se producen daños graves en la infraestructura energética, según información publicada por El Confidencial el 9 de septiembre de 2026.

Las proyecciones reflejan un mercado condicionado por variables difíciles de anticipar: la duración del conflicto, la recuperación de la producción, la evolución de los inventarios y la respuesta de los consumidores ante los precios elevados.

Para los países exportadores, un barril más caro puede mejorar los ingresos por ventas externas, aunque el resultado final depende de los costos de producción, la infraestructura disponible y las condiciones comerciales. En el caso de Argentina, la evolución del Brent también será relevante para las perspectivas de inversión y exportación de Vaca Muerta, aunque el precio internacional no se traslada automáticamente al valor obtenido por el crudo local.

Redaccion

Al Sur Noticias

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