Economía

El precio de los alimentos se acelera y suma presión sobre el plan económico de Caputo

Los alimentos acumularon seis semanas de subas y la inflación de la categoría llegó al 4,4% en cuatro semanas. Los mayores costos y las inundaciones vinculadas a El Niño amenazan con profundizar la presión sobre los precios.

Los precios de los alimentos comenzaron a acelerar en Argentina, pese a la debilidad del consumo y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. El fenómeno suma presión sobre el programa económico que conduce el ministro de Economía, Luis Caputo, en un contexto de mayores costos para las empresas y complicaciones climáticas que afectan la producción y el abastecimiento.

Según un relevamiento de la consultora LCG, dirigida por Javier Okseniuk, los alimentos acumularon seis semanas consecutivas de aumentos. En el promedio de las últimas cuatro semanas, la inflación de alimentos y bebidas alcanzó el 4,4%, con una aceleración de 0,1 punto porcentual respecto de la medición anterior.

El dato supera ampliamente el último registro de inflación general informado para septiembre. De acuerdo con el INDEC, los alimentos subieron 2,3% ese mes, frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 1,9%.

La tendencia preocupa porque las subas dejaron de concentrarse únicamente en las verduras y comenzaron a extenderse a otros productos de la canasta básica, como lácteos, arroz, cereales y panificados.

Verduras, panificados y lácteos, entre los productos que más subieron

Los relevamientos privados muestran aumentos en distintas categorías de alimentos durante las últimas cuatro semanas. Las verduras encabezaron las subas, aunque otros rubros también registraron incrementos importantes.

  • Verduras: 7,9%.
  • Productos de panificación, cereales y pastas: 5,9%.
  • Bebidas e infusiones: 5,6%.
  • Lácteos y huevos: 3,9%.
  • Carnes: 3,6%.

La consultora Econviews, dirigida por Miguel Kiguel, también detectó señales de aceleración. Durante la segunda semana de octubre, su relevamiento registró un incremento semanal del 0,7% en alimentos y bebidas, impulsado especialmente por las verdulerías, donde los precios avanzaron un 3,1% en una semana.

En el promedio de cuatro semanas, Econviews midió un aumento acumulado del 2,4%. Aunque la cifra difiere de la estimación de LCG, ambas consultoras identificaron presiones sobre los precios de los alimentos.

Los mayores costos de las empresas presionan los precios

Uno de los factores detrás de las subas es el incremento de los costos que enfrentan las empresas fabricantes. Las tarifas de electricidad y gas, el transporte y la logística encarecen la producción, mientras que la debilidad de las ventas limita la posibilidad de trasladar esos aumentos a los consumidores.

En septiembre, los servicios aumentaron un 2,4%, frente al 1,7% de los bienes. Las tarifas de electricidad y gas registraron una suba del 3,78%, mientras que los combustibles también avanzaron, con incrementos de hasta el 5% en el gasoil.

Según los cálculos de Econviews, desde noviembre de 2023 las tarifas se encarecieron un 126,2% en términos relativos, mientras que el transporte público registró un aumento relativo del 104,1%.

Hasta ahora, la caída del consumo obligó a muchas compañías a absorber parte de esos incrementos para evitar nuevas pérdidas de ventas. Sin embargo, los márgenes de rentabilidad se reducen y crece la presión para actualizar los precios finales.

El resultado es una tensión entre costos crecientes y consumidores con menor capacidad de compra, que podría dificultar la desaceleración de la inflación.

El Niño amenaza con agravar los problemas de abastecimiento

A las presiones económicas se suman las lluvias intensas y las inundaciones asociadas al fenómeno de El Niño, que complican la producción agropecuaria y el abastecimiento de frutas y verduras en distintas regiones.

Mariano Winograd, especialista del sector frutihortícola vinculado al Mercado Central, advirtió en diálogo con iProfesional que las dificultades también afectan a países vecinos, especialmente Brasil. Esa situación limita las alternativas de importación cuando escasea la producción local.

Entre los productos afectados mencionó el zapallo anco, cuyo cajón puede alcanzar los $80.000, además de las cebollas, los tomates y los pimientos, que también presentan precios elevados.

La preocupación se extiende a los próximos meses. Las proyecciones climáticas citadas por especialistas plantean la posibilidad de que los efectos de El Niño se prolonguen hasta el otoño de 2027, lo que podría mantener las dificultades productivas durante una parte importante del período.

La carne vacuna enfrenta mayores costos y una oferta limitada

El sector ganadero también está expuesto a las consecuencias de las inundaciones. En Corrientes, una de las principales provincias productoras de ganado, el anegamiento de campos obligó a trasladar animales hacia otras zonas, con mayores costos y dificultades operativas.

El impacto sobre los precios todavía depende de cómo evolucione la oferta de hacienda. Econviews plantea dos escenarios: que los mayores costos y las restricciones productivas impulsen nuevas subas hacia fin de año, o que algunos productores deban vender animales anticipadamente por no poder reubicarlos, lo que podría aumentar temporalmente la oferta y moderar los precios.

Esta segunda alternativa también presenta riesgos. Una liquidación mayor de vientres podría reducir posteriormente la disponibilidad de terneros y limitar la oferta futura de carne.

Andrés Costamagna, director de la Sociedad Rural Argentina y especialista ganadero, señaló a iProfesional que pueden registrarse aumentos, aunque la caída del consumo limitaría su magnitud.

El consumo de cerdo gana terreno frente a la carne vacuna

La pérdida de poder adquisitivo ya modifica los hábitos de compra de los hogares. Según las referencias sectoriales citadas por Costamagna, el consumo de carne porcina pasó de unos 15 o 16 kilos por habitante al año a comienzos de 2026 a niveles cercanos a los 20 kilos.

El cambio refleja la búsqueda de alternativas más económicas frente al encarecimiento de la carne vacuna. Sin embargo, si las presiones climáticas y productivas se extienden a otros alimentos, también podría reducirse el margen de sustitución para las familias.

Econviews mantiene una proyección de inflación general del 1,9% para octubre, aunque advierte que existen riesgos al alza. La incógnita es si las subas recientes de los alimentos responden a factores transitorios o si anticipan una presión inflacionaria más persistente, en un escenario en el que los ingresos familiares y el consumo continúan bajo presión.

Redaccion

Al Sur Noticias

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