Alivio en los surtidores: el Gobierno vuelve a postergar la suba del impuesto a la nafta y el gasoil
Mediante un decreto oficializado en el Boletín Oficial, la administración de Javier Milei aplazó por un mes los incrementos impositivos pendientes. La medida busca contener la presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y evitar un impacto directo en el bolsillo de los consumidores durante noviembre.
En una jugada orientada a blindar la desaceleración inflacionaria, el Gobierno nacional decidió una vez más patear el tablero fiscal de los combustibles. A través de una normativa publicada en el Boletín Oficial, el Ejecutivo dispuso postergar hasta el 1° de diciembre la actualización de los impuestos al dióxido de carbono y a los combustibles líquidos (nafta y gasoil) que debía impactar de lleno en los surtidores a partir de noviembre.
La medida, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, modifica el esquema previo y estipula que los montos impositivos se mantendrán congelados en sus valores actuales durante todo el próximo mes.
Estrategia fiscal: contención de precios y el fantasma de la brecha acumulada
Con esta prórroga, la administración libertaria prioriza el control de la macroeconomía y la contención del costo de vida por sobre la recaudación impositiva a corto plazo. No obstante, la decisión profundiza una dinámica que se repite mes a mes: el aplazamiento constante genera una brecha cada vez mayor entre los montos que cobran actualmente las estaciones de servicio y los valores teóricos que corresponderían si se aplicara la actualización impositiva de manera íntegra.
Estos incrementos pendientes arrastran desajustes acumulados de distintos períodos fiscales. Al postergar su traslado al público, el equipo económico evita un salto abrupto en los surtidores —que en estimaciones previas amenazaba con empujar subas de hasta dos dígitos porcentuales en los precios de la nafta—, aunque alimenta la incógnita sobre cómo y cuándo se absorberá dicho rezago fiscal sin generar turbulencias inflacionarias.
Impacto en las estaciones de servicio y el mercado de hidrocarburos
Para el sector estacionero, la noticia representa un alivio relativo en términos de volúmenes de venta, en un contexto donde el consumo interno transita una etapa de extrema prudencia y sensibilidad a los precios.
Aun sin la carga de este componente impositivo, los combustibles en la Argentina operan bajo la presión de un mercado internacional con cotizaciones firmes del petróleo y un sendero de reacomodamiento en dólares que ha llevado el costo local de la energía a niveles de comparación elevados frente a otros socios de la región.
Salvo que la Casa Rosada decida una nueva prórroga al cumplirse los plazos, el cronograma fiscal fijado marca el 1° de diciembre como la fecha límite en la que los gravámenes postergados volverán a reanalizarse, dejando abierta la discusión sobre el ritmo que adoptará la política tributaria en el tramo final del año.
