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Boom minero sin freno: 400 jóvenes se forman en el Portal de la Puna, pero advierten un cuello de botella crítico en las pasantías

La Tecnicatura Superior en Minería dictada en Campo Quijano, Salta, consolida una matrícula récord impulsada por la fiebre del litio y los metales. Sin embargo, directivos del establecimiento alertan sobre la escasez de plazas corporativas para realizar prácticas profesionalizantes en los yacimientos.

El norte argentino vive una transformación productiva sin precedentes al ritmo de los proyectos de litio, oro y cobre. En la puerta de entrada hacia la cordillera, la localidad salteña de Campo Quijano se convirtió en un faro educativo de la actividad: la Tecnicatura Superior en Minería —dependiente del Instituto Superior de Formación Docente N° 6028— ya nuclea a 400 estudiantes y registró unos 160 nuevos ingresantes en su última cohorte.

No obstante, este fenómeno de explosión académica choca de frente con una realidad logística e institucional preocupante. Mientras el mercado reclama con urgencia perfiles calificados para sostener la expansión de la industria, las autoridades educativas advierten sobre un severo cuello de botella en las pasantías y prácticas profesionalizantes, un eslabón indispensable para consolidar el puente entre las aulas y los yacimientos operativos.

Paridad de género y alta demanda laboral: los números del éxito académico

El atractivo de la carrera trasciende a las tradicionales camadas de jóvenes recién egresados de la escuela secundaria. Profesionales de otras disciplinas y adultos en reconversión laboral eligen esta alternativa pública en busca de una salida económica sólida.

Entre los datos más destacados de la oferta educativa sobresalen:

– Matrícula equilibrada: la carrera exhibe una paridad de género total, con una composición actual del 50 % de mujeres y 50 % de varones.

– Inserción estimada: entre el 20 % y el 30 % de los egresados logra integrarse formalmente en operadoras y empresas contratistas dedicadas a tareas de perforación, control de laboratorio y estadística.

Infraestructura limitada: a pesar de la alta demanda regional, la tecnicatura funciona en condiciones edilicias ajustadas, operando en un galpón adaptado que cuenta con apenas tres aulas distribuidas entre los turnos tarde y vespertino.

El desafío corporativo: la deuda pendiente de las mineras con las pasantías

El nudo crítico del sistema no pasa por la calidad pedagógica, sino por la resistencia o falta de apertura del sector privado para absorber pasantes. Elizabeth Carrizo, directora del instituto, señaló que si bien los contenidos curriculares se adaptan fielmente a las exigencias operativas de la industria, “las prácticas laborales en las empresas por ahora son muy escasas; las mineras no están recibiendo muchos pasantes”.

Esta desconexión plantea un interrogante complejo para las políticas de empleo minero en Salta. Con un régimen de inversiones que tracciona nuevos proyectos y un calendario de preinscripciones para el ciclo 2027 que abrirá el próximo 12 de diciembre, el sector privado y el Estado enfrentan el desafío urgente de coordinar esfuerzos.

Si las compañías no amplían sus cupos de entrenamiento real en terreno, el formidable talento que se gesta en el Portal de la Puna correrá el riesgo de frenar su marcha antes de pisar el yacimiento.

Redaccion

Al Sur Noticias

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