El petróleo Brent seguirá bajo presión: UBS prevé un barril a 110 dólares al cierre de 2026 y anticipa una moderación en 2027
El banco suizo UBS proyecta que el crudo Brent alcanzará los 110 dólares por barril a finales de 2026, en un escenario marcado por la tensión geopolítica en Oriente Medio y las dificultades para normalizar el suministro energético. Para 2027, prevé una reducción progresiva del precio, que podría situarse en 85 dólares en septiembre.
El mercado internacional del petróleo continuará condicionado por la incertidumbre geopolítica y los riesgos sobre el suministro energético. En este contexto, UBS estima que el barril de Brent, referencia para Europa, alcanzará los 110 dólares al cierre de 2026, antes de iniciar una trayectoria descendente durante 2027.
Según las proyecciones de la entidad financiera, el precio del crudo podría situarse en torno a los 95 dólares por barril en marzo de 2027 y descender hasta los 85 dólares en septiembre de ese mismo año.
La previsión refleja un escenario en el que las dificultades logísticas, la seguridad de las rutas marítimas y la recuperación de la producción petrolera en Oriente Medio seguirán desempeñando un papel determinante en la evolución de los precios.
El conflicto en Oriente Medio mantiene la incertidumbre energética
Uno de los principales factores que explican las perspectivas de UBS es la situación geopolítica en Oriente Medio, especialmente por las consecuencias que puede tener sobre el transporte internacional de petróleo.
El estrecho de Ormuz continúa siendo un punto estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos. Aunque los flujos de crudo procedentes de la región han mostrado una recuperación significativa respecto de las interrupciones registradas a comienzos de año, todavía no alcanzan los niveles anteriores al conflicto.
De acuerdo con las estimaciones citadas por UBS, los movimientos combinados de petróleo a través del estrecho de Ormuz y los oleoductos alternativos superaron los 17,3 millones de barriles diarios durante septiembre. En las primeras tres semanas de octubre, la cifra se aproximó a los 18,8 millones, frente a los 19,9 millones registrados antes de la crisis.
La recuperación del suministro, sin embargo, no implica que el mercado haya recuperado su funcionamiento habitual.

Los ataques a buques y el encarecimiento del transporte presionan al crudo
La seguridad del transporte marítimo se ha convertido en otro elemento central para explicar la evolución de los precios. Los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz y sus alrededores han elevado los riesgos para las compañías navieras y aumentado los costos de los seguros y los fletes.
Esta situación limita la capacidad efectiva de los petroleros para trasladar el crudo hacia los principales mercados consumidores, incluso cuando la producción comienza a recuperarse.
El encarecimiento del transporte también tiene consecuencias directas sobre el precio final del petróleo. Según los datos mencionados por UBS, las tarifas de los grandes petroleros que trasladan crudo desde Oriente Medio hacia China alcanzaron entre 30 y 40 dólares por barril, frente a los valores de entre 1 y 3 dólares registrados durante la última década.
Por lo tanto, la disponibilidad de petróleo no es el único factor que determina el comportamiento del mercado: la posibilidad de transportarlo de manera segura y a costos competitivos también resulta decisivo.
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El Brent acumula nuevas subidas y aumenta la presión sobre la economía mundial
La tensión sobre el suministro tuvo su reflejo en los mercados durante octubre. El Brent registró su cuarta subida mensual consecutiva, con un avance del 13,6 %, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, aumentó un 15,2 %.
El movimiento alcista estuvo vinculado, entre otros factores, a los nuevos ataques contra buques petroleros y a las dificultades para garantizar la circulación de hidrocarburos por las principales rutas comerciales.
Un petróleo más caro puede trasladar presiones al conjunto de la economía mundial. El encarecimiento de la energía repercute sobre los costos de producción, el transporte y la distribución de mercancías, con posibles efectos sobre la inflación y el poder adquisitivo de los consumidores.
Además, los países importadores de hidrocarburos quedan especialmente expuestos a estos movimientos, debido al impacto que tienen sobre sus facturas energéticas y sus balances comerciales.
UBS advierte que la evolución del petróleo dependerá de la recuperación del suministro
Pese a las previsiones de una moderación de los precios durante 2027, UBS advierte que el escenario continúa sujeto a un elevado nivel de incertidumbre.
La evolución del conflicto en Oriente Medio, los avances de las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán y la velocidad con la que se recupere la producción del Golfo Pérsico serán determinantes para establecer el rumbo del mercado.
También tendrá importancia el comportamiento de la demanda mundial de petróleo. Una recuperación más intensa del consumo, combinada con dificultades persistentes en el transporte marítimo, podría prolongar las presiones alcistas.
En este contexto, la entidad considera que el mercado energético seguirá expuesto a importantes riesgos durante los próximos meses. Aunque su escenario contempla una caída progresiva del Brent hasta los 85 dólares por barril en septiembre de 2027, la normalización de los precios dependerá de que se estabilicen tanto la producción como las rutas internacionales de suministro.
