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Pymes petroleras: mejoró el empleo, pero los contratos y las tarifas siguen siendo el principal desafío del sector

Un informe del Grupo de Articulación de Proveedores Petroleros (GAPP) revela una recuperación en la actividad y una menor presión sobre el empleo. Sin embargo, las demoras en las negociaciones con las operadoras y la actualización de tarifas continúan afectando la rentabilidad de las empresas.

Las pequeñas y medianas empresas que integran la cadena de valor de la industria del petróleo y el gas atraviesan una etapa de mayor actividad, impulsada por la reactivación del sector energético. No obstante, la mejora operativa todavía convive con desafíos que condicionan su crecimiento, especialmente en la negociación de contratos y la actualización de tarifas.

Así lo refleja el último relevamiento realizado por el Grupo de Articulación de Proveedores Petroleros (GAPP), que analizó la situación de 160 empresas durante el primer trimestre del año. El estudio muestra una reducción de la capacidad ociosa y una mejora en los indicadores laborales, aunque advierte sobre el deterioro de las condiciones comerciales con las principales operadoras.

Crece la actividad y disminuye la presión sobre el empleo

Uno de los datos más positivos del informe es la mejora en la utilización de la capacidad instalada. El porcentaje de empresas con niveles bajos o nulos de capacidad ociosa alcanzó el 45 %, mientras que las situaciones más críticas, con más del 50 % de ociosidad, descendieron al 8 %.

En paralelo, el mercado laboral mostró una recuperación. El 79 % de las compañías consultadas aseguró no haber registrado afectaciones en su plantilla durante abril y mayo, una mejora significativa respecto del trimestre anterior. Sin embargo, el 17 % reconoció haber realizado despidos y el 38 % informó que suspendió o postergó nuevas incorporaciones de personal, reflejando que la expansión del empleo aún avanza con cautela.

Contratos y tarifas: el principal obstáculo para las pymes

Más allá del mayor nivel de actividad, el informe identifica un problema que continúa afectando la rentabilidad del sector: la relación comercial con las empresas operadoras.

Solo el 41 % de las pymes logró negociar contratos dentro de los plazos previstos, una caída de doce puntos porcentuales respecto de la medición anterior. Al mismo tiempo, aumentó la cantidad de empresas que enfrenta demoras de entre tres y seis meses para cobrar sus trabajos, situación que ya alcanza al 54 % de las firmas relevadas.

La actualización de tarifas también se convirtió en un punto crítico. Apenas el 29 % de las compañías consiguió ajustar sus contratos en condiciones consideradas adecuadas, mientras que un número creciente debió aceptar revisiones desfavorables o directamente no logró renegociar los valores de sus servicios. Para muchas empresas, este escenario erosiona los márgenes en un contexto de mayores costos operativos y limita la capacidad para invertir y ampliar operaciones.

El optimismo empresarial crece pese a las dificultades

A pesar de las tensiones comerciales, las expectativas para el segundo semestre mejoraron de manera significativa.

El porcentaje de empresarios que se declara optimista o expectante respecto de la evolución del negocio ascendió al 67 %, el nivel más alto registrado en lo que va del año. La perspectiva está respaldada por el desarrollo de nuevos proyectos en el sector energético, especialmente en la industria de Oil & Gas.

Sin embargo, las principales preocupaciones siguen concentradas en la relación contractual con las operadoras, señalada por más de la mitad de las empresas como el principal factor de incertidumbre. También aparecen entre los desafíos el ritmo de actividad de la industria hidrocarburífera y las oportunidades de negocio vinculadas al sector minero.

La recuperación dependerá de mejores condiciones comerciales

El informe del GAPP muestra que las pymes petroleras comienzan a dejar atrás el período de mayor retracción, con indicadores de empleo y actividad más favorables. Sin embargo, la consolidación de esa recuperación dependerá de resolver problemas que exceden el volumen de trabajo disponible.

La actualización oportuna de tarifas, el cumplimiento de los contratos y la reducción de los plazos de pago aparecen como condiciones indispensables para fortalecer la competitividad de los proveedores y garantizar un crecimiento sostenido de uno de los segmentos estratégicos para el desarrollo de la industria energética argentina.

Redaccion

Al Sur Noticias

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