El petróleo vuelve a los USD 100 y abre un nuevo escenario para la Argentina
La suba del Brent por la escalada del conflicto en Medio Oriente mejora las perspectivas para las exportaciones energéticas y Vaca Muerta, aunque también incrementa la presión sobre los combustibles, la inflación y el acceso al financiamiento internacional.
El petróleo supera nuevamente los USD 100
El precio internacional del petróleo volvió a ubicarse por encima de los USD 100 por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y los nuevos ataques de los rebeldes hutíes contra buques petroleros sauditas en el Mar Rojo.
A diferencia de otros ciclos de incremento vinculados a una mayor demanda global, esta vez el alza responde a riesgos sobre la oferta mundial. La tensión entre Estados Unidos e Irán, sumada a las amenazas sobre el Estrecho de Ormuz, generó una fuerte prima de riesgo que elevó la cotización del crudo.
Más divisas y mejores perspectivas para Vaca Muerta
El nuevo escenario representa una oportunidad para el sector energético argentino. Con un barril más caro, cada tonelada de petróleo exportada genera mayores ingresos, fortaleciendo el aporte de Vaca Muerta como uno de los principales motores de generación de divisas.
Estimaciones del mercado indican que un petróleo en torno a los USD 100 podría aportar alrededor de USD 5.000 millones adicionales en exportaciones de hidrocarburos, especialmente durante el segundo semestre, cuando disminuye el ingreso de dólares provenientes del sector agropecuario.

Las petroleras mejoran su rentabilidad
El incremento del precio internacional también mejora la rentabilidad de las compañías del sector y vuelve económicamente viables proyectos que con valores más bajos resultarían menos atractivos.
Las empresas energéticas argentinas que cotizan en Wall Street reflejaron ese escenario. Vista registró una suba cercana al 3%, mientras que YPF operó con volatilidad, aunque se mantuvo en niveles elevados respecto de su desempeño histórico.
El contexto también favorece nuevas inversiones, acelera la perforación de pozos y fortalece las perspectivas de crecimiento del sector.
Combustibles bajo presión
El principal riesgo interno aparece en los precios de los combustibles.
Aunque Argentina produce petróleo, las refinerías toman como referencia la cotización internacional del crudo y también enfrentan mayores costos cuando deben importar derivados.
Por ese motivo, un Brent por encima de los USD 100 incrementa la presión para actualizar los valores de la nafta y el gasoil. Por el momento, YPF no tendría previsto aplicar nuevos aumentos, aunque la evolución dependerá del comportamiento del mercado internacional.

Impacto sobre la producción y la inflación
Un eventual incremento en los combustibles también elevaría los costos de producción, especialmente en el sector agropecuario, que depende del gasoil para las tareas de siembra, cosecha y transporte.
De esta manera, el encarecimiento del petróleo genera una situación ambivalente para la economía argentina: fortalece las exportaciones energéticas y el ingreso de divisas, pero al mismo tiempo aumenta la presión sobre la inflación y los costos logísticos.
Más dificultades para acceder al financiamiento
El encarecimiento del petróleo también repercute sobre la economía internacional.
Un mayor precio del crudo complica la desaceleración de la inflación en Estados Unidos, reduciendo las expectativas de una baja de tasas por parte de la Reserva Federal e incluso reavivando la posibilidad de futuros incrementos.
Como consecuencia, el rendimiento de los bonos estadounidenses a diez años trepó hasta 4,70% anual, afectando a los mercados emergentes.
En Argentina, ese escenario presionó a la baja los bonos soberanos y volvió a elevar el riesgo país por encima de los 430 puntos básicos, alejando nuevamente la posibilidad de acceder al financiamiento en los mercados internacionales.
