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La mora de las familias volvió a dispararse: alcanzó su nivel más alto en más de 20 años y preocupa al sistema financiero

Los créditos impagos de los hogares crecieron nuevamente en mayo y casi triplicaron el nivel registrado un año atrás. El deterioro del pago de préstamos personales y tarjetas de crédito enciende alertas sobre el endeudamiento de las familias argentinas.

La morosidad de las familias argentinas volvió a aumentar en mayo y alcanzó un nuevo máximo en más de dos décadas, según datos oficiales del sistema financiero. El porcentaje de créditos en situación irregular llegó al 12,8 %, una cifra que representa un fuerte deterioro respecto del 4,5 % registrado en mayo de 2025, lo que implica que el indicador prácticamente se triplicó en apenas un año.

El incremento confirma una tendencia que se viene consolidando desde hace más de un año y refleja las crecientes dificultades de los hogares para cumplir con el pago de préstamos personales, tarjetas de crédito y otras obligaciones financieras.

Préstamos personales y consumo, los segmentos más afectados

El deterioro continúa concentrándose en las líneas de financiamiento destinadas al consumo. Los préstamos personales mantienen los niveles más elevados de incumplimiento, mientras que las tarjetas de crédito también muestran un aumento sostenido de la mora.

Especialistas atribuyen este fenómeno a una combinación de factores: tasas de interés todavía elevadas, ingresos familiares que no logran recuperar poder adquisitivo y un mayor uso del crédito para sostener el consumo cotidiano. Este escenario incrementó el riesgo de incumplimiento entre quienes recurrieron al financiamiento durante los últimos meses.

Un récord que no se veía desde la crisis de comienzos de siglo

Los registros oficiales muestran que la morosidad de los hogares atraviesa su peor momento en más de veinte años. La irregularidad en el pago de créditos viene aumentando de forma ininterrumpida desde fines de 2024, acumulando sucesivos récords mes tras mes.

En paralelo, también crecieron los atrasos en los préstamos otorgados a empresas, aunque en una magnitud considerablemente menor. Esto confirma que el principal foco de deterioro continúa siendo el financiamiento destinado a las familias.

Los jóvenes presentan el mayor nivel de incumplimiento

Uno de los datos que más preocupa a los analistas es el fuerte impacto entre los deudores jóvenes. Distintos relevamientos indican que cerca de cuatro de cada diez personas menores de 35 años con créditos vigentes registran al menos una obligación en mora, una proporción superior al promedio del sistema.

El fenómeno evidencia que los segmentos con menores ingresos y mayor dependencia del crédito para financiar gastos corrientes enfrentan mayores dificultades para sostener sus compromisos financieros.

La recuperación del crédito todavía no alcanza

Aunque el crédito al sector privado dejó de caer en términos reales durante los últimos meses, el ritmo de recuperación aún resulta insuficiente para revertir el crecimiento de la morosidad. Además, gran parte de los bancos privados redujo la oferta de nuevos préstamos, mientras que las entidades públicas sostuvieron una mayor participación en el financiamiento.

Los especialistas coinciden en que una desaceleración de la mora dependerá de una mejora sostenida en los ingresos reales de las familias, una reducción del costo financiero y una expansión más dinámica del crédito formal. Mientras esas condiciones no se consoliden, el sistema financiero seguirá enfrentando elevados niveles de incumplimiento en la cartera de consumo.

Redaccion

Al Sur Noticias

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