La cereza de Los Antiguos se prepara para hacer historia con su primera exportación con Denominación de Origen
La fruta del valle santacruceño podría convertirse en la primera producción fresca argentina en llegar a mercados internacionales con un sello oficial que certifica su origen, calidad y trazabilidad.
La cereza de Los Antiguos atraviesa una etapa decisiva para consolidar su identidad y avanzar en su posicionamiento internacional. La Denominación de Origen (DO) “Cereza del Valle de Los Antiguos – Patagonia” completó la validación de su Sistema de Gestión de Calidad, un paso clave para que los productores puedan comercializar la fruta con una certificación que garantice su procedencia y trazabilidad.
El proceso apunta a que durante la próxima temporada se concrete la primera exportación de cerezas argentinas con Denominación de Origen, lo que marcaría un hito para la fruticultura de Santa Cruz y del país.
El desarrollo contó con el acompañamiento del Gobierno de Santa Cruz y financiamiento gestionado ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI). A través de la Subsecretaría de Industria del Ministerio de la Producción, Comercio e Industria se coordinó la búsqueda de recursos y la implementación del sistema necesario para certificar la producción.

Qué significa la Denominación de Origen
La Denominación de Origen identifica a un producto como propio de una determinada región y reconoce que sus características y calidad están vinculadas con ese territorio y con los métodos de producción utilizados por sus productores.
En el caso de Los Antiguos, el sello permitirá diferenciar la cereza del valle en los mercados internacionales y ofrecer una garantía sobre su origen, autenticidad y trazabilidad.
La certificación también busca agregar valor a una producción que ya cuenta con reconocimiento por sus características particulares y fortalecer la identidad territorial de la fruta santacruceña.
Equipamiento para garantizar la calidad
El gerente de la Cooperativa Oasis, el ingeniero agrónomo Federico Guerendiain, destacó el acompañamiento provincial y el financiamiento que permitió completar el Manual de Gestión de las Cerezas DO del Valle de Los Antiguos.
Como parte del proceso también se adquirieron dos equipos Firm Pro provenientes de Chile, que serán instalados en las dos plantas de empaque que comercializarán la fruta bajo la Denominación de Origen.
Los dispositivos permitirán establecer de manera objetiva parámetros de firmeza, color y dulzura, variables fundamentales para determinar qué cerezas cumplen con las condiciones requeridas para llevar el sello.
Guerendiain resaltó que el respaldo del Ministerio de la Producción y el CFI fue determinante para avanzar con el proceso de certificación y preparar a la producción para su llegada a los mercados externos.
Diez familias y dos plantas de empaque
La implementación del sistema involucró a diez familias productoras, dos plantas de empaque y diez técnicos pertenecientes a diferentes instituciones y organizaciones vinculadas con la actividad.
Participaron el Consejo Regulador de la Denominación de Origen, el Consejo Asesor, la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), el INTA, el Ministerio de la Producción, Comercio e Industria y el Consejo Agrario Provincial.
Durante el proceso se aplicaron listas de chequeo tanto en los establecimientos productivos como en las plantas de empaque. También se desarrollaron capacitaciones destinadas a productores y trabajadores de chacra y empaque.
Además, se realizó una prueba piloto integral que permitió simular el recorrido de la fruta desde la chacra hasta los procedimientos y trámites necesarios para una eventual exportación.

El desafío de llegar al mercado internacional
La validación del sistema representa una nueva etapa para la cereza del Valle de Los Antiguos, que busca transformar su reconocimiento territorial en una herramienta concreta de diferenciación comercial.
Si se concreta durante la próxima temporada, la exportación con Denominación de Origen convertiría a esta producción santacruceña en la primera fruta fresca argentina comercializada en el exterior bajo este tipo de certificación, abriendo una nueva posibilidad para agregar valor y fortalecer su presencia internacional.
El proceso se enmarca en las políticas impulsadas por el Gobierno de Santa Cruz para acompañar a los productores y promover productos con identidad territorial capaces de competir en mercados internacionales.
