Energía

Energía argentina: empresarios de Estados Unidos marcaron las claves para atraer inversiones y generar empleo

Desde AmCham destacaron la recuperación de la credibilidad del país, pero advirtieron que el desafío será sostener las reglas, acelerar la infraestructura y transformar el potencial energético en desarrollo federal.

La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) puso el foco en los principales desafíos que enfrenta el sector energético argentino para consolidar el crecimiento de las inversiones y convertir el potencial de los recursos naturales en desarrollo económico en las provincias.

La presidenta de AmCham Argentina, Mariana Schoua, sostuvo que, luego de la agenda de reformas y de los acuerdos bilaterales alcanzados con Estados Unidos, el país logró “recuperar credibilidad”. Sin embargo, planteó que el próximo desafío consiste en transformar esa confianza en desarrollo federal, de modo que el crecimiento alcance a las distintas regiones y no quede limitado a los indicadores macroeconómicos.

Durante la apertura del AmCham Energy Forum 2026, Schoua destacó que Argentina atraviesa una etapa de transformación de su matriz energética, después de haber pasado de importar energía a posicionarse como exportador neto.

La empresaria señaló además que el país reúne condiciones poco frecuentes a nivel internacional: cuenta con producción de petróleo, perspectivas de crecimiento en gas natural hacia 2035 y importantes recursos de litio.

El desafío de convertir los recursos en proyectos

Para los empresarios estadounidenses, contar con recursos naturales no alcanza para garantizar el desarrollo. El objetivo es transformar esa ventaja geológica en proyectos concretos, nuevas cadenas de proveedores y empleo de calidad en las provincias.

Schoua advirtió que los proyectos energéticos requieren inversiones de gran escala y tienen plazos de desarrollo que exceden ampliamente los ciclos políticos.

El desarrollo energético requiere inversiones muy grandes, con horizontes que trascienden ampliamente un período de gobierno”, sostuvo. También señaló que desde la identificación de un recurso hasta su llegada efectiva al mercado pueden transcurrir varios años.

Por ese motivo, identificó como uno de los principales riesgos la falta de continuidad de las políticas públicas, debido a que puede afectar las decisiones de inversión de largo plazo.

Estabilidad y seguridad jurídica

La estabilidad macroeconómica aparece como una de las condiciones centrales para sostener el flujo de capitales hacia el sector energético.

Desde AmCham remarcaron la necesidad de preservar el equilibrio fiscal, la previsibilidad regulatoria y la seguridad jurídica para que las inversiones puedan ser evaluadas, financiadas y finalmente ejecutadas.

La estabilidad macroeconómica, el equilibrio fiscal, la previsibilidad regulatoria y la seguridad jurídica necesitan sostenerse para que las inversiones se decidan, se financien y finalmente se concreten”, afirmó Schoua.

La visión empresaria apunta así a que las condiciones actuales trasciendan las administraciones de turno y permitan construir un marco estable para proyectos que necesitan períodos prolongados para recuperar el capital invertido.

Infraestructura, logística y capacitación

Otro de los desafíos señalados está relacionado con la capacidad del país para acompañar la expansión energética con infraestructura.

Schoua planteó la necesidad de acelerar las obras, mejorar la logística y conectividad, desarrollar proveedores nacionales y capacitar a los trabajadores que serán requeridos por la transformación del sector.

En ese sentido, sostuvo que es necesario “preparar infraestructura, mejorar la logística y la conectividad, desarrollar proveedores y formar y reconvertir los recursos humanos” que demandará el crecimiento de la actividad.

La articulación entre inversiones energéticas y desarrollo de proveedores locales permitiría, según la mirada empresaria, ampliar el impacto económico de los proyectos más allá de la extracción de recursos.

Nación, provincias y empresas, en una misma dirección

La coordinación entre los distintos niveles del Estado y el sector privado fue otro de los puntos destacados durante el encuentro.

La presidenta de AmCham Argentina sostuvo que Nación, provincias, municipios y empresas deben trabajar bajo una estrategia común para evitar demoras y sobrecostos en los proyectos.

Nación, provincias, municipios y sector privado tienen que trabajar en la misma dirección”, afirmó.

Según explicó, cuando esa coordinación no existe, “los proyectos se encarecen, las inversiones se demoran y la oportunidad pierde fuerza”.

El planteo empresario apunta a aprovechar la actual ventana de oportunidad internacional para el desarrollo de petróleo, gas y litio, pero bajo una estrategia de largo plazo que permita transformar el crecimiento del sector energético en inversión, empleo, proveedores locales y desarrollo federal.

La meta, en definitiva, es que el rumbo energético pueda consolidarse como una política de Estado y mantenerse más allá de los ciclos políticos.

Redaccion

Al Sur Noticias

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