Economía

Las tarifas de servicios públicos ya absorben más del 12% del salario, el doble que en 2023

Luz, gas, agua y transporte le costaron a un hogar del AMBA casi $296.000 en julio, un 53% más que un año atrás y 966% más que en diciembre de 2023

Las tarifas de servicios públicos continúan ganando peso dentro del presupuesto de los hogares argentinos. Luz, gas, agua y transporte representaron en julio una proporción del ingreso salarial más del doble de la registrada a fines de 2023, en un contexto de fuertes aumentos acumulados.

Según un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, la canasta de servicios públicos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó en julio de 2026 los $295.826 mensuales.

El monto representa una suba del 4,6% respecto de junio y del 53% interanual, un incremento que superó ampliamente la evolución de la inflación general estimada para el período.

El impacto sobre los ingresos también resulta significativo. De acuerdo con el Instituto Argentina Grande (IAG), las tarifas de servicios públicos ya representan más del 12% del salario de los trabajadores, frente a una participación inferior al 5% en 2023.

Transporte y energía concentran el mayor gasto

El transporte fue el componente de mayor peso dentro de la canasta, con un costo mensual de $121.023. Le siguieron la electricidad, con $68.210; el gas natural, con $64.862; y el agua potable, con $41.724.

El transporte concentró aproximadamente el 41% del gasto total y explicó 27 de los 53 puntos porcentuales de aumento interanual de la canasta.

La suba mensual del 4,6% respondió tanto a los incrementos tarifarios como al mayor consumo energético durante el invierno.

En el caso del gas, el cargo fijo aumentó 2,8% y el variable 3%. El mayor consumo estacional llevó el incremento de la factura a 5,2%.

La electricidad registró el mayor aumento mensual. El cargo fijo subió 3% y el variable 5,7%, mientras que el mayor consumo invernal llevó el gasto familiar por este servicio a un incremento del 12,5%.

En transporte, las tarifas de las líneas de la Ciudad de Buenos Aires aumentaron 4,1%, mientras que las interjurisdiccionales lo hicieron 3,2%. El gasto familiar en este rubro aumentó 3,7%.

El agua fue la excepción. Una reducción del 7,7% en el componente variable permitió compensar parcialmente el efecto de un día adicional de consumo, por lo que el gasto cayó 4,6% en julio.

Las tarifas aumentaron mucho más que la inflación

La diferencia se vuelve más marcada cuando se toma como referencia diciembre de 2023.

Desde entonces, la canasta de servicios públicos del AMBA aumentó 966%, mientras que el nivel general de precios avanzó 241% durante el mismo período, según los datos consignados en los informes.

El gas registró el incremento más pronunciado, con una suba acumulada del 2.185%.

En el caso de la electricidad, el IAG calculó un aumento del 1.065% para los hogares con subsidios y del 509,5% para aquellos que no los reciben, frente a una inflación del 320% en el período analizado.

El instituto identificó dos etapas especialmente marcadas de actualización tarifaria: comienzos de 2024 y el transcurso de 2026, vinculadas con modificaciones en los esquemas de subsidios y segmentación.


Menos subsidios y mayor costo para los hogares

Entre las modificaciones recientes se redujo a 300 kWh mensuales el límite de consumo subsidiado y se estableció en 50% la proporción subsidiada del valor del kWh.

Anteriormente, para los hogares de menores ingresos, el subsidio alcanzaba el 65%.

También se redujo el universo de hogares de ingresos medios que pueden acceder a los beneficios: el límite pasó de 3,5 canastas básicas totales a 3 canastas.

El resultado es un incremento de la proporción del ingreso que los hogares deben destinar a sostener servicios esenciales.


Un salario alcanza para menos servicios

El informe del IIEP también permite observar el impacto sobre la capacidad de compra.

En julio, la canasta de servicios públicos representó alrededor del 15% del salario promedio registrado, estimado en $1.924.456.

Con ese nivel de ingresos, un salario promedio permitió cubrir el equivalente a 6,5 canastas de servicios públicos, frente a las 7,8 canastas que podía adquirir un trabajador en julio de 2025.

La pérdida de capacidad de compra también se refleja en la evolución del salario privado registrado. En abril de 2026, un trabajador del sector privado formal tenía un 4,3% menos de poder adquisitivo que el promedio de 2023.

Pero cuando se descuenta el gasto destinado a servicios públicos, la caída del ingreso disponible alcanzó el 9,7%.

El dato muestra que la evolución del salario real no es suficiente para medir el deterioro del presupuesto familiar: aun cuando los ingresos nominales aumenten, una mayor proporción puede quedar comprometida por tarifas de luz, gas, agua y transporte.

Redaccion

Al Sur Noticias

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