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Estrecho de Ormuz al límite: menos de 20 buques lo atravesaron durante todo el fin de semana

El tráfico marítimo por uno de los corredores energéticos más importantes del mundo cayó a niveles mínimos. Apenas cuatro embarcaciones cruzaron el estrecho el domingo y 13 lo hicieron el sábado, según datos preliminares de Kpler. La situación vuelve a poner en alerta al mercado internacional de petróleo y gas.

El estrecho de Ormuz atraviesa una de las mayores zonas de tensión geopolítica del mundo y su actividad marítima quedó reducida a niveles excepcionalmente bajos. Durante el último fin de semana, menos de 20 buques de mercancías atravesaron el paso estratégico, de acuerdo con información de seguimiento marítimo recopilada por Kpler.

Los registros preliminares muestran una marcada diferencia entre ambas jornadas: 13 embarcaciones cruzaron el sábado y apenas cuatro lo hicieron el domingo. La cifra, además, podría modificarse porque algunos barcos navegan con sus sistemas de identificación apagados, lo que dificulta conocer en tiempo real la magnitud del tránsito.

El derrumbe del tráfico marítimo se produce en un contexto de fuertes restricciones y riesgos para la navegación comercial vinculados al conflicto entre Irán y Estados Unidos.

Por qué Ormuz es clave para la economía mundial

El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una vía fundamental para la salida de petróleo y gas producido en Medio Oriente hacia los mercados internacionales.

Por eso, cualquier interrupción prolongada genera preocupación entre operadores, gobiernos y empresas energéticas. La reducción del tránsito no solo afecta a los buques que utilizan directamente la ruta: también puede incrementar los costos de transporte, seguros y abastecimiento energético a escala global.

La crisis llega, además, en un momento en el que otras rutas marítimas estratégicas también enfrentan dificultades. La combinación de conflictos y restricciones en Ormuz, el Mar Rojo y el Canal de Panamá está generando mayores costos y alteraciones en las cadenas globales de suministro.

El viernes todavía habían cruzado 16 buques

El contraste con los días anteriores permite dimensionar la velocidad del deterioro. El viernes se habían contabilizado 16 tránsitos, entre ellos dos superpetroleros vacíos que ingresaron al golfo Pérsico con los dispositivos de seguimiento desactivados.

Uno de esos buques tenía como destino Irak y el otro Baréin, según los datos citados por Reuters. También se registró la salida de un superpetrolero que transportaba alrededor de 2 millones de barriles de crudo de Emiratos Árabes Unidos.

La actividad tampoco se limita al transporte de petróleo. En los tres días analizados, ocho grandes buques gaseros atravesaron el estrecho: seis ingresaron vacíos y los restantes transportaban gas licuado de petróleo cargado en Irán.

Un cuello de botella para el petróleo y el gas

La importancia económica de Ormuz explica por qué una caída tan pronunciada del tráfico marítimo genera preocupación en los mercados. El estrecho es una de las principales puertas de salida de los hidrocarburos producidos en el golfo Pérsico.

Con el paso prácticamente paralizado, las empresas deben evaluar alternativas, asumir mayores riesgos o mantener embarcaciones a la espera de condiciones más seguras para navegar.

La situación también repercute sobre los costos logísticos. Las interrupciones simultáneas de distintas rutas marítimas están provocando aumentos significativos en los fletes y obligando a las compañías navieras a modificar recorridos.

La incertidumbre vuelve a presionar sobre el mercado energético

El problema para la economía internacional no está únicamente en la cantidad de barcos que consiguen atravesar Ormuz, sino en la incertidumbre sobre cuándo podrá normalizarse el tránsito.

Una prolongación de las restricciones podría afectar el flujo de petróleo y derivados hacia los principales consumidores asiáticos, además de complicar el comercio de gas y otros productos energéticos.

En paralelo, los mercados siguen de cerca las decisiones de Estados Unidos y las condiciones impuestas por Irán para la navegación en la zona. La tensión geopolítica mantiene al estrecho de Ormuz como uno de los principales focos de riesgo para la economía mundial.

Ormuz, una ruta estratégica bajo máxima tensión

El dato de menos de 20 buques durante el fin de semana representa una señal contundente del impacto que tiene el conflicto sobre el transporte marítimo internacional.

Aunque los registros de Kpler pueden actualizarse por la falta de señal de algunos buques, el desplome respecto de jornadas anteriores muestra que el tránsito comercial por el estrecho continúa severamente restringido.

Para los mercados internacionales, el desafío pasa ahora por determinar cuánto tiempo puede mantenerse esta situación sin provocar nuevas perturbaciones en los precios de la energía, los seguros marítimos y las cadenas globales de abastecimiento.

Redaccion

Al Sur Noticias

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